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Basta ya de equivocaciones

Cesar PolaniaPor: César Polanía, El País

*El Cali es una institución grande, pero eso debe notarse en la cancha, no en los libros que cuentan su historia.

 Cuando parecía que el mundo se le venía encima por cuenta de los malos resultados en la Copa Libertadores y la Liga colombiana, además de la sanción de la Dimayor, el técnico ‘Pecoso’ Castro logró salvar su cabeza en el equipo azucarero.

Difícil saber si habría tenido mejor suerte yéndose del equipo, porque lo que viene no es fácil para el ‘Pecoso’, quien apenas comienza a sentir el duro golpe de la eliminación en la Libertadores y tiene ahora la presión de sacar al Cali de la incómoda octava casilla del torneo, en vísperas de un juego ante un elenco que llega con aire en el pecho como Millonarios.

Pero pienso que el ‘Pecoso’, por simple cuestión de dignidad, debió irse del equipo. Y no me refiero propiamente a los resultados como el principal causante, sino a la sentencia que le puso su jefe, el presidente Álvaro Martínez, al afirmar que la continuidad del entrenador dependía del castigo de la Dimayor luego de que Castro se fuera a las manos con un dirigente del Chicó. El argumento de Martínez era que los líos disciplinarios del ‘Pecoso’ afectaban la imagen del Cali y que no era viable tener en el equipo a un técnico suspendido que no podía pararse en la raya para dirigir los partidos.

De manera misteriosa —se especula que hubo “presiones externas”, aunque Martínez las desmiente—, el presidente reversó su decisión y decidió mantener al ‘Pecoso’ en el cargo. Pero ya se imaginarán la incomodidad de ambos en este momento.

Lo cierto es que tanto Martínez como ‘Pecoso’ son los grandes responsables del ‘papelón’ del Cali en la Copa. No se necesitaba ser sabio para vaticinar lo que iba a pasar con el equipo en la Libertadores, pues, para un torneo de tanta trascendencia y competitividad, le apostó a la cantera —abusan ya de ese tema— y a refuerzos de poca monta, como acabamos de verlo, a excepción del argentino Sambueza.

Con sus equivocaciones, ambos, Martínez y ‘Pecoso’, jugaron con la dignidad del equipo, expusieron su imagen y lo volvieron burla hasta de los propios hinchas caleños. No se construye, de la manera como ellos dos lo hicieron, un equipo serio para competir en un torneo de tantos quilates como la Libertadores.

Los dos, por ahora, seguirán allí. Cada uno en su puesto. Pero el hincha necesita que los resultados, al menos en el torneo, se vean. Basta ya de tanto cuento. Basta ya de equivocaciones. El Cali es una institución grande, pero eso debe notarse en la cancha, no en los libros que cuentan su historia.

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