Capsulas de Carreño

Europa se tragó al fútbol Suramericano. Por Álvaro Santamaría Ochoa.

Lukaku de Bélgica, autor intelectual del tercer gol de Bélgica contra Japón, una obra de arte, un contragolpe didáctico.  Foto tomada de futbolmaniabolivia.com

*En el fútbol, como en la vida, ni la derrota ni la muerte se pueden evitar. La estrategia absorbe el talento del adversario. La velocidad física como la mental, son protagonistas.
Por Álvaro Santamaría Ochoa

En la vida para alejar la muerte, se busca aliarse con una buena salud y para ello hay estrategias que hacen conservarla óptimamente, cómo son los buenos hábitos, con estrategias que la fortalecen,  obviamente que jamás  la evitarán pero si le dará una CALIDAD de VIDA mejor que enfrentarla sin control alguno.

En el fútbol aquellas condiciones individuales, con riquezas técnicas que según lo reflejado en este Mundial, no cabe duda, ha sido víctima de estrategias leales que contrarrestaron y anularon a quienes llegaron a la cita mundial con enorme imagen y con la esperanza de brindar un gran espectáculo.

Brasil, Argentina y Portugal llegaron con Neymar, Messi y Cristiano. Pero a decir verdad la estrategia absorbió el talento y lo hace,  porque este, solo lo poseen unos pocos, que necesitan tiempo y espacio para realizar su fiesta. Y la estrategia es precisamente eso, reducir espacios, además no fue tan difícil hacerlo porque sólo su figura podría  intentarlo, porque quienes llegaron levantando con orgullo su símbolo del astro, se han sorprendido porque ese equipo que solo finca sus esperanzas en el ídolo,  es presa fácil del adversario pues  el fútbol de hoy tiene un libreto especial que se llama estrategia.

Parece mentira, ahora el fútbol nos enseña que noventa minutos del juego se vive con esa bandera: la estrategia, porque al final habrá un vencedor, y el seleccionado que solo se preocupa en exhibir su talento será absorbido por la estrategia.

¿Qué será más importante en el fútbol? ¿Saber administrar el juego o saber controlar al adversario? Obvio que ambos son indispensables para alcanzar el triunfo, pero hoy es claro, un talento sin variantes será absorbido por la estrategia.

Fue palpable la dependencia de estas Selecciones de su ídolo. El fútbol se analiza, se estudia y se prepara para anular, diezmar y controlar las fortalezas de cada adversario. Se fue el Mundial y por ahí pasó Portugal con Cristiano, pasó Argentina con Messi, pasó Brasil con Neymar y que ……. los absorbió la estrategia .
Si no hay ni espacio ni tiempo NO habrá fiesta.

De qué sirve la velocidad sin pista?.

No hay duda alguna, este Mundial tuvo una marcada incidencia de su Director Técnico, unos sobresalientes, rápidos mentalmente para corregir o cambiar de sistema. Un Mundial con segmentos de partidos con una verdadera demostración didáctica, cómo la jugada del tercer gol de Bélgica contra Japón, una obra de arte, un contragolpe didáctico, despojado de cualquier egoísmo demostrado con énfasis en su goleador Lukaku, quien pudiendo definir, le hizo una elegante venia al balón para que su compañero llegara con absoluta claridad, anotando el tercer gol, el que le dio el triunfo 3 a 2 luego de ir perdiendo 2 a 0.

Las figuras asistieron pero NO brillaron. Se presagia una evolución marcada en la tarea del Técnico, es claro que se pudo controlar a los astros quienes no encontraron el espacio ni les dieron el tiempo para maniobrar con la libertad que en otros torneos si la tienen.

Otra cara en este Mundial fue sin duda la velocidad, la pelota quieta y la estrategia, tres marcas EUROPEAS que al final derrotaron  a la TÉCNICA SURAMERICANA.

Al final varias cosas que nos quedamos sin entender en la Selecciòn de Colombia: El porqué se renunció a atacar con mayor decisión a Inglaterra y que vergüenza ver celebrar cómo locos a los Panameños en su derrota 6 a 1 , contra Inglaterra cuando marcaron el famoso gol de la honrilla.

Pero la más sorprendente fue el festejo y recibimiento multitudinario a la Selección Colombia, que nos enseñó varias cosas:
1) La falta de empleo en este país, sobretodo en Bogotá, una inmensa masa de furibundos hinchas que ni supieron de que quedaron los colombianos.  Que Ganamos? Nada.
! Ah ! que se entregaron, que sudaron la camiseta, que lucharon hasta lo último, eso es verdad, pero no es ni para sorprenderse y menos para celebrar y hacer fiesta.
Llegaremos al punto de ofrecer premios cuando no nos goleen. Pues claro que esa era la mínima actitud que se esperaba de este grupo, lucharla hasta el final.
El conformismo es la hermanita de la mediocridad.
Panamá celebró a “rabiar” el gol que anotó en su derrota 6 a 1 con Inglaterra.
Y Colombia celebra y forma un río humano sin compromisos laborales, termómetro de la vagancia, sin haber ganado nada. A veces hay que pensar que el conformismo hace del derrotado el dueño de la mediocridad.
(ÁLVARO SANTAMARÍA OCHOA
Fútbol con Identidad)
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