
Por Alexis García Vega
*Demuestra que una buena racha es la percepción de que todo va a salir bien, la creencia obra milagros.
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El diamante es un carbón llevado a la presión en el fuego.
Los grandes logros en la vida requieren de una alta dosis de fortaleza y una autodisciplina de formación constante, en la que el carácter es la principal virtud.
En los Estados Unidos, los generales mas reconocidos a través de la historia, han sido los que en plena batalla han tomado las mejores decisiones, sus actuaciones bajo presión han sido brillantes.
El fútbol y su estrategia que son considerados un simil de la guerra, no es ajeno a esto. Messi, Cristiano, James, Falcao, Iniesta, Neymar, Mbappé son jugadores que se los pelean los más grandes clubes del mundo, por su capacidad para superar desafíos en los campos de juego en donde se libran las más grandes batallas, ante miles de personas pendientes de sus actuaciones, hinchas que van a los estadios o se sientan frente al televisor con la esperanza de no ser decepcionados por sus ídolos.
Pensar sentado es dificil pero pensar corriendo es aún mas duro, eso los hace especiales.
Los entrenadores también son generales que se contratan para gestionar los talentos, su tarea siempre está supeditada al resultado y al escarnio de personas que han estudiado menos que ellos y que se sienten con la autoridad para juzgar sus actuaciones y la de sus dirigidos que al final hablan de su capacidad, se equivocan cuando quieren agradar a los ávidos de recetas.
Tu calidad se reconoce en cómo enfrentas la adversidad, en tu potencial para tomar decisiones rápidas.
Todo éxito es precedido por el fracaso, no te autosabotees, a la vida has venido a sobrevivir todos los días, hasta los animales de la naturaleza lo hacen.
Levántate siempre con la genuina magia de la convicción, demuestra que una buena racha es la percepción de que todo va a salir bien, la creencia obra milagros.
Tendrás que demostrar constantemente de que estás hecho, cuando la vida te saca el aire con un pelotazo en los huevos o con un codazo en el estómago, es tu capacidad de levantarte y seguir luchando, porque es fácil renunciar, pero lo realmente valioso es tu coraje para seguirlo intentando.
En un medio que va depredando y tirando a la orilla del camino a los que no aguantan la presión, el carácter será siempre el barómetro que marque quién está capacitado para vivir bajo fuego y quien seguirá anclado en la zona de confort, en la que viven los realmente fracasados.