Capsulas de Carreño

Colombia suma dejando dudas.

Por Rafael Villegas.

 

 

 

*Una vez mas lo cuantitativo tranquiliza y lo cualitativo siembra dudas.
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En el fútbol como en la vida hay varias maneras de mirar las cosas y “todo depende del cristal con que se mire”, dirían los abuelos.

Los resultados pertenecen a lo cuantitativo y las formas a lo cualitativo. Partiendo de aquí tengo que decir que desde lo cuantitativo este inicio de eliminatoria ha sido bueno para Colombia, 4 puntos de 6 posibles, con un punto arañado como visitante en Chile, es un buen botín. Además, Colombia sigue sin perder en la era Lorenzo que ya completa 11 partidos sin conocer la derrota, lleva sin 5 partidos sin recibir gol, son números que avalan lo que hasta aquí se ha hecho.

Después viene el tema de las formas y la verdad es que la selección tiene claros y oscuros en el desarrollo de los juegos. El equipo arranca en los primeros tiempos con ideas difusas que se transforman en oportunidades para que los contrarios nos enredan los partidos como sucedió con Venezuela y contra Chile. Se puede manifestar como en la matemática que el común denominador es mejorar en los segundos tiempos, corriendo el riesgo que algún equipo más fuerte aproveche ese papayazo y nos vacunen para complicarnos aún mas la vida de entrada.

Contra Chile jugamos bien los primeros 15 minutos, presionamos arriba la salida de los australes obligándolos al error y mostrándonos como un equipo con ambición; pero luego Chile se acomodó en el campo, nos planteó un partido mas desde la lucha que desde el juego y nos fue metiendo atrás a tal punto que nuestro arquero Camilo Vargas se comenzó a erigir como la figura del partido.

Colombia perdió la iniciativa y fue superada primero por el campo, muchos resbalones y caídas y luego por la enjundia y el temperamento chileno. Muñoz en defensa mal, Machado en marca impreciso y Lucumí enredado al salir a buscar a Alexis Sánchez a terreno no propios, dejando a merced del 2-1 a sus compañeros de defensa.

Después la lesión de Mina, minuto 22 terminó de complicar el asunto porque a Davison le costó acomodarse al campo. En la mitad Lerma corriendo por todos y Uribe perdido en el campo, ni en la recuperación, ni en el manejo, ni en la salida…en fin de los peores partidos que ha hecho en la selección. Carrascal que arregló el partido con Venezuela fue un fantasma que como alma en pena se insinuaba, pero no se veía y arriba Arias, Diaz y Borré desaparecidos después del primer cuarto de hora.

En el segundo las cosas cambiaron, Colombia se asentó un poco más, salió del fondo, planteó el partido en la mitad y Chile se complicó y solo tuvo claridad cuando Berenton arrancaba por izquierda dejando en el camino, primero a Arias y luego a Muñoz. Colombia descansó cuando el técnico chileno, Berizo lo sacó del terreno. Chile empujado por Vidal y Alexis se acercaba y otra vez Camilo salvaba.

Al final los chilenos se fundieron, Colombia hizo cambios James y Quintero al campo para darle un poco de mayor manejo. James lo intentó, pero las piernas no obedecen lo que el cerebro imagina cuando no hay respuesta física y Quintero pasó por el estadio de Colo Colo sin pena ni gloria.

Al final como dirían los uruguayos cuando no se puede ganar lo mejor es no perder y eso fue lo que hizo Colombia que se trajo el empate de Santiago. Una vez mas lo cuantitativo tranquiliza y lo cualitativo siembra dudas.
@lidervillegas
@colombiasports

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