Capsulas de Carreño

Colombia, con otra partitura. Por Juan Felipe Betancur Ramírez, DT


Por Juan Felipe Betancur Ramírez, DT.

 

*Gran diferencia en lo funcional y en lo táctico para Colombia. Vuelvo a soñar.

El fútbol desde el juego y la cosa sería que se vuelve, cuando de pasar a deporte se trata, es hablar de ganar y poder ganar, ante una “obligación”, de ganar. Siempre existen riesgos.

 

En nuestro lenguaje, en vez de decir vamos a hacer deporte, expresamos ¡vamos a jugar!

 

Solamente en sólo esas cortas palabras, existe una intención de placer y lúdica; está el deseo de, sólo jugar.

 

Colombia contra Brasil, ha expresado el jugar, lo complementó con competir, ya es deporte, jugar, es el medio.

 

Nuestro primer entrenador Reinaldo Rueda, sigue con la rotación de los inicialistas y para este juego con Brasil, cuatro nuevos: Muñoz, Uribe y Díaz (después de cumplir una fecha de suspensión) y Borré. Es uno de tantos temas, necesarios de abordar para llegar al equipo base, al ideal.

 

Es un placer ver, cuando en saque inicial, Brasil con posesión, trae el balón a su zona de avance, donde casi todos tocaron el balón en uno o dos tiempos y durante 30 segundos.

 

Cuando quiso jugar largo, lo hizo porque Colombia lo provocó a través de la presión que hizo. Colombia al pasar a poseer el balón, la respuesta fue y a fe que lo hizo, en los siguientes 27 segundos, entrando al juego de posesión.

 

Desde esos primeros pases facilitadores, se lee una Colombia, con otra partitura. La actitud y disposición, el quebrar zonas, la agresividad, el jugar al límite en cierre de líneas de pase corto o largo y sin miedo en los duelos, pudo tener anticipos, buen escalonamiento, equilibrio; fueron afianzando e imposibilitando a Brasil, ante una cercanía para tirar a gol.

 

Las acciones exigieron total concentración y los jugadores colombianos brindaron de manera permanente vigilancia en cada zona del campo, teniendo visión avanzada.

 

En cada zona y, a cada jugador brasileño cercano, los colombianos le hicieron referencia, le ajustaron la marca, fueron presionados hasta llegar al duelo con o sin balón y lo mejor, crearon impotencia, zozobra en Brasil. Lo anterior obligó que Brasil, generara un fútbol diferente de acuerdo con lo expresado en juegos anteriores de clasificatoria a Qatar 2022 y en esta Copa América 2020.

 

Gran diferencia en lo funcional y en lo táctico para Colombia. Está el argumento del cómo se paró en segundo y tercer tercio del acampo propio, bloques bien posicionados de 1-4-4-2; con variantes de acuerdo al momento, sin balón, al perfil y al jugador adversario; dejando como testimonio un 1-5-4-1 y también 1-4-5-1. Módulos cortos, facilitadores de escalonar y asistir, de manera rápida.

 

Brasil y Colombia, cuando en momento con balón, pudieron contra atacar, fueron precipitados, abusaron de la velocidad y en ocasiones cortó el defensor bien posicionado o finalizaron, sin la más mínima retardación; faltó ahí una buena toma de decisiones.

 

El fondo del resultado Brasil 2, Colombia 1; queda para estudio y reflexión, es necesario conocer la normativa y la potestad que la mecánica arbitral ofrece al árbitro de turno, como elemento neutral en una disputa.

 

Como entrenador me quedo Colombia con otra partitura, vuelvo a soñar.

(Juan Felipe Betancur Ramírez. DT.
Formador de Formadores. Licencias A y C.)

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