
Por Jorge Alberto Cadavid. //
Columnista Cápsulas. //

Cotejo donde 4 titulares pagaban 5 tarjetas amarillas, entonces opción para darle oportunidad a los jóvenes.
En el campo: Cristian Uribe, Parra, Velásquez y Lozano, acompañados de jugadores de segunda línea como Arango, Bello, Asprilla y Moreno, y por los titulares Ospina, Haydar y Mateus.
Los motilones ponen una aduana infranqueable que, durante los 45 minutos iniciales, Nacional no descifra.
Una posesión clara y contundente, pero sin productividad, porque no crean dificultad al arquero Abadía.
Los jóvenes no desentonan, no encuentran el espacio, virtud de la defensa motilona.
Complementaria sin cambios, vulnerar la defensa visitante se da, dos opciones claras desde los extremos y llegan tarde primero Bello y luego Asprilla.
Minutos 56. Ingresan Rengifo y Sarmiento por Lozano y Moreno. A los 70, Mateus le da paso a Campuzano. En el 79, Bauza por Bello.
Los cambios no funcionan y uno a uno de los que participaban en el juego fueron decreciendo en intención y actitud.
A los 84, la más clara. Desde la izquierda, el centro que remata Sarmiento y el balón roza el vertical.
El partido se convirtió en un peloteo insulso contra el arco rojinegro, con poco orden y sin resultado.
Al final, un insípido o soso encuentro, donde Nacional no desenredó la madeja que le propuso su contrincante.
«Aprovecha la ambición antes de que se rompa el saco», R. Cadavid.





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