
Por Wbeimar Muñoz Ceballos.

No estaba en los pronósticos de ninguna mente sensata, fuese hincha del Medellín o del Cali, el abultado marcador de anoche en Palmaseca. Tampoco el derrumbe inesperado del perdedor ni la sobresaliente actuación azucarera, si nos atenemos a las campañas y resultados previos de uno y otro. La realidad lleva por el camino de la felicidad a los caleños y por el de la decepción y el estupor a la parroquia antioqueña.
RESUMEN ESTRATÉGICO. Héctor Cárdenas confió en su escudo defensivo 4-2 que confirmó su curva ascendente y Luis Zubeldía apostó por un 4-3 que le había dado resultados, pero convertido en caída vertical, sobre todo porque no hubo respuestas en los volantes de primera línea y dejó desconectados arriba a los creativos.En ataque no cambió la distribución en Cali, mientras su oponente hizo un dibujo sin gente de bandas que le diera amplitud y profundidad al juego, condenando de paso a Viola a una soledad irritante.
TÁCTICA. En el aspecto atacante, que desequilibró el partido, los locales sumaron a Orejuela, Balanta, Sambueza, Benedetti, Roa y Duque, en una noche de inspiración demoledora. Al otro lado, el paso lento y la falta de apertura de líneas rojas de pase, le fueron restando posibilidades de circulación de la pelota a los visitantes. El DIM se vio superado numérica y posicionalmente, porque fue pasivo con pelota y sin ella y Cali respondió con presión, movilidad y agresividad constantes.
Medellín poco a poco quedó arremangado demasiado cerca a su arquero David González, actitud que no es buena porque cualquier recuperación rival, con pocos metros de recorrido, puede ser fatal, como ocurrió en el primer remate de SAMBUEZA que fue gol a los 22′. Robo a Quintero, Arias sin presencia en la zona, nadie marcó y quedó tendido un tapete de bienvenida al argentino, para el 1-0.
A los 35′ Didier quiso controlar un balón en el área grande. Presionó Roa, recuperó Orejuela y tras un primer remate que soltó David, OREJUELA de zurda empacó el 2-0, a los 35′. La victoria parcial del Cali, contrastó con un Medellín, en el que no encendieron la llama sus mejores pensadores: Quintero y Marrugo, la deficiente labor de reconquistar el balón por parte de Goma y Arias… y la falta de apoyo en el ataque de los laterales Valencia y Marlon. El. DIM estuvo impotente para controlar los movimientos alternativos de Sambueza, Roa y Benedetti, que ocuparon muy bien los pasillos interiores, tanto a la derecha como a la izquierda.
MOMENTOS CLAVES. A los 4′ del segundo tiempo Marrugo estrelló un disparo en el palo y esa oportunidad fallida, la lamentó poco después el onceno escarlata, puesto que en los minutos 6 y 8 SAMBUEZA Y BENEDETTI con sendos goles, remacharon el triunfo. El de Sambueza fue una copia fiel del primer tiempo : volantes que no acosaron ni entraron por la pelota y defensas sin achique. En el último que provino de una pared, los defensas no pudieron frenar a Benedetti. El Cali se dedicó a esperar al DIM para cerrarle vías de penetración y de contragolpe estuvo cerca de marcar otro tanto. El descuento tardío, llegó a los 75′ con penal convertido por QUINTERO tras una falta de Angulo a Leonardo Castro.
A Zubeldía le quedaron lecciones claras. Los cambios hay que hacerlos a tiempo y no después de los sunamis. Los jugadores deben actuar en sus funciones naturales, porque la improvisación de posiciones termina en desorden. Cada línea debe ayudar a la siguiente, a la ida y a la vuelta.
ACONDICIONAMIENTO FÍSICO. Podrá sonar a atenuante, en una noche en la que Cali golpeó con crudeza y precisión, mientras el DIM estuvo desconocido en ataque y prolongó su mal funcionamiento defensivo…pero la parte atlética influye. Seguimos pensando que el gran desgaste de una semana con el calor de Barranca, el viaje de ida y regreso a Argentina y el máximo esfuerzo en el clásico jugado a tumba abierta, le pasaron factura al rojo. Por más que la mente piense en buenas ejecuciones, si las piernas tienen plomo, se acaba caminando y sin reacciones positivas.
Queda una remota esperanza para el juego de vuelta el próximo domingo, en una misión CASI IMPOSIBLE. O sale el Medellín a imponer autoridad y contundencia… o simplemente se resigna a un abrazo con la tristeza.
No les parece ???





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