
*Carlos jugará y será el mejor si hace un gran esfuerzo para adaptarse. Si no, es difícil.
Carlos Tevez volvió a hacer lo que más le gusta y lo pone feliz. Esto es, jugar en Boca y en el fútbol argentino. Es un hombre que siente más las cosas que pensándolas. Jugando es pura intuición y sentimiento. Lo que intenta, primero lo hace y después lo piensa. En esas circunstancias, lo emocional le gana por goleada al intelecto.
No es poca cosa regresar a Boca, con un espectáculo impresionante. Emociona mucho volver. Es muy difícil apelar a la inteligencia emocional para zafar. Es mejor tomarla como viene.
“Me cansé de a ratos”, dice Carlitos sobre su caso. Fue cauteloso y escuchó el mensaje de su cuerpo. Debe haber dormido mal en la previa, y la cabeza trabajó a mil calculando cosas que luego no pasaron. Seguro que fantaseó con un par de goles y alguna picardía para River, pero dejó que “el partido lo jugara a él”. Y todo el mundo feliz, él más que nadie. Volvió, Boca ganó y no se lastimó.
Recuerdo mis regresos: 1974, año del Mundial en Alemania. Me citó la AFA, dio el ok Cruzeiro (mi club en Brasil) y regresé a la Selección. Jugamos en Córdoba. Un desastre. Empatamos con Instituto pero yo no podía con mi alegría de volver. Inolvidable todo lo que me pasó. El Conejo Tarantini fue mi compañero de pieza. Lo recuerdo con su pelo afro look y su nariz chata.
En el 75 volvía para no jugar más, pero Labruna se metió y me pidió que jugara en River. No podía más de la alegría. Tenía miedo de fracasar pero pudo más el deseo de retirarme bien. Salimos campeones. Perdimos la final de la Libertadores con Cruzeiro, pero para mí, como debe ser para Tevez, todo está bien si podés jugar.
Cuando se regresa, lo más importante o lo único es poder jugar. Los resultados, si vienen bien, mejor. Pero lo más grande es entrar a la cancha. Dice Carlitos: “Se hace difícil jugar un futbol vistoso”. Y agrega sabiamente: “La pelota parece de voley”. Dos cuestiones ciertas y muy importantes. La “de voley” es más difícil dominarla y tener precisión. No habrá fútbol vistoso mientras no cambien esa horrible pelota, con la que nadie puede ser amigo; es que ella no sabe qué es el afecto. Se escapa siempre.
Carlos jugará y será el mejor si hace un gran esfuerzo para adaptarse. Si no, es difícil. Scocco, Verón, Maxi Rodríguez, Diego Milito, Heinze, entre otros, regresaron y triunfaron. Tevez no debe engancharse con quejas al árbitro. Es significativo lo que le dijo el mexicano Roberto García a Agüero y a Messi ante sus reclamos por las fricciones contra Colombia, en la Copa: “Esto es América, chicos, no Europa”.