Capsulas de Carreño

Envigado 0–DIM 2:  A puro corazón. Por María Victoria Zapata B.


Por María Victoria Zapata B.

*Poco a poco, estoy segura, habrá derroche de ese  fútbol alegre, vibrante y emotivo a que nos tiene acostumbrados.
——————–

Con más ganas que fútbol,  con una defensa que cada vez se hace más segura y confiable y con  detalles por corregir y mejorar de mitad hacia adelante, el DIM derrotó, 2-0,  anoche,  al Envigado F.C. en   Polideportivo Sur  en su primer juego visitante del campeonato.

Fue lento y monótono el primer tiempo. Con una doble línea de cuatro el Envigado, un solo delantero  (Castro) el Medellín hasta  el ingreso de Toloza (por Goma) al minuto 30, y dos equipos que se limitaron a circular el balón en mitad de campo,  el partido careció  de  acciones y emociones en los pórticos de Martínez y González. No  hubo profundidad en ninguno de los contendores ni relevancia en el trabajo de los ataques. Fueron 45 minutos de las defensas.

Para el período complementario el DIM  adelantó líneas y retrasó a Eduard Atuesta.  Se hizo  al dominio  del medio campo y  del balón, fue estéril en definición aunque  llevó  peligro al  pórtico de  un cuadro naranja que apostó al contragolpe y  cuya férrea defensa se desmoronó por completo al minuto 84 tras un pase  en profundidad  de Christian Marrugo,  que Edison Toloza transformó en la primera anotación roja.

Seis minutos después, un  grueso  error del  cancerbero   Martínez  facilitó la confección  del segundo gol de DIM, en el que participaron Christian Nazarit en el pase y Hernán Hechalar en su  conversión.

 

Otro DIM
A pesar del pésimo comienzo ante Racing, en Sudamericana,   del empate local con Millonarios en el primer juego de Liga y de las victorias al Deportivo Pasto el miércoles anterior por Copa Águila  y anoche al Envigado, también por Liga,  son muy notorias las diferencias entre el Independiente Medellín  de Juan José  Peláez y el de sus antecesores, Luis Zubeldía y Leonel Álvarez.

Ya no vemos ese equipo que llegaba con velocidad y  fluidez,  que marcaba goles con zagueros, volantes o atacantes y que también recibía anotaciones por doquier,  debido a la extrema vulnerabilidad de su zaga. En estos primeros juegos hemos observado un Medellín cuyo proceso parte de un orden defensivo notable  pero que  aun  adolece de  claridad y  dinamismo de mitad hacia adelante.

El Medellín de hoy es un equipo fortalecido en defensa con la presencia del argentino Santiago Echeverría, el  buen trabajo de Andrés Mosquera Guardia, el sorprendente aporte del juvenil Yulián Gómez y el sacrificio de Jonathan Lopera. Se destaca, igualmente, la sociedad  Atuesta-Didier  en primera línea de volantes

El problema se presenta ahora con la  carencia  de ideas y claridad en mitad de campo, la escasez de llegadas y la poca definición.  Se perciben   la ausencia (por lesión) de Valentín Viola,  el exceso de ansiedad de  Leonardo Castro y la falta de  sincronización   entre  Daniel  Cataño y Christian Marrugo.   Tanto la  reaparición del ariete argentino como la del también  ausente por lesión  Yairo  Moreno y el debut de Dánilson, le ofrecerán al técnico Peláez más alternativas  en armado y ataque que le darán más equilibrio al DIM  en sus tres líneas.

El miércoles próximo, en un horario inusual  y perverso (6 de la tarde), el Deportivo Independiente Medellín enfrentará al Atlético Huila, en el estadio Atanasio Girardot.

¿Será, éste, el partido del  retorno de Viola, del “debut”  de Dánilson y del gol de “Chacho”?   Dios quiera que si.   La ansiedad no es exclusiva del Nº 23 rojo.  Los hinchas también anhelamos el  regreso del  atacante,  la reincorporación del hijo de la casa roja tras casi nueve años de ausencia   y la celebración de la  redentora anotación de nuestro goleador. Muchas razones de peso   para acompañar  al equipo desde la tribuna…

Mientras tanto, sabemos  que estos primeros juegos del proceso Peláez  arrasarán con el fútbol visto en torneos anteriores y   presentarán, por obligación, una serie de modificaciones  no fáciles de asimilar.   Será imperativo, entonces, ganar en casa el miércoles, afianzar con puntos el nuevo orden táctico del DIM  y fortalecer  con  dichas victorias, el estado anímico de  equipo y  afición.

Ante el Envigado, el DIM  puso más ganas que fútbol y fue el convencimiento en si mismo el que lo llevó a la conquista de los tres puntos a seis minutos del final del partido. Ayer sobró corazón y,  poco a poco, estoy segura, habrá derroche de ese  fútbol alegre, vibrante y emotivo a que nos tiene acostumbrados el Deportivo Independiente Medellín.
(María Victoria Zapata B.)

Share This:

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *