
Por Jorge Alberto Cadavid. //
Columnista Cápsulas. //
Es un Nacional indescifrable; ¿cuál es el real, el contra Millos, el que enfrentó al Junior o este que compitió anoche sábado contra Llaneros.
Para iniciar, al campo de juego envía Arias a Ospina, García, Velásquez, Uribe y Moreno, distintos a los que empezaron contra Junior.
Al primer minuto se va adelante, juego colectivo, interactúan al final, Morelos a Rodríguez, el centro al corazón del área, Uribe anticipa al central y logra la anotación.
Lo que se viene es una inanición futbolística, un desprecio por el juego, un letargo, una aburrición ante la falta de libreto que marque un planteamiento.
Morelos lo intentó, lo logró, pero en fuera de juego, minuto 20.
Sin cosas por destacar, finalizó la inicial y fue el cordón umbilical para la complementaria, porque muy poco también se vio.
Arias, como cosa rara, hizo dos cambios de inicio, movió los extremos, sacó a Rodríguez y Moreno, incluyó a Bello y Sarmiento, pero poco activó el juego.
Hubo un espacio donde los Llaneros, llegaron en repetidas ocasiones, con claridad para acercarse, pero sin punch para definir, estuvieron muy cerca del empate, a Nacional se le perdió la pelota.
Vinieron nuevas sustituciones, Morelos dio paso a Asprilla, Rengifo a Cardona y un poco más tarde Uribe a Bauza, poco influyeron para dar un realce distinto al juego.
Antes, minuto 68, Uribe es artífice de la segunda anotación, pase de Bello para este dentro del área chica, es derribado, penal que cobra con éxito el venezolano, entra a los anotadores verdes.
Con esta ventaja ya es trámite, Cardona marca la pauta, control, mover el balón de un sector a otro sin profundizar.
Son tres nuevos puntos, dos partidos sin gol en contra, un cotejo de mucha dinámica y productividad ante Junior, este, dando muchas ventajas en defensa, ante un equipo que perdonó,, como preámbulo al martes, un juego de gran trascendencia ante Millonarios.
A ir por todo, a dejarlo todo para reivindicar el nombre.
«Las victorias dejan al vencedor, a veces, un sabor amargo», R.Cadavid.
