
Por Oskar Javier Vargas
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*Estar en el estadio es el de compartir como seres humanos y dejar a un lado la frase «el fin justifica los medios».
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El inicio formal del partido es la salida de los árbitros y los equipos al campo de juego. Momento en que estalla la tribuna, vuelan los rollos de papel, se agitan las estándares de los clubes, los equipos saludan a sus fanáticos, el hincha comienza a sudar; ha llegado el momento de poner en práctica lo que el técnico ha planteado, mantener la estrategia y definitivamente salir a ganar.
Y es en este momento cuando en los campeonatos internacionales organizados por Fifa aparece como primera invitada la bandera amarilla del Fair Play. Bandera que invita a mantener sentido humano, decoro, gallardía en un deporte de contacto como lo es el fútbol.
Para mí, en Colombia deberíamos también adoptar esa buena práctica de tener al comienzo la bandera del Fair Play; claro está que no se podrá utilizar la que es propiedad de la Fifa por temas de derechos, etc, etc, pero si se debería tener algo que le recuerde a cuerpo técnico, jugadores y afición que parte de estar en el estadio es el de compartir como seres humanos y dejar a un lado la frase «el fin justifica los medios».
Qué se podría conseguir:
– Que los jugadores no simulen o exageren cuando sienten que el contrincante está cerca o les ha hecho una falta.
– Que los jugadores dejen de utilizar artimañas – palabras ofensivas, tocar al contrario donde no se debe.
– Que cuando haya que devolver un balón no se saque provecho lanzándolo a saque de banda pegado a la raya final para arrinconar al equipo que entregó el balón para que atendieran un compañero de trabajo que estaba con problemas. (ahí si que el fútbol internacional nos lleva años luz).
– Que los técnicos se sientan referentes de sus dirigidos y eviten hacer «show» porque a su criterio el juez de banda levantó la bandera sin ser fuera de lugar.
– Que los jueces no se sientan en la potestad de mirar a los jugadores como se les venga en gana. Se puede dirigir y tomar decisiones sin emular a Belcebú.
– Que la afición recuerde que tanto jugadores, técnicos y cuerpo arbitral están trabajando y merecen respeto. Por supuesto, la afición paga por un espectáculo y espera que cada partido sea siempre el mejor, pero eso no da derecho a llenar de insultos a los protagonistas.
– Que se piense un poco antes de emprenderla contra otra persona por el simple hecho de tener una camiseta de un color diferente.
Invito a que todos hagamos parte del «Fair Play» y de manera particular a quienes son directamente responsables del espectáculo. Sigamos a don Ricardo Henao – «Juego Limpio por favor señores».





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