
Por: Wbeimar Muñoz Ceballos
Superioridad manifiesta del campeón colombiano en los 94 minutos de disputa. Medellín tuvo el monocultivo de la pelota (68% de posesión por 32% del rival), hizo ancho y profundo el terreno, gracias a la movilidad permanente, la circulación como bandera, los cambios de orientación del juego y la mayor apertura de líneas de pase.
Patriotas llegó al Atanasio (con asistencia de 20.728 clientes) con la idea básica de suplir su inferioridad técnica con la táctica. Su estilo de 4 defensores, 1 líbero adelantado, 4 volantes de desdoblamiento y 1 atacante en punta, poco a poco se desmoronó, porque el rojo con buenos rendimientos individuales y grupales, llegó reiteradamente a los predios del arquero Alejandro Otero.
A los 19 minutos el DIM había rondado el gol en 4 oportunidades. En la quinta ocasión, un remate de media distancia de la Goma, rozó el cuerpo de Murillo y la pelota cayó a LEONARDO CASTRO, quien comenzó la apertura de la caja de los truenos con el 1-0.
Mientras el local circulaba rápido el balón para crear sorpresa y espacios, Patriotas no soltó las amarras de su ataque. En las pocas aventuras en campo rival, los visitantes se vieron en inferioridad numérica, a tal punto que en todo el partido no dispararon una sola bala, entre los 3 palos del arco de David González y para colmo de males perdieron por expulsión a Gabriel Leyva desde el primer tiempo, lo que disminuyó su labor de presión, llevándolos más a defender que a atacar. Rara vez hubo sociedades de la gente de Hárold Rivera, del medio hacia arriba.
La idea de congestionar el medio campo con 5 volantes, no le dio frutos a los boyacenses. El DIM en la parte complementaria, fue insistente y a los 46’ en una jugada izquierdista volvió al canto de gol. Castro entregó de zurda a Arias, y con la zurda el # 7 sirvió a CRISTIAN MARRUGO, quien pasó la pelota de la pierna derecha a la izquierda y celebró el 2-0.
La cuenta la cerró el DIM en el minuto 92’. Remate de Mao que pegó en un defensa y el rebote lo capitalizó HERNÁN HECHALÁR con un derechazo inapelable para el 3-0 definitivo. Un marcador acorde con el trámite, en el que fue claro el monopolio de la pelota por parte del conjunto antioqueño.
En Patriotas escaseó la fantasía y en DIM abundaron los pases, las triangulaciones y las descargas. El rojo mantuvo el fuego encendido y en contraste su adversario terminó enredado y con fútbol pedregoso, preguntándose “cómo hacer daño…si no se tiene la pelota” ?
El campeón ejerció la jefatura a lo largo y ancho de la cancha y además tuvo la contundencia que le faltó el pasado miércoles frente a la Católica. Son dos detalles para recuperar la autoestima cuando ingrese al estadio Atahaulpa de Quito, donde el próximo miércoles buscará su paso a segunda fase de la Suramericana.
No les parece ???