
Por Gilberto Maldonado Bonilla
*En lo personal, me agradaría se le diera la oportunidad a los arqueros Cristian y Camilo Vargas.
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Por el arco de Atlético Nacional han desfilado figuras, hablando solo de los más contemporáneos, como Raúl Navarro, Lorenzo Carrabs, René Higuita, David Ospina, Gastón Pezutti.
Todos ellos han dejado su huella en el quehacer deportivo de Atlético Nacional. Ahora nos corresponde la partida de un arquero que triunfó muy a pesar de muchos: Franco Armani
Triunfó sobre el arribismo de los mismos que criticaron y protestaron por su llegada a Atlético Nacional. ¿Habrán aprendido la lección?.
Ni presente, ni futuro. Franco Armani es historia; es pasado. Y es deber desearle que todos los objetivos, motores de su decisión, tengan cabal cristalización.
¿Ahora quién? Es el interrogante que muchos aficionados se estarán haciendo. Mirando hacia adelante, como corresponde, la solución al aparente vacío que deja Armani no está lejos. Parodiando a Ricardo Arjona “el problema no es problema”.
Cristian Vargas es arquero de condiciones. Las ha expuesto en las pocas apariciones en el arco de Atlético Nacional.
Camilo Vargas: es la oportunidad que tiene la institución de valorizar un activo. Y está en el mismo deportista renacer de las cenizas cual ave fénix. Condiciones las tiene.
Se trata, primero, de mirar la disponibilidad del recurso humano antes de una erogación riesgosa, incierta en sus orígenes. En una organización seria, las vacantes se cubren, en lo posible, con el recurso humano disponible en determinado momento.
En lo personal, me agradaría se le diera la oportunidad a los arqueros arriba citados.
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