GAMERO, A EXIGIR MÁS. Rafael Castillo Vizcaíno, El Heraldo

Rafael-Castillo
Por Rafael Castillo Vizcaíno,
El Heraldo

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*Al entrenador samario hay que recalcarle que Junior no es Tolima, no es Águilas y no es Chicó. Tiene que exigir más porque aquí le van a exigir más.
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El asunto de los ‘refuerzos’ de Junior es bien relativo. Nada está garantizado. A veces los que llegan con todas las credenciales y aval de la mayoría del público, fracasan, y los que vienen como desconocidos y en medio de la incredulidad de la afición, hacen un nombre y se convierten en figuras.

Michael Ortega y Paulo César Arango, por ejemplo, vinieron con la total aprobación de todo el ambiente juniorista y después, ya en la cancha, defraudaron y no aportaron lo que de ellos se esperaba.

En el segundo semestre de 2012, Junior trajo a Teófilo Gutiérrez, Dayro Moreno y Carlos Rentería, tres ‘Botines de Oro’, que supuestamente convertirían al equipo en una máquina de hacer goles y lo acercarían a la octava estrella. El cuadro dirigido por ‘Cheché’ Hernández resultó protagonista y estuvo a un gol de llegar a la final, pero realmente no colmó las enormes expectativas que había despertado. Teo, Dayro y Rentería no mostraron la real dimensión de su fútbol.

Hay otros casos de futbolistas que llegaron con bajísimo perfil y luego se volvieron consentidos de la fanaticada y piezas fundamentales en el engranaje de la escuadra. Para la muestra, varios botones: Óscar ‘Chico’ Restrepo, Édgar Zapata, Camilo Ceballos, Luis Narváez, William Tesillo, ‘Pecoso’ Correa, Alexis Pérez, James Sánchez y Jorge Aguirre.

No siempre son desenlaces opuestos a lo que se espera. Sebastián Viera vino como estrella y no se estrelló. Ha brillando con luz propia desde su génesis rojiblanco. ‘Pichú’ Núñez, Máicol Balanta, Zamir Valoyes y Yorleys Mena rindieron justo lo que sus nombres hacían sospechar.

Sin embargo, a pesar de todo el recorderis que acabo de hacer, creo que al Junior actual, al que va a dirigir Alberto Gamero, hay que agregarle un par de refuerzos en todo el sentido de la palabra. Dos futbolistas con gran trayectoria, reconocimiento, charreteras y sonoridad para los aficionados.

Conociendo lo que ha hecho Gamero en otros equipos, donde se las arreglaba para ser protagonista con las pocas herramientas que le daban, estoy seguro que para cumplir una campaña decente con Junior le bastará con el defensa Jonathan Ávila, el lateral Héctor Quiñones, el volante Rafael Carrascal, el extremo Róbinson Aponzá y el delantero argentino Bernardo Cuesta (quienes ya están formalmente vinculados al Junior, a excepción del gaucho, que por ahora solo tiene firmado un precontrato y presentará sus exámenes médicos en diciembre).

Pero al entrenador samario hay que recalcarle que Junior no es Tolima, no es Águilas y no es Chicó. Tiene que exigir más porque aquí le van a exigir más.

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