Nacional 3- Rosario 1. Noche espectacular. (Wbeimar Muñoz)

Una noche espectacular.
Un 19 de mayo para guardar en el cofrecito de los recuerdos. Foto tomada de la página web del Atlético Nacional.

 

Por:   Wbeimar  Muñoz  Ceballos

ZZZZZZZZZZZZWbeimar Muñoz (25)

Una jornada que no olvidarán los 44.591 espectadores que asistieron al Atanasio Girardot, por más que pasen los años.   Los jóvenes de hoy le contarán a sus nietos del mañana, que en la noche del 19 de mayo de 2016, once artistas convertidos en guerreros, hicieron el milagro de remontar una serie, en la que estuvieron dos veces por debajo en el marcador y que vencieron con la última bala del tambor en tiempo de reposición a los 95 minutos.

 


Comenzó ganando el conjunto  ‘’canalla’’ con una pena máxima en el minuto 9, cobrada por RÚBEN,  a mano de Copete.  El jugador Salazar tenía agarrado de la camiseta al infractor, pero el árbitro parece que no  lo vió y sancionó la segunda acción.   Ya se había perdido en Rosario ( 0-1) y con el 0-1 del Atanasio, el verde tenía que hacer 3 goles para clasificar a semifinales… e hizo el milagro, porque tuvo la fe del carbonero.

Reinaldo Rueda movió fichas muy temprano.   A los 34’sacrificó a Sebastián y entró Berrío, cambiando la distribución 4-2-3-1 por un 4-1-4-1 ( Guerra se retrasaba a veces un poco, para ayudar a Mejía).   El equipo apeló al manual del potrero, con varios  ‘’perreadores’’ :  Berrío, Guerra, Macnelli, Marlos e IbargUen quien entró a la cancha comenzando el segundo tiempo.   El local  buscó profundidad por las bandas con laterales y extremos, se hizo dueño de la pelota y peleó cada centímetro del terreno, como si fuera el último partido de la historia.

El 1-1 llegó a los 47’ del primer acto, con un centro de Berrío  (la figura de la cancha) y remate de MACNELLI.   Se hizo vencedor parcial a los 5’de la segunda fase, con un pase de Mejía, falla de Donati, ganancia del balón por Marlos y remate de Guerra ( 2/1).   Cerró la cuenta a los 5 minutos de la última reposición de tiempo, con un centro de Ibargüen.   La bajó de cabeza Henríquez, quien  le hizo señas a Rueda mucho antes, para que lo dejara ir al ataque y el técnico le negó el permiso.   Fructífera desobediencia del zaguero central que permitió el remate de BERRÍO para el 3/1 que sitúa a Nacional, en semifinales de la Copa Libertadores de América.  ( Partidos contra Sao Paulo : 6 y 13 de julio).

Los minutos que perdió Rosario haciendo faltas y quitándole ritmo al adversario, le hicieron falta después.   Una victoria del fútbol de construcción de juego, sobre la especulación.    Nacional golpeó en los momentos justos y como por obra de la Providencia, cambió la angustia de sus seguidores en un éxtasis incomparable.

El primer tiempo del verde fue de aproximaciones, quedando pendiente la tarea del remate final.   El segundo de posesión continua de la pelota (73% por 27% del enemigo), de presión intensa e irrenunciable, no obstante que los argentinos le cerraban  todas las avenidas, haciendo que una y otra vez, el oleaje atacante muriera en las orillas del área.  Se buscó la victoria por aire, mar y tierra y por todas las líneas y pasillos, en un extraordinario ejercicio de entrega y esfuerzos  denodados, que se hicieron merecedores de una gran ovación.

Al final hubo incidentes que representaron las expulsiones de Berrío, Burgos y Lo Celso.   Y Sebastián Pérez quien imprudentemente entró a la cancha a participar del   incendio, lanzando una patada voladora, puede tener la seguridad de una fuerte sanción de la Confederación Suramericana, porque su innoble acción quedó filmada.

Ataques masivos, maduración de las jugadas a punta de toque y circulación,  la técnica por encima de la fuerza  y mayores  iniciativa y ambición, lograron una celebración con matices de hazaña.

Un 19 de mayo para guardar en el cofrecito de los recuerdos.

No les parece ???

