Capsulas de Carreño

Felipe Barragán, nueva promesa del fútbol santandereano

 

Siempre soñó con ser parte del equipo de su tierra y lo cumplió.


Por Nas Beltrán Freire

@NasBeltran
Bucaramanga

El bumangués Felipe Barragán se convierte en uno de los más sonados y queridos por los hinchas leopardos.

Hoy es el futbolista santandereano al que más le apuestan los críticos de la región y amantes del deporte, pero sobre todo los seguidores auriverdes por lo demostrado en los minutos disputados.

“18 años y un futuro prometedor”, podríamos decir que es la frase que más se escucha decir alrededor de lo que ha sido el 2017 para este santandereano que sueña con jugar en Boca Juniors de Argentina y que tiene como máximo ídolo a Juan Román Riquelme.

Miguel Felipe Barragán Gómez nació en Bucaramanga el 12 de febrero de 1999, toda su vida ha vivido en el Mutis, barrio que lo vio crecer sobre todo en la parte futbolística pues de la cancha central guarda sus mejores recuerdos de formación. Inició a los 3 años, a los 11 años fue Selección Santander Infantil siendo un año menor para dicha categoría, de allí pasó a Comfenalco, luego Financiera y el último club aficionado fue Campo Hermoso. También participó con la Selección Santander Juvenil el año pasado y una lesión lo alejó de la categoría Sub-21.

Pipe junto a Andrés Ariza, con quien tuvo la oportunidad de debutar en Magangué y quien es su compañero fiel en el camino del fútbol. Montaje Nas Beltrán.

Felipe mostraba condiciones desde muy pequeño, en 2010 hizo parte del equipo de su colegio Divino Amor, que buscaba un cupo para representar a Colombia en los Juegos Latinoamericanos Infantiles que se disputaron en Brasil, en uno de los compromisos Miguel fue la figura tras conseguir anotar 7 de los 8 goles concretados por su equipo, allí Willington Ortiz era quien lo dirigía y desde entonces resaltaba sus cualidades dentro del terreno de juego en donde era menor un año para la categoría del certamen.

Su llegada a Atlético Bucaramanga se da gracias a un torneo de su barrio en el que estaban varios equipos, entre ellos el conjunto leopardo, y quien para ese entonces era el director de las divisiones menores, Edgar Moreno, propuso a Germán Wandurraga acercarlo a él y a Andrés Ariza al equipo auriverde para formar parte de la cantera local.

Desde su llegada al equipo de la Ciudad Bonita las sensaciones fueron positivas, como es común al inicio de la temporada el técnico suele mirar que jugadores juveniles pueden jugar un papel importante en la plantilla profesional, por eso Harold Rivera lo acerca y le da la confianza para que se entrenara con el primer equipo.

Luego, de la mano de Fernando Pecoso Castro llega la oportunidad y el momento soñado, el gran debut. La Copa Águila fue el certamen elegido para que se diera ese primer paso y el Diego Carvajal de Magangué fue el primer estadio que lo vio jugar de forma profesional. El 12 de abril Felipe debutó con el equipo de su tierra, el equipo que hoy le da la oportunidad de hacer lo que tanto ama y con el que sueña algún día salir campeón en el fútbol profesional colombiano.

De allí en adelante se mantuvo titular con el equipo auriverde en la Copa Águila, jugó contra Unión Magdalena, Real Santander y Alianza Petrolera, pero si un partido de ellos marcó diferencia fue ese que se jugó en el Álvaro Gómez Hurtado el 27 de abril de este año contra el equipo samario, en donde consiguió su primera anotación como profesional y gracias a esto se puso de una en los radares de los amantes del fútbol en Santander.

Desde allí Pecoso Castro lo comenzó a llevar al banco de suplentes en los juegos de Liga, pero el voto de confianza más grande se lo dio en el que sería el partido más importante del 2017-I para Atlético Bucaramanga, ese juego contra América de Cali en donde se jugaban la clasificación a los cuartos de final y en el que Felipe vio sus primeros minutos en el certamen principal, para así dejar grandes sensaciones no solo por las condiciones demostradas sino por la personalidad reflejada.

Con la llegada de Jaime De La Pava no corrió la misma suerte. El estratega barranquillero llega en un momento crítico para el equipo Leopardo y de entrada manifestó que los juveniles no serían la primera opción en sus planteamientos, pues los de experiencia eran los que tenían que asumir esa responsabilidad. Por dicha razón se le volvió a ver en los escenarios aficionados de la Ciudad de los Parques con el equipo Sub-20. De allí una lesión lo alejó de las canchas por casi 3 meses, y a pesar de eso su nombre era el que sonaba en la región para que timonel auriverde tuviera en cuenta gracias a la falta de entrega que algunos jugadores mostraban.

