
Por Saúl Restrepo, Bogotá
*Sigue pasando penas la hinchada de Millos.. Al DIM ya se le ve una forma.. Se salvó Yepes… De la abominable Sub-20..
El partido de Millonarios
Da la sensación de que el equipo apenas se está acomodando a los cambios, a lo que el técnico quiere, aunque se equivocó al querer llegar solo con centros con esas dos varillas del equipo brasileño al lado de Airon del Valle. Y además, han estado de malas que los resultados no los acompañan. Por lo consiguiente es difícil reafirmar una idea o una forma dentro del equipo y muy patas arriba convencer a una hinchada que no pasa sino penas y vergüenzas, que no sale de la frustración.
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El partido del DIM
Contrario a lo anterior, estos partidos del Medellín le han servido para mejorar, porque la final de la Supercopa estaban mas perdidos que los cuñados de Adán. Anoche ya se le ve una forma, se vislumbra una estructura y el ganar ayuda mucho para que el técnico maniobre. Ayer dio la impresión de que los jugadores si le creen no obedeciendo como subordinados sino porque Zubeldía capta la atención de ellos y los motiva.
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El partido del Cali
Con este resultado se salvó Yepes de quedar en lucro cesante. Esta victoria lo socorre porque tanto la hinchada como la directiva lo tiene entre ojos, lo que lo pone en cuidados paliativos y alarga la agonía, si no sigue ganando lo veremos de comentarista en Win.
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De la sub 20
¿Que decir de este abominable equipo para no entrar en lo obvio o en lo que ya se dijo?
Creo que estos muchachos van a venir con PTSD, o en criollito; Trastorno de estrés postraumático, o en montañero; Psicosiados. Porque la vitrina se les desportilló que era el verdadero objetivo, ni fiados se los llevarán, es que nada les salió bien.
Cada partido se jugó diferente, se cambiaba la nómina, la estrategia, el módulo, lo único que faltó fue cambiar el DT por sustracción de materia y nada salió.
Habían dicho que se venía trabajando con estos muchachos en su capacidad mental, que había un psicólogo que los estaba ayudando, programando para fortalecer su psiquis y convenciéndolos de que si se podía y ni con Tony Camo hipnotizándolos habrían salido a flote. Y esto es llevar la cama a la consulta y no al enfermo.
Entre la obstinación y la testarudez hay un paso de diferencia y creo que ese fue el peor error. Se convencieron que estar el equívoco era lo correcto y por ende nunca se vieron desde la perspectiva de enmendar lo concreto, con lo cual no se corrigió en lo de fondo sino que se especuló y adivinando no se puede.