
Por Nas Beltrán Freire
@NasBeltran
3 de los 7 goles conseguidos en el Sudamericano Sub-20 tienen sello llanero, conseguidos por Ever Valencia en 5 de los encuentros disputados por la Selección de Colombia.
Aunque su familia es del Valle, el volante del rojo de la montaña es llanero. Ever Valencia nació el 23 de Enero de 1997 y desde sus primeros pasos supo que su gran amor sería un balón de fútbol. Dicen las personas allegadas a él que primero pateó un balón, antes que aprender a caminar. Recuerda que desde siempre su sueño fue jugar al fútbol profesionalmente y por eso se centró en ello.
Su camino para estar donde se encuentra hoy no fue nada fácil, por eso estar en este punto tiene un valor agregado, gracias a su determinación, pasión, dedicación y por supuesto su talento.
Valencia proviene de uno de los barrios más humildes de Villavicencio donde vivía con su abuela, madre y hermanos. Para la época de sus inicios en su ciudad natal se evidenciaban unos conflictos raciales fuertes, la discriminación y categorización eran evidentes en cada rincón y por dicha razón existían los barrios para “negros” y “blancos”.
Pese a dichos conflictos y a no contar con el apoyo de nadie de su familia, Ever cada tarde en compañía de su bicicleta cruzaban limites trazados por otros y se aventuraba en ir a lugares que no eran permitidos con tal de jugar al fútbol.
Si en algún momento los riesgos que corrían al moverse de un lado a otro por ir a entrenar y disfrutar de su deporte favorito no fueron impedimento, si que menos lo sería la parte económica, pues Valencia desde muy pequeño aprendió el significado del trabajo fuerte, no solo para colaborar en casa puesto que su abuela vendía limones y mazorcas en la plaza de mercado de Villavicencio en donde le ayudaba, sino que entendía que él mismo debía buscar la forma de costearse sus implementos deportivos, razón por la cual se dirigía a los micromercados y ayudaba a la gente con sus paquetes.
La infancia de Ever se distribuía entre el colegio, ayudarle a su abuela en el trabajo, buscar los medios para jugar al fútbol y disfrutarlo; pero una de las cosas que más recuerda Valeco, como lo llaman algunos de sus compañeros, es su paso por el colegio en donde académicamente era bueno, pero como buen niño que se apasiona por algo, en su caso el deporte, a veces no se encaminaba mucho por el sendero de las reglas y las rompía para hacer lo que tanto amaba, al punto que su profesor de educación física siempre tenía que ir al rescate para evitar sus castigos, los cuales eran no dejarlo participar en intercolegiados.
Ever siempre tuvo un gusto por el microfútbol, pero a pesar de esto él le dio el primer lugar al fútbol pues pensaba que el micro le daba un plus a la hora de jugar, por eso al cuestionarle sobre sus habilidades y técnica dentro del campo de juego no duda en responder que todo eso lo consiguió gracias a jugar el famoso fútbol 5, de ahí provienen sus gambetas, enganches y demás habilidades. Muchos le dijeron que sería más fácil que se centrara en el microfútbol pues le ofrecieron estar en la selección Meta y hasta en la selección Colombia, pero él se mantuvo enfocado en su sueño principal.
Tuvo un paso por el club 12 de Octubre, pero no fue hasta cuando llegó a Deportivo Libertad, en donde conoció al profesor Edgar Díaz (Q.E.P.D), que supo con certeza que era un verdadero apoyo en el mundo del fútbol. Para Valencia, el “Profe Díaz” fue una persona clave en su carrera deportiva, pues fue el primero en confiar en su talento y brindarle un apoyo incondicional.
Estando en el Deportivo Libertad también conoció a la familia Yepes, personas que fueron fundamentales en el proceso futbolístico de esta joven promesa. Los esposos Yepes eran los padres de uno de los compañeros de equipo de Ever y un día en un partido, por cosas de la vida, Valencia sufrió una lesión en una de sus manos y ya que económicamente la situación era complicada, esta familia lo ayudó en su proceso de recuperación desinteresadamente para así crear un vinculo familiar entre ellos.
Una de las preguntas que muchos se hacen es ¿Cómo este joven llanero llega al Deportivo Independiente Medellín? Los autores, la familia Yepes. Ellos lo llevan a Medellín en 2011 a presentar pruebas en el Poderoso pero por cosas del destino no pasa. Después de esto ingresa a Unión Paisa, club que le brinda la oportunidad de mantenerse en competencia y en forma durante un año para volver a presentarse en el DIM.
Dicen que el que persevera alcanza y Ever es el ejemplo de esto, él tenía tan claro su sueño que no importó que en el primer intento en la ciudad de la eterna primavera le cerraran las puertas, es por eso que en 2012 vuelve a realizar el proceso de prueba en las DIMenores y de mano de los profesores Calle y Montoya recibe el sí para ser parte de ellos.
Con Leonel Álvarez al mando, Ever llega al primer equipo, al comienzo con la ilusión de ganarse un puesto en el plantel profesional gracias a sus capacidades y por eso era consciente de que se tenía que esforzar más de lo normal. Recuerda además su primera convocatoria, terminaba el entrenamiento y dieron a conocer la lista, su nombre estaba dentro de los 19 convocados que enfrentarían al día siguiente a Deportes Tolima.
El 25 de Julio de 2015 un día después de su primer llamado como profesional se da el tan anhelado debut en el Atanasio Girardot en dónde ingresó al terreno de juego al minuto 60 por Herazo, partido que se convirtió en la primera victoria del decano en la Liga 2015-II.
En el 2016, Valencia tuvo participación en las dos competencias con el equipo del pueblo donde acumula por Liga 279’ y Copa 312’, pero un momento para recordar por la eternidad se dio el 14 de mayo de 2016 donde anotó su primer gol como profesional vs Once Caldas de Manizales.
Ever es un joven muy humilde, que desde muy pequeño ha tenido conciencia de su talento y por eso se ha esforzado al máximo en el camino del fútbol, tiene clara sus metas pero jamás se olvida de dónde viene. Su entrega y dedicación han sido claves en todo este proceso deportivo que lo tienen en el lugar donde se encuentra hoy, no solo con un lugar en el equipo del pueblo, sino que además siendo parte fundamental de la Selección Colombia Sub-20 que se encuentra participando en el Sudamericano de esta categoría en donde ya acumula 3 goles.
Por las cosas que ha tenido que enfrentar desde pequeño, Valencia es un ejemplo claro para grandes y chicos de lo que logra la perseverancia y la continuidad aún cuando las cosas no salen como queremos.
Su entrega a Dios y a su familia lo ha mantenido por el camino correcto, por el camino que desde pequeño soñaba y que hoy es más realidad que ficción, su madurez es innegable por las duras situaciones que ha tenido que enfrentar, pero sin ellas definitivamente no podría ser la persona que es hoy, por eso siempre se recuerda a si mismo que los obstáculos se enfrentan con una sonrisa en el rostro y dando lo mejor de si mismo, porque al final del día la satisfacción del deber cumplido siempre será más grande de lo que en algún momento fue el reto.
Hoy la vida le sonrie a Valeco, atrás los sufrimientos y el presente con goles que sirvieron para la clasificación de Colombia al hexagonal Sub-20, cuota del Llano. Ya no será cedido a ningún equipo, porque se llegó a pensar en el Atlético Bucaramanga, sino que tendrá lugar asegurado en el primer plantel del DIM a su regreso al país.
