Capsulas de Carreño

Derrota en debut  de Sudamericana: ¿Esperábamos otra cosa?

EL ALTO. Diego Moreno apareció en una posición que no era la habitual buscando aprovechar la media distancia que nunca apareció para nueva derrota del DIM en la Sudamericana con Always Ready. Foto tomada de El Deber de Bolivia.

EL ALTO. Diego Moreno apareció en una posición que no era la habitual buscando aprovechar la media distancia que nunca apareció para nueva derrota del DIM en la Sudamericana con Always Ready. Foto tomada de El Deber de Bolivia.

 

Por María Victoria Zapata B.
Columnista Cápsulas.
María Victoria Zapata, Dama Roja del comentario o simplemente Pola.

 

Muchísima preocupación  y un escepticismo aun mayor del que  en ese momento teníamos por el desempeño del equipo,  produjo la  alineación roja  para el  partido ante Always Ready, que se jugó en Estadio Municipal de El Alto (El Alto), en Bolivia.

 

Un módulo con  línea de cinco en el fondo, el debut del zaguero   Fainer Torrijano, Diego Moreno en una inusual posición,  Ménder García, que no ha marcado un solo gol en el DIM, ni siquiera uno,   como  único atacante… y los juveniles  Jaime Peralta y Christian Graciano en el banco.

 

Todo ese experimento  en una escuadra tan liviana  como el DIM 2024, le volvió a explotar en la cara al  entrenador Alfredo Arias  y  al Equipo del Pueblo. Sin  ritmo, velocidad, agresividad, transpiración ni ataque,  Independiente Medellín deambuló por el gramado del estadio de El Alto. Y, claro,  como era de esperarse,  volvió a perder, en esta ocasión 0-2.

 

Y   volvió a mostrar que no tiene fútbol individual ni colectivo, que no hay trabajo en acciones  de pelota quieta o en transporte del balón,  que  son desconocidas  las jugadas de laboratorio y los disparos de larga o media distancia, que no se observan  fundamentación ni condiciones técnicas en un altísimo porcentaje  de la nómina actual, que  el desmembramiento del equipo  uno de los tantos exabruptos de la también incapaz y errática dirigencia del DIM   y que, infortunadamente, el cuerpo técnico  sigue sin encontrar la brújula que extravió desde el mes de diciembre, en los  dos  partidos de la final con Junior.

 

Por ello, una vez más  los hinchas  nos preguntamos por qué el orientador del DIM   aceptó con tanta pasividad  el desmantelamiento del equipo hace cinco meses, acogió la  vinculación de unos jugadores  que lo único que reforzaron fue el  ya  muy extenso listado de desatinos administrativo-deportivos en materia de  contratación de jugadores y conformación de  nóminas, perdió de vista la autocrítica y el lenguaje de comprensión y entendimiento con sus dirigidos y  convirtió al DIM en un fallido  laboratorio cuyos experimentos no producen más que caos y derrotas, como la de anoche en  suelo boliviano.

 

Y por enésima vez en la presente temporada, tratamos de descubrir cual es el equipo base en Independiente Medellín y la habitual (???) nómina titular,  quienes conforman la columna vertebral del equipo, si es que acaso existe alguna,  por que razón los  juveniles que destellaron en el juego con Águilas  carecen de minutos y  oportunidades mientras que otros jugadores, con un bajísimo rendimiento gozan de una inmerecida y cuasi  permanente titularidad.

 

De lo que si hay certeza hoy, después del paupérrimo debut rojo en Sudamericana, es que el   0-2 con el finalizó el encuentro  no   se disculpa   en la ubicación  geográfica de la ciudad de El Alto, a 4.090 mt.  sobre el  nivel del mar, como quiera que el vergonzoso fútbol  del DIM se ha  visto  igualmente en los estadios  de Barranquilla (4 mt. sobre nivel del mar),  donde perdió 0-3 con Junior en la tercera fecha, y Atanasio Girardot (1.495 mt.), donde también fue derrotado, 1-2, por el  Once Caldas y  goleado, 1-4, por  el  América de Cali.

 

Por el comportamiento  en los distintos escenarios  en donde ha jugado,  no quedan dudas de que el DIM 2024  carece de nómina. Y de alma. No tiene fútbol,  no tiene zaga, no tiene  ataque, no tiene temperamento, actitud  ni aspiraciones,  además  su cuerpo técnico  perdió el rumbo hace mucho rato. Tampoco hay liderazgos en el equipo, dentro ni fuera del gramado, ni dirigentes interesados en posicionar o trascender institucionalmente al Deportivo Independiente Medellín.  Dolorosamente, este  DIM  adolece también  de   coraje, de compromiso y de sangre en las venas.

 

En esas condiciones, ¿Teníamos esperanza de un triunfo en el primer juego de Sudamericana? ¿Podemos, los hinchas,  esperar algo  diferente de  las  deplorables presentaciones rojas como la de anoche, ante Always Ready, en El Alto (Bolivia)?
[María Victoria Zapata B.]

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