Capsulas de Carreño

¿Cuál papá?…

BARRANQUILLA. Y todos tan contentos después del 3×1 al Junior: Castro, Sebastián Gómez, Banguero, Andrade, Castro. Nacional líder sólido, 28 de 30 puntos disputados en Liga. Foto @nacionaloficial.

Por Jorge Iván Londoño M.
Columnista Cápsulas.

 

 

*Con el espíritu sosegado y el sentimiento verde alborotado, me pregunte en voz baja: ¿Cuál papá?

La visita de Nacional a Barranquilla para vérselas frente al Junior, despertó el interés del país futbolero. Nacional llegaba exhibiendo los pergaminos logrados hasta ahora en este torneo, además con la firme intención de acabar con el hechizo  de seis años sin poderle ganar a los tiburones por la liga en el Metropolitano. Junior por su parte con un nuevo aire en su camiseta, gracias a la llegada del técnico Reyes.

 

Comienza el partido y Junior sale a devorarse a un Nacional, cuyos jugadores parecían seguir en el calentamiento previo al partido, sobre todo por el lado de Cariaco, quien nos aceleró el ritmo cardíaco con sus endiabladas llegadas. A los 6 minutos pase este si “de la muerte” de Cariaco, entra Ángel sobre la carrera y  estrella el balón contra el paral; temblor de 7.2 grados en el arco verdolaga.

 

Corría el minuto 9, y Cariaco, tenía que ser, deja regados a Castro y Marulanda, hace centro al punto penal para que entre Vásquez y haga el primero. Poco faltó para que Quintana despejara el balón con la punta del guante.

 

Con ese gol, los muchachos de Restrepo, que para este partido vistieron el atractivo camuflado verde y negro, entraron en sí, y se dieron cuenta de que el partido ya había comenzado, y en algo cambió el decorado del encuentro, porque poco a poco Nacional fue equilibrando el accionar.

 

Llega el minuto 26, Perlaza en una jugada a lo Pelé se saca 3 contrarios, hace el pase a Guzmán, quien le manda el balón a Castro, para que haga un centro perfecto y entre Álvez y anote de cabeza. Álvez primero pide perdón a la fanaticada juniorista, recordemos que alguna vez vistió sus colores, y luego hace un ademán de que no está del todo cuerdo, para refrendar su apodo de “El Loco”. El primer tiempo termina con un equilibrio en las acciones y una merma en la intensidad del juego, que tuvo en los 10 primeros minutos a un Junior desbocado y a un Nacional roncando.

 

Para la complementaria Nacional entra con otra disposición, tal vez la mojada de cabeza, las bebidas hidratantes, las barritas de granola y el jalón de orejas del técnico hicieron su efecto.

 

Llega el minuto 60 y Marulanda se faja señora jugada, saliendo desde su campo, pase a Dorlan quien se la devuelve, entra al área emparejado con Rosero del Junior, quien cae, el balón sigue su curso, lo toma Marulanda, hace el pase atrás y entra Álvez para anotar por debajo de la humanidad de Viera, el árbitro señala el medio del campo indicando gol. Del VAR lo llaman para que revise si hubo falta de Marulanda a Rosero. Estas llamadas del VAR se extienden y se extienden, parecen hechas a través del otrora Telecom. Luego de 5 minutos de “conversa”, el árbitro Ortega decide mirar la pantalla, algo que debió hacer de entrada para no dilatar el tema. Luego de ver la acción,  ratifica que no hubo falta de Marulanda y que la caída del defensa se debió a un traspiés. Segundo gol de Nacional y del loco Álvez, quien esta vez no pide perdón y lo grita a pulmón ventia´o.

 

Pero ahí no terminaba todo. Llega el minuto 80, saque de banda de Marulanda a Castro, quien a “pie limpio” se lleva al defensa, mucho Castro carajo,  entra al área, hace el pase éste si “de la vida”, para que Gómez sobre la carrera saque un misil para decretar el tercero y  lo dedique con un “te amo” enfocado por la cámara. La interesada sabrá que es para ella.

 

De ahí en adelante Junior intenta descontar con centros al área, tiros de esquina, cobros de tiros libres; en fin, toda la artillería ñera para que la defensa montañera se luzca. Al filo de terminar los 7 minutos de adición, Andrade dilapida el cuarto.

 

Buen partido que tuvo todos los matices, desde un inicio incierto y un final con un Nacional arrollador y contundente en cada llegada.

 

Estupendo triunfo, que permite mantener el invicto, la punta de la tabla con 28 puntos, la punta de la reclasificación, la consolidación del grupo, que a pesar de los malos pasajes, no se descompone.

 

Entrada la noche, con los ojos empiyamados, con el espíritu sosegado, el hechizo roto  y el sentimiento verde alborotado, me pregunte en voz baja: ¿Cuál papá?

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Un comentario

  1. Jhon

    20 septiembre, 2021 at 4:07 pm

    BIEN POR NACIONAL
    Nacional siempre que juega en Barranquilla se agranda. Junior, no importa su momento o nómina, se siente inferior cada vez que encuentra una camiseta verde en frente. Bien por el juego de Nacional. Cada día más sólido.
    Jhon Castro, Medellín

    Hincha de Nacional
    Medellín

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