*La Tri afronta su duelo ante Curazao, este sábado a las 7:00 p.m., con el objetivo de quedarse con los tres puntos y recuperarse después de una dolorosa derrota en el debut.
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El gol de Amad Diallo, a los noventa minutos del estreno ante Costa de Marfil, fue una daga en el corazón ecuatoriano. La Tricolor de Sebastián Beccacece había llegado a su debut mundialista con un invicto de 19 partidos y la convicción de un equipo listo para hacer historia pero se reencontró con los fantasmas de su pasado: en casa todavía recuerdan con tristeza los remates al travesaño de Carlos Tenorio ante Inglaterra en Alemania 2006 y de Gonzalo Plata ante Países Bajos en 2022.
Ante los marfileños la escena se repitió por duplicado: John Yeboah y Alan Minda, a los 23’ y 30’ de la primera mitad, reventaron el larguero. La frustración es un eterno retorno: “El partido nos dejó muchas cosas. Primero, el dolor de aceptar algo que creo que no merecimos -analiza el entrenador en la conferencia de prensa previa al encuentro ante Curazao-. El desafío pasa por la capacidad que tengamos para aceptar ese dolor. Crecer en el sufrimiento de la derrota nos va a acercar a nuestras convicciones, a lo que nos trajo hasta acá: ser un equipo humilde, trabajador, de guerreros, muy comprometido y, sobre todo, muy valiente”.
“El grupo lo asimiló de buena manera. Somos un grupo muy fuerte mentalmente, que siempre ha sabido mirar hacia adelante, independientemente de las situaciones que hayamos atravesado”, asegura Alan Franco, dueño del lateral derecho. “Sabíamos que en algún momento íbamos a perder esa racha épica de partidos. No lo habíamos planificado ni pensábamos que iba a ser en el primer encuentro, pero la mentalidad es una característica principal de este grupo. A eso se le suma la unión, el amor y el cariño que nos tenemos. Las primeras palabras de todos en el vestuario fueron positivas. No hubo ningún reproche, sino todo lo contrario”.
Beccacece, con dos experiencias como asistente técnico de Jorge Sampaoli en Chile y Argentina, sabe que en un Mundial no hay tiempo para lamerse las heridas. Su clave, insiste, estará en recuperarse rápido de la adversidad y reencontrarse con las virtudes que lo impulsaron a ser segundo en las Eliminatorias Sudamericanas. Evitar que un traspié destruya todas las certezas que el equipo construyó desde agosto de 2024: “Más que en el rival, el foco está puesto en nosotros: en cómo respondemos ante esta situación que nos dejó el primer partido, después de todo el camino recorrido y de toda la expectativa generada. Hoy el foco está en que el equipo reconozca su camino y su fortaleza a pesar del dolor. No creo que sea tan importante el rival de turno. Hoy lo importante es cómo responde Ecuador. Nunca me confío ante ningún rival, por esencia y por naturaleza. Lo más conveniente es centrarnos en lo que puede llegar a ser Ecuador”.
Curazao, que viene de caer por 7-1 ante Alemania en su presentación mundialista, será el rival ante el que tendrá que recuperarse. “Nosotros no somos Alemania -advierte Beccacece-. Como lo hicimos a lo largo de estos dos años, siempre respetamos al rival, al adversario, por cómo sentimos, vivimos y pensamos los partidos. Los partidos hay que jugarlos en la cancha”.
Y dentro de la cancha, pese al resultado final, el elenco dirigido por Dick Advocaat mostró algunas virtudes para incomodar a los teutones: “Sabemos que tienen jugadores de una gran técnica individual, que pasan muy bien la pelota y reducen muy bien los espacios -especificó Beccacece-. Intentan neutralizar a través de persecuciones o de marcas orientadas hacia determinados sectores a los que buscan llevarte o arrastrarte. Cuando recuperan, intentan encontrar rápidamente los espacios con sus jugadores de ataque, sobre todo con Tahith Chong. En líneas generales mantenemos una idea que ya está instalada: saber en qué momentos hay que protagonizar y buscar ciertos espacios que nos permitan tener mayor tiempo para tomar decisiones. El rival ha mostrado capacidad para replegarse y salir rápido. Tendremos que estar muy atentos, conectados, enfocados y con una mentalidad ganadora que nos permita llevar el peso del partido”.
En la víspera del decisivo encuentro ante Cuazao, en las calles de Kansas City ya se vive la actuación ecuatoriana: las calles están inundadas de hinchas. La marea que acompañó al equipo en Filadelfia se trasladará a Misuri: “Quiero agradecerles por todo el cariño y pedirles que sigan confiando, porque este grupo no deja de hacerlo: confía en sí mismo y en el compañero que tiene al lado. Les digo que sigan apoyando, que sigan creyendo, porque nosotros creemos mucho más que ayer”, pidió Franco. “Sabemos el esfuerzo que hacen para estar acá. Nos queda la incomodidad de no haber podido regalarles una alegría, pero también la satisfacción de saber que los chicos dieron todo y no se guardaron nada -coincidió Beccacece-. Eso será un motivo más para jugar: ese sentimiento tan puro y lindo que es el amor del hincha. Seguramente lo utilizaremos a nuestro favor”.
(Fuente: Fifa.com)