Capsulas de Carreño

Fútbol sin fronteras. Por Gilberto Maldonado Bonilla.

Por Gilberto Maldonado Bonilla

 

*Es hora que los directivos fijen límites al subjetivismo de los directores técnicos.

Dejando por sentado que el fútbol no tiene fronteras; que se debe creer en la buena fe y el deseo de acertar de directivos y cuerpo técnico de Atlético Nacional.

¿Un jugador ibérico en Atlético Nacional? A simple vista, esperando que el jugador colme las expectativas de quienes lo contrataron, es otro de los tiros al aire de directivos y cuerpo técnico de Atlético Nacional.

Es una verdadera espada de Damocles darle un excesivo valor al subjetivismo de los directores técnicos. Necesario es conservar algo de la institucionalidad.

Falta a la institucionalidad es permitir que se pisotee y menosprecie la campaña de un jugador que fue importante en el torneo del primer semestre. Hablo de Elkin Blanco.

Falta a la institucionalidad, en este caso con miopía incluida, es no tratar de rescatar un jugador como Ezequiel Rescaldani. Siempre se ha dicho que es mejor malo conocido que bueno por conocer. El argentino conoce el medio mientras el español vendrá, quizá, a un largo proceso de adaptación.

Falta a la institucionalidad es propiciar el exhilio de un jugador juvenil como Juan Pablo Ramírez.

Es hora que los directivos fijen límites al subjetivismo de los directores técnicos. Subjetivismo que lleva implícito un atentado contra la economía de las instituciones, los equipos de fútbol.

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