
La comunidad del fútbol lo está esperando.
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De la Redacción.
Mientras se recupera lentamente de su tratamiento médico, Norberto «Papo» Díaz no está con nosotros pero de corazón pedimos al Altísimo para que vuelve a sus labores periodísticas. Acá, en Cápsulas, lo necesitamos en su rol de comentarista de fútbol, que es su otra pasión. En mayo de 2015, su colega, compañero y amigo Charles Figueroa dedicó toda la columna a «Papo» que acá reproducimos… En la ceremonia del Deportista Acord 2015, el presidente de la agremiación, Luis Hernando Mejía, recordó su nombre como socio activo de la entidad.
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Por Charles Figueroa Mendoza
*Su familia y sus amigos necesitamos al campeón nacional de bolos, jugador de fútbol, esposo, padre, hermano, familiar, amigo excepcional, periodista deportivo.
“Flaco nos vemos en Bucaramanga voy a pasar el año nuevo en la Ciudad Bonita, además para que conversemos y juguemos el partido de los periodistas” me dijo un poco emocionado, sin saber que dos días después iba a sufrir un derrame cerebral como llamaban las abuelas a un aneurisma obstructivo en el cerebro.
Ese hombre que hoy se encuentra en coma después de 4 meses de su infortunio, es el mismo que intercambiaba gallardetes con el capitán de Méjico en octubre de 1968 como patrón de la selección Colombia que participaba por primera vez en los juegos Olímpicos. Norberto “Papo” Díaz era un fino zaguero central, cabeza arriba, talentoso en el cierre y elegante en el pase y por esa razón Edgar Barona, técnico Vallecaucano lo convocó a la selección junto a otro santandereano Ignacio Pacheco Dueñas más conocido como “Centavo”.
“Abusivo, como se atreve, me parece un abuso dañar un casete caro, para grabar pendejadas” gritaban mis hermanas en coro, mientras una de ella armada con una chancleta amenazaba con hacerme un tatuaje en la espalda. No era para menos, pues en mi afán de dejar prueba documental del triunfo por primera vez de un equipo Colombiano en Buenos Aires, yo había grabado la transmisión de la radio en una cinta donde antes se podía escuchar a la gran Rocío Dúrcal o alguna estrella parecida.
Por aquellos tiempos, 1978, en RCN Bucaramanga, escuchábamos todos el comentario de Norberto “Papo” Díaz con su estilo sencillo y coloquial que atraía a la mayor cantidad posible de seguidores del fútbol. Había comenzado meses atrás en Transmisora Apolo después de participar en un seminario de fútbol en Cali junto a Herman “Cuca” Aceros, quien ya comentaba en Todelar. Norberto Díaz se pensionó en Telecom, fue capitán de todos los seleccionados de Santander donde jugó, actuó en Atlético Bucaramanga y la selección Colombia, pero su amor han sido los medios de comunicación.
Trabajó conmigo en RCN al lado del legendario José Antonio Churio, también en Caracol con Juan Manuel González y hace 28 años se radicó en Medellín, ciudad en donde lucha por mantenerse con vida. Se retiró de RCN hace muy poco para emprender una nueva etapa de su vida en Cápsulas de Alfredo Carreño, otro santandereano radicado hace décadas en la capital de la montaña.
Hace algunos años lo abandonó el amor de su vida Lastenia Araque, que era su razón de ser, su faro, su motivación. Su esposa Antonia, su hijo, sus hermanos y todos quienes viajamos alguna vez en el tren de la vida con “Papo”, elevamos una plegaria al todopoderoso para que no lo aparte, para que lo retorne a éste mundo donde pertenece.
Su familia y sus amigos necesitamos al campeón nacional de bolos, jugador de fútbol, esposo, padre, hermano, familiar, amigo excepcional, periodista deportivo y fundamentalmente un ser humano como pocos. Hace 130 días cayó en coma con despertares esporádicos y rápidos, pero estamos seguros de que en el más allá no lo necesitan, por lo menos por ahora el “Papo” no se va.
(Charles Figueroa).
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*La última Radiografía 2015
-La última Radiografía 2015 presentará la historia de vida del ciclista Omar «El Zorro» Hernández.
-De la gloria en Vueltas a España, Italia, Tour de France a la degradación del alcohol y la droga.
-Perdió todo lo que ganó en su titánica carrera en poco tiempo.
-Pero según él gracias a la fe, pegado a Dios, salió avante.
-Es ahora un Pastor Evangélico. Y desarrolla su vida en Fontibón, cerca de Bogotá.
-Perdió la familia, que ahora quiere recuperar.
-Omar cree que la debilidad se debió a la falta de formación, cuando obtuvo los primeros triunfos, pero admite que ayuda a otros jóvenes a salir del pavoroso camino de la drogadicción.
(Radiografía, Antena 2, domingos, 7:00 a.m.)
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