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DIM. Clasificación a punta de corazón.

Francisco Fydriszewski. y Hayen Palacios, goles rojos de clasificación a la fase de grupos de la Libertadores.

Por María Victoria Zapata B. //
Columnista Cápsulas. //

Un  cabezazo del polaco,  Francisco Fydriszewski, al minuto 83, le  dio al  Deportivo Independiente Medellín el triunfo, 2-1, sobre Juventud de las Piedras (Uru.)  le entregó el tiquete a fase de grupos en Copa Libertadores y reseñó  la primera victoria del DIM  modelo 2026 en el estadio Atanasio Girardot. En Liga aun no registra triunfos en condición de local.

Era un partido con poca expectativa debido a la pobreza del fútbol rojo y a las limitaciones, carencias  y deficiencias que arrastra desde tiempo atrás el Equipo del Pueblo. Y, además, con unas  tribunas semivacías, reflejo del profundo distanciamiento entre hinchada, cuerpo técnico y dirigencia.

Dos tiempos diferentes

Los primeros 45 se resumen en un esquema conservador, la ya habitual línea de 3 y  un DIM desarticulado, sin  ideas ni líder en mitad de campo  y con escaso volumen de ataque,  no obstante la anotación de Hayen Palacios al minuto 14.  El golazo del lateral Federico Barrandeguy 11 minutos después para el 1-1 y  la presión constante que ejerció el onceno uruguayo, incrementó todas las preocupaciones respecto del nublado presente rojo.

Dos sustituciones,  Leyser Chaverra  por Daniel Londoño y John Montaño  por Diego Moreno, ambos en el minuto 46,   una leve mejoría  ofensiva y un notable cambio  de actitud en el colectivo rojo, le dieron otro cariz al período complementario. El fútbol rojo, aunque desordenado, aparatoso  y predecible,  se centró en la búsqueda del gol  de la clasificación. Y lo consiguió al minuto 83, con anotación del jugador símbolo de esfuerzo y transpiración  en Independiente Medellín: El polaco Francisco Fydriszewski.

Los minutos finales estuvieron llenos de dramatismo y sufrimiento, con dos escuadras angustiadas en el gramado de Atanasio Girardot: Juventud en su lucha por el empate a pesar de su inferioridad numérica y el DIM en su afán de conservar la ventaja obtenida con el cabezazo del polaco. Y, para completar, los eternos 6 minutos de reposición, extendidos, luego a 8. La zozobra se mantuvo hasta el pitazo final.

Para destacar:

-El  DIM  continúa  muy distante del  fútbol que le conocemos y esperamos de él. Sin embargo ayer, en el segundo tiempo, recobró algunas cualidades  que también estaban extraviadas: Su alma  y su ambición, características que finalmente lo impulsaron  con fuerza en busca del gol de la victoria y el paso a fase de grupos en Libertadores.

-Gratificante ver nuevamente un DIM  luchador y ambicioso de los 45 finales. Y fue ese corazón  rojo materializado en  sacrificio, sudor y ganas, el que le  entregó al DIM la anotación redentora, y la voluntad para defender hasta el pitazo final  la ventaja en el marcador.

– Tanto Hayen Palacios como Francisco Fydriszewski, han  marcado 2 goles en estas fases  previas de Libertadores.  Ambos jugadores anotaron en el triunfo, 2-1 ante Liverpool, en el Estadio Parque Alfredo Víctor Viera, en Montevideo. El gol restante  lo marcó Enzo Larrosa en el 1-1 del juego de ida con Juventud de las piedras.

Tribunas vacías.

Es necesario, finalmente, mencionar  la asistencia anoche,  cuyo registro  de 12.628 aficionados dio lugar a  un injusto señalamiento hacia la afición  roja.

En modo alguno se  debe considerar como  abandono al DIM.  Nada más falso  que dicha lectura de algunos colegas, que descalifica con tanta ligereza a una  hinchada que ha sido humillada, golpeada, irrespetada  de todas las  formas posibles y desterrada del estadio. Una hinchada que ya no aguanta más vejámenes.

El día que la dirigencia actual se identifique de verdad con los sagrados colores rojo y azul del Deportivo Independiente Medellín, le devuelva al  equipo  su ideal de competencia,  su espíritu,  su nómina conformada  con jugadores  que aporten en fútbol y sentido de pertenencia,  y respete a una afición a la que pisotea una y otra vez, entonces, si, ese día las tribunas se llenarán nuevamente de alegría,  de camisetas rojas y de corazones palpitantes por el DIM.

 Mientras tanto, acusar con tanta irreflexión a la hinchada  roja de estar en deuda con el equipo es una blasfemia. La  deuda la tienen  los dirigentes con la afición.

María Victoria Zapata B.

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