Capsulas de Carreño

DIM 2 – Envigado 1:   Con sudor y sacrificio.

MEDELLÍN. Felipe Pardo (17), perseguido por dos rivales, autor de una vistosa anotación para abrir el marcador en el luchado triunfo del DIM frente al Envigado por la fecha 14 de Liga. Foto @Dimayor.com.

Por María Victoria Zapata B.

 

 

*DIM volvió a darle  relevancia a la combatividad  y  espíritu de lucha, fortalezas rojas en sus últimos juegos.

 

Para el DIM nunca ha sido fácil  rivalizar con el Envigado F.C. en  cada uno de los juegos oficiales de Liga.  Eso lo tenemos demasiado claro los hinchas  rojos.  Duro, batallador, con un complejo y, en muchas ocasiones,  defensivo estilo de juego y ocupe el lugar que ocupe en la tabla de posiciones,  el cuadro naranja siempre ha sido un contendor  complicado, tanto en el Parque Estadio Sur como en el Atanasio Girardot. Ayer no fue la excepción.

En un horario  inusual y difícil,  un cuestionado arbitraje (como ya parece ser la constante en el FPC) y un sol que castigaba con fiereza a buena parte de los asistentes,  se enfrentaron naranjas y escarlatas en la décimo cuarta fecha del primer campeonato del presente año y,  tal como se esperaba,  la disputa por los 3 puntos y la defensa del récord en triunfos locales,  fue  muy ardua  para el Deportivo Independiente Medellín.

Soso, aburrido y enredado primer tiempo, con Un DIM que empezó bien y luego se diluyó en su fútbol, con  algunas opciones rojas en el pórtico de  Felipe Parra, y  al que solo sacó del letargo la  vistosa anotación de Felipe Pardo, al minuto 44. El Envigado, por su parte, está lejos de aquel equipo  que llenó la retina con su  juego. Su propuesta actual es demasiado pobre.

En el complemento,  un gol de camerino  del  centrocampista Diego Moreno- a los 20 segundos, que  obligó a  Julio  Comesaña a la implementación de variantes en el onceno inicial  y le dio mayor fluidez ofensiva al equipo, en tanto en Envigado continuó fiel a su labor de cierre de espacios. Ambos directores técnicos agotaron todas las posibilidades de relevo de jugadores.

Las fricciones, las faltas, el juego brusco, la pérdida deliberada de tiempo,  un DIM  que lució cansado  y  al que el esquema defensivo envigadeño  forzó al contragolpe,  caracterizaron gran parte del segundo tiempo. Al minuto 72, un golazo del vikingo Arregui  definió el partido y le entregó al DIM los 3 puntos y su séptima victoria consecutiva en el torneo.

Varios aspectos llamaron la atención en este juego  ante el Envigado F.C. :

  • El horario: Teniendo en cuenta el acompañamiento de la afición y el reporte de asistencia en el presente año,es un castigo para la afición. ¿Por qué la dirigencia del DIM acepta un partido a las 2 de la tarde un sábado?
  • La lesión del jugador José Hernández Chávez, quien  solo duró tres minutos en el terreno de juego. Ingresó al  minuto 54, en sustitución del uruguayo Javier Méndez, y tuvo que ser relevado al 57.
  • El “aguante”, por calificar de alguna forma,  la  actitud del arquero Andrés  Mosquera Marmolejo, por un problema muscular en los minutos finales del compromiso y sin posibilidad alguna de sustitución, dado que ya se habían agotado los relevos reglamentarios.
  • Adrián Arregui. Sinónimo de ardentía, liderazgo y gol. Un caudillo de tiempo completo. Ya perdimos la cuenta de las veces en que ha sido reconocido como el mejor jugador del partido y de sus anotaciones con al casaca poderosa.
  • El pésimo desempeño del  central Carlos Betancur,  algo que ya no debería sorprendernos, teniendo en cuenta el  muy  cuestionado arbitraje actual en el  Falto de autoridad, permisivo no obstante la proliferación de tarjetas amarillas y laxo en su castigo al goleador del DIM, Luciano Pons,al minuto 68, por el codazo en la cara al capitán naranja Francisco  Báez, en una falta que ameritaba la expulsión.

    Finalmente, es preciso  mencionar que aunque el partido no fue bueno y el Deportivo Independiente Medellín no mostró su mejor expresión de fútbol,  volvió a darle  relevancia a la combatividad  y  espíritu de lucha, que también se han constituido en fortalezas rojas en sus últimos juegos.  Ayer, en el 2-1 a Envigado, el DIM no brilló por su fútbol. Brilló por su  sudor y sacrificio.

[María Victoria Zapata B.].

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