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«El Campeón» Édgar Perea falleció

Édgar Perea Arias. Foto tomada de El Heraldo.
Édgar Perea Arias. Paz en su tumba.  Foto tomada de El Heraldo.
-Édgar Perea Arias murió este lunes (11 de abril), a los 81 años.
-El fallecimiento fue confirmado por sus familiares.
-«El Campeón» se encontraba internado desde el miércoles en la clínica Fundación Santa Fe de Bogotá y había sido trasladado el domingo a cuidados intensivos.
-Édgar Perea  nació el 2 de junio 1934 en Quibdó.
-Fue estudiante del Pascual Bravo de Medellín.
-Mucho se escribirá de «El Campeón». Acá va la primera parte.

*Recopilación (I)

Giovanny García Castaño y Óscar Restrepo Pérez plasmaron  la vida y obra del campeón Édgar Perea. . La versión original fue publicada en abril de 2006 en Cápsulas Internet en El Colombiano.
PEREA, CASI TOPÓGRAFO
Oscar Restrepo.  Chocoano, criado en Medellín y Barranquilla, Édgar Perea, representa el símbolo total de la superación. En Medellín estudió topografía (Pascual Bravo), pero por algún motivo, terminó frente a los micrófonos. Fue un buen jugador de fútbol, practicó el béisbol y el boxeo.

Pero Edgar, tras muchas idas y vueltas, y sin sentirse protegido en su labor de la Topografía, se inclinó por las comunicaciones. Tanto en Cartagena, como en Barranquilla, hizo el curso completo. Leyó noticias, comerciales, fue anunciador de eventos, y luego dedicó toda la energía a la narración deportiva.

Considerando su multiplicidad de labores en los distintos frentes, me inclino por creer, personalmente, que Perea fue un notable en el béisbol y en el boxeo y un recursivo en el fútbol. Su mayor credibilidad la asentó en los dos primeros deportes, los más cultivados y valorados en toda la Costa Caribe.

 

PEREA, MAR CARIBE
Édgar Perea Arias tuvo hijos herederos de su nombre, pero jamás alcanzaron el nivel del padre. Édgar Jr. pasó por los Estados Unidos y le dio amplias vueltas al dial de la Costa, sin tener un asentamiento real. El verdadero Édgar, llegó a las Grandes ligas de la narración en el béisbol, con los mejores del Caribe y los Estados Unidos.

Y en el boxeo, tuvo la fortuna de acompañar en sus mejores momentos a los supercampeones Rodrigo Valdés y Antonio Cervantes. Perea, hizo respetar su condición de líder y siempre estuvo en “ring side”, como lo señalaba en todas las promociones. Hizo historia en los Olímpicos de Munich-72, donde narró de todo. Más tarde, luego de su paso por Todelar, volvió a Caracol, para permanecer por muchos años en la cadena, ahora de españoles.

También alternó en RCN, pero siempre su corazón estuvo más cercano a Caracol. Cuando llegó a su plena madurez, logró un gran sueño: fue dueño de su propia estación en Barranquilla, Radio Mar Caribe. En ella deposita el futuro suyo, y de sus hijos. Ahora mismo está arrendada a los españoles, pero Édgar sigue narrándole al Junior de sus entrañas.

PEREA, AUTÉNTICO
En ese punto hay que decir, que con sus posturas regionales, fue el primer narrador que hizo respetar la profesión en Colombia. Pidió fuerte y exigió, y cumplió, y le cumplieron. Édgar fue un adelantado en ese sentido. Nadie podrá encontrar revés en sus actitudes, equivocadas o acertadas. Siempre dijo lo que pensó. A lo mejor muchas veces se pudo haber arrepentido, pero lo hizo sólo de conciencia, porque mantenía batallas verbales que lo fueron desgastando.

En general, la labor de Perea era múltiple. Porque servía de vendedor, era gerente de su propia empresa, leía los comerciales en los que comprometía su voz y fuera de ello no dejaba comentar a nadie. Acumulaba el poder en su transmisión. No se le podía discutir nada. Édgar se sintió infalible y muchas veces esos excesos le produjeron grandes litigios inclusive a nivel de estrados judiciales.

Fueron muchas las demandas que tuvo que responder por sus vehementes posiciones frente a personajes de la vida pública, dirigentes o deportistas. Un personaje auténtico. Terco a morir. Pero, eso sí, lleno de motivos para sentirse. Orgulloso de su raza y del color de su piel.
(Seguirá)..

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