Casualmente De La Pava, al mejor estilo de Pecoso, decide darle la oportunidad frente América de Cali, solo que esta vez lo que se jugaba era completamente diferente: ya no se trataba de entrar a los 8 sino de mantener la categoría y afortunadamente para la región, el club y los sueños de Felipe, las cosas se les dieron por el resultado del Once Caldas.

Sobre la experiencia de ese último partido dijo: “Fue algo especial, nunca había jugado ante tantas personas, todo un estadio pintado de rojo y chiflándonos, es algo difícil y más por el momento que atravesábamos. El profe confió en mí y pienso que di lo mejor. Gracias a Dios conseguimos el objetivo”.

Por un momento pensó que la B sería su próximo destino, pues de la presión que ejercía el público local con sus cantos, no lograban saber que pasaba con el compromiso de Manizales, es allí cuando casi que tendido en el piso y a punto de llorar el juez central le avisa del resultado del otro encuentro que los mantenía en la primera categoría del FPC, alza la cabeza y ve a sus compañeros celebrando, queda en shock pues no sabía que sentía, solo sabía que era un milagro de Dios.

“Pipe” como lo llaman sus seres queridos y amigos, resalta el apoyo de su familia siempre, ellos han sido el motor en cada paso de este sueño que desde muy pequeño ha ido construyendo, recuerda las lágrimas y gritos de su madre en cada partido al que lo acompañaba, los consejos de su padre que lo tienen hoy siendo la promesa del fùtbol santandereano.

El recuerdo de su primer gol como profesional vs Unión Magdalena.

No todo ha sido sencillo, y aunque gracias a las habilidades demostradas por Pipe sea difícil de creer que en un momento pensara en abandonar, así fue. El fallecimiento de su madre es algo que marcó su vida, siempre que tiene la oportunidad de hablar de ella como influencia para lo que es hoy menciona que “Todo es por ella”. Su relación era la mejor, ella era la compañera fiel, no se perdía un solo partido del que él hiciera parte, lo seguía a todas las canchas, siempre estuvo ahí para él.

Por eso el no tenerla más consigo hizo que él tocara fondo y pensara en abandonar, se alejó de las canchas, dejó de jugar, su rendimiento bajó, ya no era el mismo; pero gracias a su padre y a sus seres queridos y junto a Dios logró superar ese declive anímico para volver al camino de lo que tanto ama, volvió para dedicar cada uno de sus logros a su ángel que lo cuidad desde el cielo, su mamá.

Como futbolista es un jugador que marca la diferencia porque a su corta edad demuestra mucha personalidad en el terreno de juego, inteligente pues siempre sabe qué hacer cuando tiene el balón en los pies, encarador, tiende a tener la cabeza arriba por eso sabe resolver de primera y se tiene confianza, de esos que dan tranquilidad a sus compañeros pues ellos saben que Pipe es de los que toma buenas decisiones en la cancha, piensa antes de tomar cualquier determinación, le gusta poner el balón en el piso y marcar una pauta, bueno con la media distancia.

Como persona Felipe es un gran joven, definitivamente sobresale por su humildad y el ser relajado, y por relajado no me refiero al plano futbolístico, sino a la manera de ser, pues siempre es atento y está dispuesto a brindar ayuda a las diferentes personas, es muy gracioso y tiende a ser el alegre del grupo, es demasiado social y nada problemático, siempre reseña de su buena relación con su padre y que no se olvida que es un jugador de barrio.

Al cuestionarle sobre quién es el compañero con el que más se entiende en la cancha, no duda en responder que Andrés Ariza, “he jugado mucho tiempo con él, nos entendemos en la cancha debido al recorrido realizado y el ser grandes amigos contribuye mucho”.

Sobre su experiencia con el equipo profesional comenta que “la experiencia que uno adquiere es increíble, estar con jugadores a los que hace 2-3 años veía por televisión es un sueño pues hoy en día son mis compañeros y es todo un honor compartir camerino y terreno de juego con ellos” manifiesta estar agradecido por el recibimiento y la acogida por parte de la plantilla principal, y resalta la relación que lleva con Romero, Pérez, Cano y Mejía.

Felipe espera que su nombre se sume a los de Sherman Cárdenas, Michael Rangel, Luis Gabriel Rey, entre otros, todos santandereanos que han tenido la oportunidad de salir del país a mostrar el talento de la tierra que lo vio nacer.

Felipe Barragán en los cuartos de final vs Millonarios.


FICHA
TÉCNICA

Nombre: Miguel Felipe Barragán Gómez
Fecha de nacimiento: 12 de febrero de 1999
Lugar de nacimiento: Bucaramanga, Santander
Club actual: Atlético Bucaramanga
Posición: Volante creativo
Pierna hábil: Derecha
Estatura: 1,84 m.
Derechos deportivos: Atlético Bucaramanga

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