Por Rodrigo Ramírez Restrepo
*Nacional ya no improvisa, es un Club que aprendió de sus errores e improvisaciones.
El suspenso y la emoción que se vive en el Tour de Francia y la Vuelta a España, cuando las competencias alcanzan sus tres terceras partes, es igual a lo que se genera en la Liga Águila, cuando los equipos, faltando pocas fechas tratan de reacomodarse en los puestos de vanguardia para el remate final.
Cuando comienza cada campeonato, todos los equipos son campeones o están entre los finalistas. Son las lógicas aspiraciones de los directivos, cuerpo técnico y sus hinchadas. Es natural que se empiece con ambición y deseos de triunfo.
Hemos visto como en los últimos torneos, siempre se filtran en la recta final algunos equipos de los llamados chicos, la sorpresa del semestre anterior fue Huila y ahora sorprenden gratamente Alianza Petrolera y Tulua, el equipo del corazón del Valle. Generalmente, a esos clubes se les acaba la gasolina en la recta final por sus nóminas más reducidas y porque los equipos grandes sacan sus pergaminos y alcanzan su mejor nivel.
En todos los torneos, la lucha dura se presenta en la mitad de la tabla, donde los equipos se tienen que exigir y aferrar a cualquier punto y a hacer goles, pues es este el factor, que generalmente clasifica algunos equipos al octagonal.
J.C. Osorio, dejó a Nacional sin pan ni pedazo y por ende le toca al equipo bailar con la más fea y defenderse a diente partido para aspirar a ser campeón, o al menos a conseguir cupos para los torneos internacionales. La responsabilidad es de todos, cuerpo técnico, jugadores y hasta la hinchada.
Nacional comenzó embalado haciendo puntos, sin jugar bonito y sin convencer pero ganando, ese es el ahorro y el oxígeno que el equipo necesitaba para no llegar al octagonal gateando como en torneos anteriores.
Es una lástima la racha de lesiones, pero el técnico con su experiencia va conociendo todos los días más a sus jugadores y a todos les ha dado la oportunidad, incluidos los muchachos de la cantera. Ha estabilizado la parte defensiva, de ahí que sea el conjunto más sólido y el de menos goles en contra.
Rueda ha sido inteligente al reacomodar al obediente Jimmy Chará en remplazo de Macnelly, manejando el equipo por todo el terreno, pisando el área con su velocidad y rápidas gambetas, compartiendo balones sin egoísmo con los demás compañeros y disparando al arco en el momento preciso; esto ha hecho al equipo más ofensivo.
La Junta Directiva, le ha dado al profesor Reinaldo Rueda todo el respaldo y el apoyo que necesita, Nacional ya no improvisa, es un Club que aprendió de sus errores e improvisaciones. Muchos quedamos sorprendidos cuando El Colombiano publicó el numeroso cuerpo técnico, un montón de profesionales que lo envidiarían algunas selecciones. O sea que el técnico y sus ayudantes no tienen disculpas.
Profesor Reinaldo Rueda, usted le ha devuelto a su hinchada el optimismo, la fe y la esperanza, esperemos que no sea flor de un día ¡Mucha suerte Profesor!





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