Por: Wbeimar Muñoz Ceballos
Después de una prolongada laguna de varias fechas, el poderoso levantó vuelo y cerró sus compromisos contra Millonarios y Envigado en plena alza de acciones, tanto en lo individual como en lo colectivo. Para sus primeros duelos en los ‘’play off’’ contra Alianza, abrió una ventana a la esperanza. Éste domingo ante 31019 clientes no tuvo sobresaltos en defensa y se adueño de la contienda contra los naranjas, con base en la solidaridad de sus líneas, teniendo como bandera el manejo de la pelota y hasta pudo elevar la cuenta en el cierre con llegadas de Bryan, Caicedo y Burbano.
David González continuó de emperador en el arco; se asentaron Mosquera y Tipton como laterales ; hubo complementación entre Caháis y Pertúz; la dupla Didier-Torres dio el equilibrio y la iniciación de la ofensiva; CRISTIAN MARRUGO jugando a espaldas de los volantes rivales y con una gran dosis de talento, marcó el primer gol a los 35’ y dio la asistencia para el segundo de JUAN FERNANDO CAICEDO a los 57’ y Hechalár se mostró en ascenso. Volvieron las sociedades del toque en el segundo tiempo, para destrabar una contienda que enredó Envigado con un 4-4 de defensa retrasada, hasta que aparecieron las rendijas cuando fue expulsado Cañaveral y el visitante con 10 hombres en la cancha, fue bajando la presión.
En los 45’ iniciales el rojo tomó el mando, pero fue escaso de profundidad, porque los binomios Arrieta-Ortiz y Londoño-González, lo obligaron a trastabillar por el centro, donde el comité de recepción se hizo muy espeso, quitándole opciones de remate. El local recurrió a su orgullo, transformado en paciencia, intensidad, toque e intentos de llegadas masivas. Arriesgando de ésta manera pasó dos sustos, en incursiones a la contra de González y Rubio, que fueron neutralizadas por David y Pertúz, pero en la primera oportunidad que tuvo cantó bingo y repitió la alegría en la segunda aparición en los dominios de Breitner Castillo.
Envigado con un bloque muy retrasado ( nunca cambió la doble línea de 4 jugadores), quedó muy distante del arco del DIM en sus intenciones de cazar la presa a punta de contragolpes, porque no fueron ni rápidos ni claros. Medellín con superioridad numérica siguió con el monocultivo de la pelota y poco a poco abrió los espacios. Envigado con un jugador menos, mostró señales de borrasca y tuvo que ceder ante el mejor fútbol coral de los escarlatas, quienes se mantuvieron unidos y ordenados.
Victoria del DIM inobjetable y oportuna, por la mejoría en todas las fases del juego. La llama ha vuelto a encenderse y los jugadores tienen la responsabilidad de no dejarla apagar.
No les parece ???