Por Wbeimar Muñoz Ceballos.
En una jornada de superioridad en el juego, el rojo recuperó la senda que había perdido en la Copa Libertadores. Gobernó 75 de los 90 minutos y solo permitió la reacción de los peruanos en el último cuarto de hora del primer tiempo, cuando Loyola estuvo cercano a la anotación. Basó la victoria en el dominio de la pelota y en el movimiento constante de todas sus unidades, con una alta dosis de creatividad y una decena de apariciones en las zonas de remate.
Mientras Medellín optó por asociarse en la cancha, acertar en las triangulaciones y paredes rápidas y atacar los espacios, Melgar falló en los envíos a espaldas de los zagueros locales y quedó enredado por sus propios errores en los pases.
Arias y Marlon, le dieron sentido a sus salidas. David González, ni siquiera se despeinó. Saíz estuvo acertado y Mosquera se llevó una alta calificación, en su doble papel de defensa y acompañante del ataque. Marrugo pesó en los sectores de construcción. Didier y Goma, agitaron el juego desde el medio. Quintero, como siempre, aportó el desequilibrio con las jugadas previas a los goles de VIOLA (12’) y MOSQUERA (63’). Leonardo Castro, siguió tomando ritmo.
Después del 2-0, los espacios se ampliaron para el ataque del DIM y el tercer gol estuvo rondando, con apariciones de Marrugo, Caicedo, Hechalár, Valencia y Quintero. La nómina se refrescó a partir del minuto 66, con las salidas de Viola, Castro y L.C. Arias, reemplazados por Caicedo, Hechalár y Valencia.
El DIM fue seguro en defensa, equilbrado en el medio, protagonista y ambicioso en la ofensiva y creció en los rendimientos individuales. Cuando se gana, teniendo la pelota como bandera, la sonrisa siempre vuelve.
Noche de toque, goles y emociones , para un equipo que jugó con fiereza e inteligencia. Un partido con buena exhibición de fútbol , en el que el cuadro escarlata estuvo arropado por 23.508 gargantas.
El camino y el apoyo de la tribuna, deben proseguir.
No les parece ???