
Por Juan Gonzalo Montoya, Madrid
*Una ciudad innovadora como Medellín, merece un estadio acorde a ese título honorífico que le asignaron.
—
Desde hace unos días para acá, el director de este medio ha iniciado una campaña para techar lo que falta del estadio, campaña muy loable y a la que me adhiero al ciento por ciento.
Pero analizando detenidamente la cuestión, pienso si no será mejor que Medellín tenga un estadio nuevo. Me he tomado la molestia de indagar con directivos del verde y el rojo, ninguno de estos equipos está por la labor de tener su propio recinto como sucede hoy en día con el Deportivo Cali, pero a lo mejor si suman fuerzas las dos entidades se podría construir uno que puedan explotar ambos equipos y que les genere ingresos adicionales siguiendo el ejemplo que presentaron el Inter y Milán, que han unido fuerzas para demoler el histórico San Siro o Giuseppe Meazza y edificar un complejo completamente nuevo.
No es que le tenga manía al coqueto Atanasio como lo llaman algunos, pero la verdad es que es un estadio viejo, feo, vetusto y que no está acorde con los requerimientos FIFA, que exigen estadios de categoría cinco estrellas para albergar cualquier final continental como lo pide la UEFA en Europa.
Ahora que en que los torneos de nuestro continente llámese Copa Libertadores o Copa Suramericana se van a jugar a final única, el nivel de exigencia por parte de la Conmebol para albergar esas finales va aumentar y para poder tener el honor de participar en un evento tan importante pues hay que tener un estadio a la altura y el de la bella e innovadora Medellín no lo está ni de lejos.
Reconozco que con el paso de los años nuestro Estadio ha recibido maquillaje, pero falta mucho para llegar a la máxima categoría, para empezar, necesitamos un estadio sin pista atlética, donde los hinchas puedan ejercer presión sobre el equipo rival y ser ese jugador número 12, no olvidemos que en el fùtbol de hoy ya no se trata de ofrecer un mero partido de fútbol, sino que ya lo que se vende es una experiencia y eso incluye, el antes, el partido y el después, razón por la cual hoy en día un estadio debe tener conectividad en todo el recinto, buenos restaurantes, tiendas, museo y eventos antes y después del partido que permitan que las personas abandonen el mismo escalonadamente.
Dejo ahí la inquietud, pero una ciudad innovadora como Medellín, merece un estadio acorde a ese título honorifico que le asignaron.
Hasta la próxima.
Juango.