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Por: Wbeimar Muñoz Ceballos

Junior planificó un partido de oxigenación de las bandas con Vélez y Domínguez y llegadas desde la segunda línea de fuego con Barrera, Vladimir y Aguirre, más el punta de lanza Ovelar, pero siempre con la idea de darle profundidad al juego, ocupando primero el ancho de la cancha y después verticalizando.
El DIM respondió con una doble trinchera defensiva (4-4-1-1) y se dedicó a reducir el espacio atrás, a la espera de alguna vacuna de contragolpe. Durante 19’ el local empujó sus huestes a campo rojo y en la primera y única llegada clara hasta entonces, un pase de Vladimir a espaldas de los defensores centrales, dejó a JORGE AGUIRRE en condiciones de anotar el 1-0.
Sintiéndose vencedor parcial, Junior dio unos pasos atrás. Medellín se rebeló, tomó la posesión de la pelota y en cuestión de 6 minutos (al 25’), empató 1-1. Luis Carlos Arias presionó bien arriba y recuperó el cuero tres veces seguidas. En la primera Viera salvó ; en la segunda habilitó a Castro con rechazo posterior de los zagueros tiburones y en la tercera sirvió un pase de la muerte a JUAN DAVID CABEZAS, para un embriagante empate, que es muy buen resultado para un visitante en la gran final del fútbol colombiano.
El primer tiempo tuvo un saldo de gol por bando y una llegada más de cada equipo . Dio frutos el objetivo del DIM de encadenar a los creativos y taponar las bandas con los doblajes de Mosquera y Marlon por la derecha y Tipton y Arias en el otro lado de la cancha.
Junior, partiendo de una defensa adelantada hasta el ombligo de la cancha, subió toda la tropa a campo rojo y si bien es cierto que en los 45’ finales estuvo cerca de un segundo gol, con dos llegadas ( botó Vladimir un mano a mano con David y Sánchez estrelló un balón en el travesaño) también lo es, que Tipton complicó en una oportunidad al arquero Sebastián.
Con los ingresos de dos delanteros (Toloza y Escalante) el local quiso arremeter con todo, pero el DIM siguió fuerte en defensa y abrió muy pocas rendijas. Tal vez al rojo le faltó más atrevimiento y compañía para ir de contra por otro tanto, porque los espacios estaban dados, pero lo primordial de su escalonamiento era que no le marcaran en su arco y por eso reforzó la parte central del medio con Parra.
Si en Junior primó la intensidad por encima de la creatividad, fue porque el Medellín lo obligó a ello, tapándole vías de llegada por dentro y por fuera. En general se presenciaron más combates en el medio que en las áreas. El primero se dedicó a sobar la pelota y el segundo al control de los espacios que fueron manejados con puño de hierro. La táctica por encima de la estética.
Un 1-1 que invita a soñar.
No les parece ???





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