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Por María Victoria Zapata B.

*Era un partido difícil. Otra de las finales para el Deportivo Independiente Medellín y había que ganarlo, era la única alternativa.
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Los diez primeros minutos fueron intensos para el DIM y culminaron con una jugada en la participaron, Didier, Ricaurte y Cortés, para el gol de Stiven “el Titi” Rodríguez y su primera celebración con la escuadra profesional.
Después de la anotación, el equipo lució acéfalo, y volvió a caer en la trampa de los pases hacia atrás, del inútil pelotazo, del conformismo y del alejamiento del pórtico de Ricardo Jerez. Alianza aprovechó esférico y espacio, se acercó y exigió a David González.
Los primeros minutos del complemento fueron una extensión del período inicial: Medellín replegado y enredado y Alianza contragolpeador y dueño del balón y del terreno, hasta el minuto 59. Un potente remate desde fuera del área para un muy oportuno golazo de Andrés Ricaurte, le dio tranquilidad y claridad al DIM
La última media hora de juego fue totalmente roja y Medellín tuvo algunas opciones de aumentar la cuenta, una de ellas de pena máxima, en falta cometida por el zaguero Jeisson Palacios a Déinner Quiñones, al minuto 65, que inexplicablemente omitió el árbitro quindiano John Ospina.
Atacó, cuidó con esmero el 2-0, sumó tres puntos más y ascendió a la novena posición.
De este partido solo resta por decir que aunque el fútbol del DIM no es sinónimo de espectáculo y cae a veces en prolongadas lagunas ofensivas, tiene a su favor un trabajo táctico que produce resultados, la significativa mejoría individual y colectiva que se percibe en el equipo, la fortaleza mental y solidaridad que el técnico rojo inyectó a sus dirigidos y la capacidad de gol en jugadores como Didier Moreno, Andrés Ricaurte, Adrián Arregui e, incluso Jesús David Murillo. Hemos visto también el aporte con gol de los juveniles Yesid Díaz, Jonathan Marulanda, Juan Manuel Cuesta y, anoche, Stiven Rodríguez, lo que nos da un parte de tranquilidad frente a eventualidades como la lesión que por estos días tiene al capitán Germán Cano fuera de convocatoria.
Todo un caudillo.
La verdad, no deja de sorprendernos Aldo Antonio Bobadilla. Ocurrió cuando llegó a defender el arco rojo hace doce años y ocurre ahora, tras su designación como director técnico del DIM, el 5 de septiembre pasado.
Bajo unas circunstancias con algunas similitudes a las que tuvo que enfrentar en su arribo ya en condición de director técnico, el por entonces arquero guaraní debutó ante La Equidad el 23 de septiembre de 2007, en el estadio de Techo, en la décima fecha de la Copa Mustang II del citado año, en un torneo plagado de insatisfacciones y desengaños para el DIM y justamente después de un humillante 1-4 ante Atlético Nacional.
Y el Deportivo Independiente Medellín que el miércoles pasado obtuvo el tiquete a la final de Copa Águila y que anoche derrotó a Alianza Petrolera y dejó abierta la posibilidad de clasificación en Liga, es un equipo diametralmente opuesto a aquel que Bobadilla encontró hace tan solo hace seis semanas: Un DIM vapuleado no una sino dos veces por el rival de patio, desmoronado en su estado de ánimo colectivo, sin identidad ni fútbol, con un lastre de cinco reveses consecutivos ( Cali, Rionegro, Santa Fe y los dos citados juegos ante Nacional), ubicado en la parte baja de la tabla con solo 10 puntos y un 33% de rendimiento y, para completar, despedazado también por la hostilidad de un sector de la tribuna que hostigó, maltrató y agredió verbalmente a los jugadores.
Más complejo no podía ser el escenario que encontró Aldo Bobadilla en su regreso al DIM.
El onceno rojo que venció al cuadro de la ciudad de Barrancabermeja en la antepenúltima fecha, es un equipo con sentido de pertenencia y en armonía con sus propias aspiraciones. Es un grupo con una fuerza mental superior a la deportiva, con unos jugadores cuya ascendente curva de rendimiento se evidencia partido a partido, con líderes que se destacan en la gramilla y un caudillo que sobresale en el banco: el técnico Aldo Bobadilla.
Si bien es cierto el DIM tiene grandes limitantes en nómina y continúa mostrando inconsistencias defensivas, intermitencias en su volumen de ataque y problemas de manejo y recuperación del balón que no se pueden desconocer, también se observan mejorías en su vulnerable zaga y en el rendimiento de jugadores como Jesús David Murillo, entre otros. Es llamativo, además, que no se han recibido goles en los últimos tres compromisos (Cúcuta, Jaguares y, ayer, Alianza), lo que implica, igualmente, un buen trabajo del cancerbero David González en dichos partidos.
En mitad de campo se ratifican la calidad y temperamento de Adrian Arregui, el reencuentro de Didier Moreno con su fútbol y la recuperación de Andrés Ricaurte, tres jugadores que, hoy por hoy, hacen parte de la columna vertebral del equipo y tres volantes con presencia en los arcos contrarios. Adelante, Cano es nuestro mayor referente, la velocidad y chispa de Déinner son fundamentales y Stiven Rodríguez respondió con creces en su inclusión con el onceno inicial.
En materia de resultados es notable la campaña del Bobadilla, quien recibió un equipo con 10 puntos y desahuciado anímica, deportiva y emocionalmente. En ocho fechas al frente del DIM ha sumado 17 puntos más, producto de cinco victorias ante Envigado, Deportivo Pasto, Cúcuta Deportivo, Jaguares y Alianza Petrolera, y dos empates con Once Caldas y Atlético Bucaramanga. Solo registra una derrota, con Millonarios.
En Copa Águila, derrotó al Once Caldas en el partido de vuelta de cuartos de final y a Deportivo Pasto en los dos juegos de fase semifinal.
Con un DIM revitalizado gracias a su gestión y liderazgo, le quedan dos grandes retos al técnico rojo: En Copa Águila, la disputa del título ante Deportivo Cali. En Liga, otras dos “finales”, ante Atlético Huila, en el Guillermo Plazas Alcid, y Deportes Tolima, en el Atanasio Girardot. El primero lucha por su supervivencia en la categoría A. El cuadro pijao, un rival directo en la búsqueda del cupo al privilegiado grupo de los ocho, no deja ser un contendor difícil que cuenta, además, con un envidiable orden táctico. Pase lo pase en estos dos juegos, tenemos muy claro que Aldo Bobadilla es actualmente el verdadero caudillo del Equipo del Pueblo y el artífice directo de la sorprendente recuperación del DIM.
[María Victoria Zapata B.]





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