Capsulas de Carreño

Mismamente… Como decía Chómpiras


Por Saúl Restrepo, Bogotá

*Muy temprano para valorar, colegir y distinguir a Almirón y su propuesta.

Don Alberto, dice usted que estamos viendo lo mismo que con Lillo, pues en mí opinión; no se está ni igual ni distinto, estamos como en el primer círculo del pailón. Limbo que llaman, ni estamos en gracia ni somos condenados.

En este momento no se puede ergotizar ni tampoco impugnar al funcionamiento del equipo, porque si se refuta algo, el argumento base es que apenas se está en establecimiento, conformación del conjunto y de la idea del DT.
Muy temprano para valorar, colegir y distinguir a Almirón y su propuesta.

Dada esta condición, lo que ahora se pronostique es innocuo, solo se puede diagnosticar y disponer lo inmediato, lo recién visto sin deslindar, dando un dictamen en laudo a lo aledaño.

En ese orden; lo de anoche transcurre sin referencia, se cambia al equipo de nuevo, se plantea dispar a lo visto el Miércoles y la disposición es diferente. Lo que hace complejo definir algo.

Lo que si se puede describir basado a lo visto en 4 partidos de competencia es el aspecto que usa el técnico.

-Reacciona para hacer los cambios. Que estos sean asertivos y funcionen, ya es harina de otro costal.
-Deja distancia amplia entre la defensa y primera línea de volantes, lo que vuelve al equipo vulnerable al perder la bola.
-El portero juega muy adelante y pierde presencia. Anoche sin temer a equivocarme la orden del banco rojo fue que le chutaran desde afuera para volverlo a bañar. Y casi lo hacen.
-Jugar tan frenéticos funde a los jugadores, está bien meterle, de ida y vuelta, pero se debe de hacer a ritmos y cambios secuenciales dependiendo a lo que se presente y necesidades en la cancha.
-Que se defina cuál es la salida del equipo, si saca largo Monetti, la entrega al contrario y si se sale desde atrás se vuelve una marimorena la zaga, como arcabucero sin arma y descalzo…
-Los otros DT ya entendieron que si lo aprietan en el fondo a este equipo lo vuelven un ocho, lo inducen al error y siguen jugando sin corregir, lo cual les da ventaja y aprovechan.
-Y referente a esto, me dejo pensando algo que le escuché a Almirón en la rueda de prensa. Que él mandaba e incentivaba a hacer este tipo de recurso, que los presionaran saliendo y que ellos miraran como se librarán del embrollo, que eso invitaba al rival a dejar más espacios si lograban desembalarse, lo cual puede ser cierto, pero es demasiado riesgoso.

¿Cuántas veces ayer nos hizo apretar el ya sabemos?
Y en esta temporada don Alberto, creo que vamos a ejercitar y fortalecer mucho el esfínter.

Share This:

Un comentario

  1. Miguel Robledo Restrepo

    11 febrero, 2018 at 7:06 pm

    *Por el análisis de Saúl Restrepo
    Qué excelente análisis de Saúl Restrepo, con muy poco qué agregarle. Siento que vimos el mismo partido.
    Empecemos por el portero. Monetti fue siempre exigido por alto, como es típico en un Santa Fe que le apuesta al ollazo y a los centros de costado, bien sea a balón parado o en movimiento. El gaucho respondió bien con los puños, con seguridad y distancia, aunque más inseguro cuando de agarrar el balón se trata. Jugó adelantado porque su defensa así lo exigió. Y muy mal en los saques; siempre divididos, a la pista atlética, y en el peor de los casos, al contrario.

    De la defensa quiero decir que Braghieri tuvo mucho trabajo porque Mafla fue poco solidario en la marca y aunque tuvo el respaldo de Loaiza, presto a cubrir el boquete central, lo vi lento y mermado físicamente (salió cojeando) y perdió varios duelos individuales por su lentitud. De los demás no tengo reparos y quiero resaltar algo que me pareció virtud; en la marca de frente al atacante fueron con las manos atrás para evitar posibles manos involuntarias: Se lo vi a Bocanegra, a Loaiza, a Aguilar y, por último, al mismo Braghieri. Me parece que ayer hizo falta el pase largo y cambiado de Henríquez que es una alternativa de salida rápida porque el transporte en el medio fue lento y lleno de tráfico.

    Castellani, bien en el primer tiempo. Cabeza levantada y pase rápido y preciso. Macnelly en lo suyo, pero muy marcado. Loayza quita y corre, pero falla en la salida y en la entrega.
    Adelante A Lucumí le sigue faltando algo que mostró en Florida y es el desborde por afuera y el centro; cuando engancha adentro es fatal. Torres y Rentería no lograron penetrar la defensa cardenal y Dayro en lo suyo, un gol y un remete para lucimiento del portero.

    Nacional jugó muy atropellada y desordenadamente y los cambios poco aportaron.
    Se ganó que era el propósito. Sigo confiando en Almirón, pero falta mucho trabajo. Espero que toda esta rotación le aclare al técnico quién es el dueño de su puesto. Triunfo sufrido y pidiendo tiempo.
    Miguel Robledo Restrepo, columnista Cápsulas

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *