
Por: Wbeimar Muñoz Ceballos
Las Águilas le apagaron la luz al ataque rojo ante 21895 clientes quienes debieron soportar la lluvia y la frustración del 0-0 en el Atanasio Girardot. El equipo de Quintabani tuvo ráfagas ofensivas, en los comienzos de de cada tiempo. Por ejemplo en los 10’ iniciales con rápidas transiciones de defensa a ataque, logró dos llegadas muy peligrosas de Paéz, pero después juntó dos líneas de cuatro jugadores cada una y le redujo el espacio al DIM.
Los locales fueron dueños de la pelota, pero por falta de oxígeno en las bandas ( casi siempre un atacante del rojo era frenado por dos rivales en esas zonas) debieron resignarse al juego interno y allí fracasaron una y otra vez : en algunas ocasiones por jugadas de tipo individualista y en otras porque el bloque enemigo los anticipó. Entre los minutos 10 y 45 solo hubo una acción grupal rematada por Ángelo y atajada por Osvaldo Cabral y dos tiros libres uno de Pajoy y otro de Bryan que anotamos como aproximaciones. Casi siempre los intentos, murieron en el área.
Arrancando el segundo acto Quintabani soltó a sus laterales Arboleda y Rodríguez y entre éste último y Páez , crearon dos jugadas que hicieron tambalear a la defensa de casa. Hasta ahí estuvo la iniciativa de la Águilas….ah…y a los 31’ un remate de Páez de pierna zurda, que exigió a Silva a una gran volada para enviar la pelota al corner. De resto el que arriesgó y estuvo más cerca de ganar fue el Medellín, que insistió en atacar sin reparar en gastos, pero una y otra vez Cabral, en una noche magistral, exhibió todo el manual de los reflejos y la elasticidad, para cerrar gargantas y mantener el arco virgen.
El técnico visitante pasó de un escalonamiento 4-4-2 a una defensa de tres, conformada por Jéiller Mosquera, Hányer Mosquera y Camilo Pérez, un mediocampo de cuatro jugadores ( Arboleda, Chará, Vladimir y Rodríguez), Cléider como enlace y dos puntas (Páez y Palomino). Leonel respondió sacando a Valencia, Bryan y Ángelo y ordenando los ingresos de Caháis, Micolta y Burbano, buscando así equilibrar la zona intermedia. Quintabani recompuso la distribución a los 30’ y con Erwin Maturana en la cancha, ya se veían 5 defensas de las Águilas, 4 mediocampistas y un llanero solitario arriba que era Páez.
Con 9 y hasta 10 jugadores metidos en la trinchera visitante, Medelín se fue arriba con todas sus huestes. Mejoró en el juego por los costados, buscó por dentro y por fuera y en 5 llegadas punzantes de Micolta ( 3 veces), Pajoy con una chilena en la que Cabral pareció volar hasta el infinito y un cabezazo de Fabra, quiso abrir la lata. La defensa rechazó a cualquier parte , Cabral siguió inspirado y al Medellín le faltaron inspiración y puntería en las acciones finales.
Las Águilas le embolataron la jornada al Medellín con base en la táctica defensiva. El local no encontró la combinación de la caja fuerte rival y por eso los ataques pasaron al olvido.
Noche de mucha entrega, músculo y con el gol en huelga, por culpa de un sindicato futbolístico , que tuvo como presidente a un tal…Cabral.
No les parece ???






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