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Una respuesta a «Nacional 3- Rosario 1. Noche espectacular. (Wbeimar Muñoz)»

  1. Saúl Restrepo
    Bogotá / Nacional

    Pasar por todas las emociones solo en dos horas.

    Lo de ayer es una montaña rusa sensacional en todo sentido para un equipo y unos hinchas que viven todos los estados anímicos posibles de instante en instante y eso precisamente es como se hace querer un conjunto que no se rindió para lograr su cometido.

    Al describir el juego de anoche y con la lógica ambición de campeonar, El cuerpo técnico debe de detallar el funcionamiento del equipo como tal bajo estas circunstancias y desde luego se deben evaluar cuales son los pro y los contra y que es para resaltar en compromiso para mejorar.

    Nacional al salir planteo algo que no debió ser, la inicialista formación fue desacertada, falto lectura y desde ahí en esa inexactitud sumo a las dificultades para el remonte.
    Se evidenció este factor porque el técnico movió en tirones para corregir, el cambio de sacrificio lo demuestra claramente, apuesta improvisada, repentista y un riesgo que menos mal funcionó.

    Nacional para los rivales es muy límpido, se deja ver y descifrar sin mucha malicia, entonces los otros encausan el destino del partido a su favor en muchos pasajes del partido, caen en sus mañas y por ende demoran en reaccionar para reformar y rehacer sobre la marcha la estrategia de juego.

    El tesoro de Nacional esta en sus individualidades, en sus habilidades propias, en sus talentos, porque así la táctica este mal expuesta; un chispaso, una genialidad salva los muebles. De repente se le prende el bombillo a alguien y hace en un segundo lo que no se hizo en 45 minutos.

    Ahora, el destino del partido ayer desmenuzándolo:
    El arbitro cumplió a cabalidad; Si, les dio todas las ventajas a sus compadres, les arreglo el juego muy temprano, gestionó y los dejo listos, ellos solo debían dar trámite y esperar, especular que para ellos lo definen como huevos (?) y mantener el drama con la necesidad ajena, simple, diáfano, «ahí los dejo, ustedes verán, pero ya están listicos…»
    Pero esta condición irónicamente fue la que benefició a Nacional, porque se limitaron a atravesar el bus, dos líneas de 5, perder tiempo, mantener la tensión en el rival y la típica de agredir pasivamente, dejando de lado toda la iniciativa y las formas para simplemente esperar. Y les salía, hasta lo último funcionó la apuesta, pero llevar el juego a ese límite se arriesga a que se caiga la estantería y sea peor la caída.
    Entonces bajo esa óptica los verdes se acomodaron, la insistencia y en perseverancia para anotar, la victoria se da en esa emotividad; -gana la habilidad sobre los huevos-, porque ese argumento austral ya me sabe a cacho, no tienen mas que ofrecer, apunta de dientes y bravuconadas no se debe jugar este deporte.

    Digo esto porque vuelvo y pregunto; nombre un solo equipo argentino que no sea mañoso y sea buen perdedor? Solo uno, como preguntándole a Lot, unito, tráigame uno, bueno, medio equipo con pundonor? eso no existe, uno que no sea provocador y que no demerite la victoria de un contrario, que no lo desprecie y pordebajee, porque todo lo de los demás es robado y lo de ellos es merecido solo por los huevos.

    Lástima que se dejaron provocar, y que eso tenga consecuencias como la sanción a Berrio y una posible a Sebastian, pero sin justificar, se puede comprender lo encabronado que estaban, la racista y discriminatorio de los argentinos fue y es claro. Pero la del chacho Caudet si es olímpica, justifica su salvajismo al igual que Huracán por que se sentían tocados, porque les ganaron dándoles de su cocinado, les hizo falto lo que desperdiciaron, y sin responsabilidad cambia el contexto y los culpables no son ellos, son todos los demás, sus palabras en la rueda de prensa son deplorables, sin valores y generadoras de violencia.

    Nacional debe de mejorar en su capacidad de adaptación, en crear diferentes formas de juego reaccionando sin improvisar, sino en función de ritmo y estructura para que no se vea sorprendido, y no debe de respetar tanto al rival, porque se pasa la línea al temor y este genera inseguridad y esto resquebraja la confianza en ellos mismos.
    Nacional demoro tres tiempos y un gol para saber que Rosario no era lo que imaginaban y creían que era.
    Saúl Restrepo, Bogotá, hincha de Nacional

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