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Año nuevo… Vida nueva. Por Alexis García Vega.


Por Alexis García Vega, Miami

* El otro año mi vida será mejor, porque yo voy a ser mejor”.

Hoy amanecí lleno de fe, con la creencia que no es el año 2018 el que tiene que cambiar, ni ser mejor, tengo la certeza de que para hacer un próximo año mejor somos nosotros en nuestro interior los que tenemos que cambiar, para tener un mejor año.

La duda mata más sueños de los que matan los fracasos, porque los miedos que no enfrentamos, se convierten en nuestras limitaciones.

Tengo fe, en que descubriremos que la distancia entre un sueño y la realidad es la disciplina y los hábitos, tenemos que decidirnos a dar un paso a un futuro así sea incierto y no a vivir anclados en un presente mediocre, avalado por el conformismo.

Tenemos que tener el coraje de luchar por nuestras vidas, olvidate de lo que dice tu signo, o lo que te marca tu horóscopo, el dueño de tu destino y el artífice de él eres tú y solo tú.

Vivir es distraerse de la muerte, todos tenemos métodos diferentes para hacerlo, algunos utilizamos el fútbol como excusa para ser felices, así este deporte sea una actividad loca, a veces desmesurada.

En particular me ha brindado unos momentos en los que me he sentido andar desnudo por la calle, me ha hecho exponer mis pudores en público y ser calificado en cada actuación delante de todos.

En este medio aprendimos a contar unas historias dentro de la cancha y a vender telenovelas fuera de ella, porque una de las tareas más difíciles y más agobiantes es la de ser coherentes.

De todas formas lo hermoso del fútbol como deporte, es que refleja la vida y te enseña que el proceso forma más que los resultados, que el camino al éxito es arduo, que sin esfuerzo no existen los logros verdaderos, que la verdadera formación es la que se consigue a punta de disciplina y que solo los hábitos marcan la diferencia entre la pobreza y la riqueza en todos los aspectos.

Nos sentimos una mujer barbuda, unos extraños en medio del mundanal ruido, una de las tareas más difíciles y agobiantes es la coherencia, ser, decir, parecer, comportarnos y pensar de la misma manera parece a veces una tarea de semidioses.

Pero en verdad la vida es una cuestión más sencilla y menos compleja, la labor es que cuando hayas pasado el bullicio del día, el ruido del año, con sus problemas y cuando te encuentres cara a cara con la frustración y con la suave caricia de los pequeños o grandes éxitos, cuando estés en la soledad e intimidad de tu habitación, emprendas un diálogo interior contigo mismo,  sincero,que puedas decirte “ al fin solos” y desde allí descubras tu potencial, tu verdadero valor y que puedas decir con seguridad “ El otro año mi vida será mejor, porque yo voy a ser mejor”.
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