Capsulas de Carreño

DIM 2- América 2: ¡¡¡…Partidazo…!!!

Atanasio Girardot. Noche del sábado 13 de mayo. Partidazo entre DIM 2 – América 2. Foto Liga Postobón Deportes.

Por María Victoria Zapata B.

 

El esperado duelo de rojos en el Atanasio Girardot cumplió con creces todas las expectativas.   Intenso, apasionante,  emocionante,  vibrante…!!!
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Con dos anotaciones por bando, fue un partido al que le sobraron transpiración, entrega y emociones, con un América que luchó de principio a fin por los tres puntos que le entregaran  la clasificación y un Medellín supo hacerle frente a la  desventaja en el marcador en dos oportunidades e igualó las acciones para el 2-2 con el que terminó el  juego.

Y como no podía faltar el lunar,   en esta ocasión hubo  dos, enormes,  que atentaron contra el espectáculo, el resultado y hasta la tranquilidad de la hinchada del Deportivo Independiente Medellín apostada en la tribuna oriental del  Atanasio Girardot: El arbitraje, perverso, del silbato bogotano Andrés Rojas, y la permisividad de la policía  y miembros de logística  de Independiente Medellín de dicho sector,  con  el ingreso y/o ubicación de un barra  del América de Cali en zona exclusiva de abonados del DIM  más  la quema de cualquier cantidad de bengalas  por parte de dicha barra cuando promediaba el período complementario.

 

Juego limpio en nóminas y en fútbol
Mucho se  conjeturó   por parte de la prensa, en el curso de la semana,  sobre  el clásico de rojos.  Infortunadamente, muchos  comentarios  estuvieron cargados de ligereza, irresponsabilidad y mala intención. La especulación, sin embargo, se dio solamente a través de los medios,  puesto que el partido nos  obsequió 90 minutos de fútbol, opciones en los arcos de González y Bejarano, cuatro goles, un partido colmado de coraje en la totalidad de jugadores que intervinieron en él   y un dramatismo que se vivió hasta el pitazo final.

Y no era para menos. Las nóminas  y  arrojo  con las que ambas escuadras asumieron el compromiso de la décimo séptima fecha, y muy especialmente la del DIM clasificado, sin  afanes y con la mente puesta en el crucial  partido de Copa el próximo martes,  barrieron el lodo con el que se buscó ensuciar  la imagen de dirigentes, cuerpo técnico y jugadores de Independiente Medellín, respecto del parentesco  y  cercanía  empresarial  entre  los mayores accionistas de ambas instituciones.

Personalmente, aplaudo la decisión del técnico Luis Zubeldía de  alinear el onceno titular ante  América de Cali.   No obstante su clasificación anticipada en  el torneo colombiano, Medellín debía  asumir con seriedad el partido ante los diablos rojos. El calendario de Libertadores lo permitía  y así lo entendió el orientador Poderoso. No tenía por que repetirse la historia de hace dos semanas en el Roberto Meléndez con el Atlético Junior en el que  con  nómina suplente,  erróneo  esquema táctico y un fútbol de tercera categoría, el DIM le sirvió en bandeja de plata la victoria al cuadro tiburón, en una de sus peores presentaciones en  el año.  Y aplaudo, así mismo, la entereza de un América que no vino a “esconderse” y  que  buscó con  valentía  su clasificación  en el gramado del Atanasio Girardot.

 

Esfuerzo y sudor
Tal como se presagiaba, el  duelo de rojos fue abierto de principio a fin. La necesidad de América vs el  pundonor  del DIM, en un partido vibrante  y dramático.

En el visitante,  sobresalieron el trabajo de  Steven Lucumí,  del uruguayo Santiago  Silva  hasta su lesión, al minuto 51, y del arquero Carlos Bejarano,  que se cansó de atajar  los  misiles de Quintero y  Arias, de neutralizar las constantes  opciones de Marrugo  y de evitar la caída de su equipo, al minuto 90+2,  en el disparo de Juan Fernando Caicedo. Fue  notable  su actuación bajo los tres palos. Se destacaron igualmente,  el  volumen de ataque y la  velocidad y profundidad del onceno rojo del Valle.  Muy compacto el América, tanto en defensa como en ataque.  Para reprochar,   la  exagerada rudeza en  marca- nunca había   visto un equipo de Hernán Torres que repartiera tanto “guayo”, característica que le restó vistosidad al colectivo de  vallecaucano  y  continuidad al partido.

En cuanto al DIM,  se distinguió el cancerbero González a pesar de su altísima cuota de responsabilidad en la anotación de Lucumí. Pero también brillaron  Luis Carlos Arias por su búsqueda constante del arco rival, esfuerzo que fue premiado con la  segunda anotación local, al minuto 76,  y la ratificación de que “el colas” es  un jugador ofensivo por naturaleza, NUNCA  un defensor.  Marrugo  se hizo sentir  con su liderazgo de siempre en zona medular, Quintero con  las genialidades de su fútbol  y Viola,  con su entrega, temperamento y  bonita anotación  a Bejarano, al minuto 39. Ante América, Titín  marcó  su cuarto gol en el torneo y el  quinto con la camiseta Poderosa.

