Capsulas de Carreño

Psicología en el Fútbol Base.

 

Foto tomada  de You Tube.

Por Armando Villegas

*Nada sirve que el niño y la niña adquieran capacidades técnicas y tácticas sino no saben manejarse emocionalmente.
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El entrenador de fútbol base debe familiarizarse con conceptos propio de la psicología, para poder  contribuir de forma positiva al desarrollo psicológico de los niños y niñas que están a su disposición. Esto se debe que los niños y niñas en edades preescolares e infantiles se encuentran en una etapa que son susceptibles a su entorno familiar y social, del cual absorben todo tipo de aprendizajes y experiencias con las que van a ir construyendo su personalidad a través del conocimiento y manejo de sus estados emocionales.

 

Según diferentes teorías psicológicas, los niños y niñas desde su nacimiento pasan por diferentes etapas y estadios de desarrollo cognitivo y afectivo, que les permite construir su propia percepción de la realidad y el como relacionarse con su entorno social, donde aprenden a comunicarse desde muy temprana edad, mediante la expresión libre y espontánea de sus estados emocionales, los cuales van conociendo y manejando en la medida de su desarrollo psicológico.

 

Durante el desarrollo psicológico, los niños y niñas van adquiriendo sus facultades de autonomía, autoestima y valores de convivencia, con los cuales logran estructurar esquemas de comportamientos con los que van a ir definiendo su personalidad, mediante un proceso complejo de socialización donde son expuestos a múltiples y diversas relaciones interpersonales de todo tipo, donde expresan, comparten e intercambian una serie de pensamientos, sentimientos, emociones y patrones de conducta.

 

En este sentido, el entrenador de fútbol base no sólo tiene la responsabilidad de educar los aspectos futbolísticos, sino que también tiene el deber de convertirse en un mediador que acompañe al niño y a la niña a consolidar su desarrollo psicológico, mediante el acondicionamiento de un ambiente propicio para que se coloque en práctica ciertas conductas que ayuden al niño y a la niña, a ser autónomo, a poseer una excelente autoestima y practicar valores de convivencia, como también a conocer y manejar sus estados emocionales.

 

Fomentar actividades lúdicas donde el niño y la niña puedan asumir ciertas decisiones y responsabilidades en el juego, se está contribuyendo a que crezca en autonomía, confianza y seguridad, lo que a su vez incidirá en su autoestima, sintiéndose bien con ellos mismos por las decisiones que toman, pudiendo cumplir con las responsabilidades asumidas. También contribuimos en la autoestima de los niños y niñas cuando les reconocemos sus buenas actuaciones y progresos que han alcanzado, esto los hace sentir queridos y valorados.

 

De igual modo, es importante ayudar a los niños y niñas a que reconozcan sus sentimientos y emociones, como de las situaciones que las generan para que puedan aprender manejarse emocionalmente acorde a sus edades. Respecto a lo siguiente, el entrenador de fútbol base debe entender que esta dirigiéndose a niños y niñas, no a personas adultas, por lo que tiene la obligación como entrenador a medir sus palabras-pensar antes de hablar-, ya que los niños y niñas por su edad no entienden indicaciones complejas, sobre todas aquellas que no corresponden a su grado de desarrollo cognitivo-afectivo.

 

Por otra parte, no se puede obviar el proceso de socialización que influye significativamente en el estado psicológico de los niños y niñas. La primera etapa de la socialización se genera en el núcleo familiar, luego en la familia y comunidad cercana, por lo que cuando el niño y la niña llegan al fútbol, traen consigo una serie de aprendizajes y conductas propias, que debe el entrenador adecuar con los principios y valores que se fomentan en el fútbol y los que fomenta la propia academia o club.

 

Por lo anteriormente expresado, la psicología en el fútbol base juega un papel protagónico, a causa de que nada sirve que el niño y la niña adquieran capacidades técnicas y tácticas sino no saben manejarse emocionalmente.  Tanto el niño como la niña, deben aprender expresar sus sentimientos y emociones, deben aprender hacer autónomo y valerse por sí mismos ante quehaceres acorde a su edad, deben aprender a respetar a sus compañeros y a las personas adultas, a su vez, tienen que conocer que poseen derechos y deberes, y que están en su deber de hacerlos respetar.
@dtarmando
@dtarmandovillegas  

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