
Por: Wbeimar Muñoz Ceballos
Una canción compuesta por Alfredo Gutiérrez para el DIM, dice en su comienzo: » jugando fútbol del bueno, el poderoso no engaña» etc. Ésta noche los 25.167 espectadores del Atanasio la entonaron, sobre todo por los 30′ iniciales, que fueron de fantasía : toque, circulación, posesión de la pelota traducida en monólogo, juego ancho y un ataque en torbellino que en el primer cuarto de hora produjo cinco tiroteos en el arco motilón.
Los dos DT Leonel y Quintero, coincidieron : » el Dim pudo haber goleado en ese lapso». A la autoridad del rojo, Cúcuta que jugó con más volantes recuperadores que creativos, respondió con marcas muy pasivas y poco a poco cedió espacios para la elaboración y llegada del local. Éste con presión adelantada y acompañamientos desde las líneas posteriores hizo retroceder al oponente,. peligrosamente recostado en sus trincheras .
EL RETORNO DE LOS BRUJOS. Cinco goles hechizantes:
19′. L.C. Arias llegó al fondo e hizo el «pase de la muerte». Pajoy engañó con supuesto remate y abrió las piernas, dejando pasar el balón para que BRYAN decretara el 1-0.
23′ LC Arias comenzó la acción y cedió a Bryan quien entregó en largo y a espaldas de la defensa. Ángelo bajó el cuero y ARIAS remató de derecha. 2-0.
45′. PAJOY cobró tiro libre a 25 metros del arco. Curva por encima de la barrera y el arquero Vargas se limitó a observar la trayectoria, hacia el ángulo de las telarañas 3-0.
59′. Centro de Murillo y sin dejar caer el balón MIGUEL PÉREZ empalmó el 1-3.
73′. Una pared de magos entre Fabra y LC ARIAS dejó el balón en la red. 4-1.
Medellín en todo el partido originó 12 entradas al área enemiga y Cúcuta 3 comenzando el segundo tiempo. Una reacción mínima si tenemos en cuenta que el anfitrión con el manual del potrero de estandarte atacó con todo, como si no hubiese un mañana. Los motilones que están en caída vertical hacia la división B, no tuvieron las suficientes respuestas para detener a un potro salvaje y galopante.
DIM no pudo sostener la presión intensa en muchos pasajes del segundo tiempo y permitió la reacción tibia de la gente de la frontera, pero el cuarto gol acabó con la rebeldía del enemigo. Habían bastado 30 minutos de ensueño y juego coral para dictar sentencia.
Leonel tuvo un bonito gesto con Silva al confirmarlo en el arco, después de su noche para el olvido contra Cortuluá y el «paragua» respondió bien. La defensa roja trabajó poco. Didier y Torres fueron relojitos en la distribución de juego. Y los 3 hombres de la segunda línea de fuego ( Pajoy, Bryan y Arias) aportaron los goles y la alegría.
Los tres ausentes por lesión y héroes en el primer semestre ( Marrugo, Hechalár y Caicedo) podrán dormir ésta noche a pierna suelta. Sus reemplazos, al igual que todo el equipo, mostraron joyas técnicas, estética en la agrupación y el baile de champeta con la pelota, gran inteligencia y actitud plausible.
El escritor Javier Marías, afirma que el fútbol es el regreso semanal a la infancia. Y hoy volvieron los brujos en una función para todas las edades. En hora buena !
No les parece ???