 

Los peros de siempre
¿Qué vamos a hacer con la zaga?  Sigue dando ventajas   en cada partido  y, con ella, nosotros padecemos  una y otra vez. ¿Qué vamos a hacer con la franja izquierda?  Es una dádiva para cualquier  contendor del DIM y anoche no fue la excepción.  ¿Cuándo entenderá Zubeldía que Luis Carlos Arias NO  es lateral izquierdo?  ¿Acaso no se lo demostró anoche con su anotación?¿Qué vamos a hacer con el nivel de John Edison Hernández?  Su rendimiento, que afecta la primera línea de volantes del DIM, no deja  de preocuparnos.  ¿Por qué regalamos  el primer tiempo  o parte de él y  luego, remamos contra la corriente?  Con el Deportivo Cali, con Atlético Bucaramanga, con Deportes Tolima y anoche, con América de Cali.  ¿Desconcentración?  ¿Exceso de confianza? ¿Por qué nos resulta tan difícil a veces adueñarnos del balón? ¿Por tantos pases erráticos?

Hay otro caso,  también recurrente,   que no deja de sorprender ni de repetirse:  el de las sustituciones, incomprensibles  la mayoría de las veces.  Ayer, por ejemplo,  los relevos de Valentín Viola (por Juan Fernando Caicedo)  al minuto 74,  y  de Juan Fernando Quintero (por Mauricio Molina) al  82,  en momentos en que el DIM luchaba con insistencia por el gol del triunfo.  A menos que  Zubeldía  quisiera cuidar a  los  mencionados  titulares para el difícil compromiso del martes,  resultan del todo inexplicables las sustituciones de dos  de los jugadores más relevantes del DIM en la noche anterior.

 

¿El arbitraje?  Un irrespeto
Hace una semana, en el juego DIM- Equidad, el árbitro chocoano Gustavo Murillo, enardeció gramilla y tribuna con sus desaciertos, que perjudicaron  de manera ostensible al DIM.

Lo de ayer, con el silbato bogotano Andrés Rojas,  fue un nuevo irrespeto al Deportivo Independiente Medellín, a los 25.418 espectadores  y a toda la afición Poderosa, en general.

La rudeza en la marca del cuadro americano, la inequidad en la aplicación del reglamento y la negación de un penal clarísimo a favor del DIM,  cometido a Jorge Arias al minuto 90,  dieron lugar al  bochornoso incidente en la gramilla, a la indignación justificada en la tribuna. Las expulsiones  de  Jonny Mosquera (por doble amarilla, al minuto 89) y de Leonardo Castro Castro e Iván  Vélez (al 90+3),  no pasaron de la intención de  manejo de un partido en el  que el árbitro Rojas fue inferior al reto y, con muchos de sus yerros, le cambió el trámite al mismo.

 

¿Y el asunto de las bengalas?  Una afrenta a la afición…!!!
En el transcurso de la semana,  se  dio cuenta de  la restricción  en el  ingreso de barras  visitantes al  Atanasio Girardot.

A pesar de ello, una  conocida barra  americana contó con todas las garantías de ingreso  al estadio,  fue   ubicada en zona preferencial   de abonados en la parte baja de la tribuna de oriental y  encendió cuantas bengalas quiso  y pudo cuando promediaba el período complementario.

Con los hechos descritos, se  violentaron todas las normas de  seguridad en lo que respecta  a hinchadas visitantes y, peor, aun quedaron en entredicho  el Comité de Seguridad y Convivencia, la Policía, la logística del DIM y hasta  Asociación de barras del DIM, Asobdim.

¿Qué explicación darán unos y otras  sobre el particular?  ¿Por qué se les permitió el ingreso? ¿Cómo hicieron para entrar al estadio esa cantidad tan desproporcionada  de  bengalas? ¿Por qué la pasividad  de la policía?  ¿Por qué, también, la   permisividad del personal de logística del DIM?  ¿y Asobdim qué?  ¿Acaso su exagerado celo en la tribuna  de oriental  cobija  solamente a  las barras Poderosas?
Con lo anterior, se  demuestra que tan fácilmente se burlan las medidas de seguridad en el estadio,  se  transgreden  las decisiones del Comité de Convivencia y, sobre todo, se expone a la hinchada del DIM a  sanciones injustas e  inmerecidas.  Lo ocurrido anoche exige, además, una revisión del llamado cierre de fronteras y una búsqueda de sincronización en las labores de seguridad en el estadio Atanasio Girardot.

 

El margen de los dos lunares inmensos y  ajenos a la voluntad de los  dos equipos en contienda, los 25.418 hinchas que  asistimos al Atanasio Girardot tuvimos la oportunidad de disfrutar del  espectáculo emocionante que nos  brindaron todos los jugadores rojos,  Poderosos y  americanos (anoche vestidos de negro con ribetes escarlata) y de un partido  intenso de principio a fin.

Ahora nosotros nos aprestamos a acompañar el DIM en su crucial partido con Emelec, el martes próximo a partir de las 9.15 P.M.  Un compromiso en el que se jugará nuestra  continuidad en Copa. Una exigencia mayor para el  Equipo del Pueblo  y la consigna de llenar  el  “coloso de la 74” por parte de la feligresía Poderosa.

Anoche tuvimos la oportunidad de  presenciar un partidazo en el Atanasio Girardot. Esperamos repetir  dicha experiencia ante Emelec, en juego en el que apostaremos el todo por el todo en Libertadores.   Allá estaremos…!!!
(María Victoria Zapata B.)

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