
Por Alexis García Vega
*Estamos en la era de la innovación. LAS VICTORIAS SON SUEÑOS QUE JAMAS SE DIERON POR VENCIDOS.
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Una nueva generación de deportistas quieren repensar su vida en su actividad y jugar a la aventura de vivir un mundo diferente, en donde sus logros dependan más de ellos mismos que del apoyo institucional.
Si bien se vienen intentando cosas desde el alto gobierno,que aparece mas para entregar la bandera al comienzo y dar una medalla de reconocimiento al final, está ocurriendo un fenómeno de espontaneidad de la inspiración, que ha obligado al capital extranjero como con el ciclismo o con los jugadores de fútbol a contratar talento criollo y acabarlos de preparar como quien coge un carbón y lo convierte en un diamante.
La última gran hazaña es el título de campeón del tour de Francia, con Egan Bernal, algo impensado para nuestros escarabajos, un Colombiano de a pie, con un corazón grandísimo, un pequeño criado a punta de papa en Zipaquirá.
Una personalidad emprendedora, dispuesta a salir adelante contra todo, aunque pareciera que el destino no le dio las cartas suficientes para jugar, los derrotó a todos en la cuesta como nos toca luchar a los Colombianos, para salir adelante.
Igual que Nairo Quintana, Rigoberto Urán, Catherine Ibargüen, que le saltó a la miseria y la desesperanza, nuestro boxeador Oscar Rivas, en un país liviano de esperanza, estuvo a punto de darnos el título de campeón mundial de peso pesado.
En el fútbol, James Rodríguez es apetecido por varios equipos de talla mundial, mientras nuestro país es menospreciado por algunos vecinos.
Los tenistas Cabal y Farah se coronaron campeones de Wimbledon algo así como ganar el mundial, algo que pasó a la historia, en una demostración de perseverencia y autodisciplina tan escasa en nuestro quehacer diaria pero tan importante en cualquier actividad que pretenda el éxito.
Hay cosecha de talentos, el jardín deportivo del país ha sido regado por las musas de la inspiración y el Colombia deportivo se ha rebelado contra la mediocridad, ha ido en contravía de la permanente aspiración al protagonismo como una excusa para no atreverse a ser los número uno.
Estamos en la era de la innovación, esa que empieza primero en la mente de cada cual que aspire a tener una vida diferente y a creer en si mismo para poder tener metas grandes, LAS VICTORIAS SON SUEÑOS QUE JAMAS SE DIERON POR VENCIDOS.
Que viva Colombia carajo.