Por Jorge Alberto Cadavid
*Triunfo que como el de Asunción es importante porque permite ubicarse en posición de mirar con optimismo a Rusia 2018.
Prácticamente en los noventa minutos pactados, una sola jugada de gol y la concretó el team Colombiano, una pared entre Bacca y Cardona, lo único hilvanado visto a lo largo de la contienda y definición clara para tres puntos y empezamos por el final, porque fue lo más relevante del partido.
La ausencia de James obligaba a que Pékerman mostrara su capacidad de planificar, sabía que aquí lo que salvaba su equipo que era lo individual, tenía un traspiés ante la ausencia obligada de su mejor exponente y allí debía entonces aparecer lo colectivo, y lo logró sobre todo en la inicial, la aplicación de sus hombres fue exacta, pero el planteamiento era totalmente defensivo y para ello su bastión Carlos Sánchez dibujó en cada jugada su capacidad de contención, hombría para enfrentar un partido totalmente físico.
Viendo el desarrollo nos fuimos percatando de que se podía aspirar a mas, pero lo importante era que Pékerman lo entendiera también así, y para el segundo tiempo siguió con su concepción de lo que aspiraba y en lugar de progresar la aplicación se fue diluyendo y la pelota quedó en los pies de local, pero sin lograr crear inquietud en la portería de Ospina.
Un asomo a esa aspiración de ser ganador se da cuando al terreno llega primero Cardona y luego Berrio, el primero el artífice de la victoria y el segundo sin mucha trascendencia porque los minutos fueron pocos y el balón no le llegó.
La racha ganadora en Asunción sigue en linea, cinco triunfos que como el de Asunción es importante porque le permite ubicarse en posición de mirar con optimismo a Rusia 2018.