Capsulas de Carreño

El tango y la Copa América..

Por John Cardona Arteaga..
Profesor Universidad de Antioquia..
Expresidente DIM..

Por estos días se disputa en territorio brasileño la Copa América, el torneo de selecciones más importante de fútbol en el ámbito suramericano. Este certamen se disputó por primera vez en Argentina en 1916, como parte de la conmemoración del centenario de la independencia de Argentina. Además del país anfitrión, participaron Uruguay, Chile y Brasil. Uruguay se consagró como su primer campeón.

Desde su iniciación hasta 1967 el torneo se llamó “Campeonato Sudamericano de Selecciones”. A partir de 1975, pasó a llamarse “Copa América”.

A partir de 1993, la CONMEBOL permitió en la competencia a selecciones de países diferentes a los suramericanos. En 2016, la Copa América Centenario contó con seis combinados invitados: Estados Unidos (anfitrión), Costa Rica, Haití, Jamaica, México y Panamá.

Para la Copa América Brasil 2019, en su versión 46, además de los países de Suramérica, participan Japón y Qatar.

Como ya lo hemos comentado en otras historias, el tango, en esa combinación virtuosa con el fútbol, ha mostrado su papel de relatar las hazañas y grandes gestas, tanto de las selecciones patrias, como de sus ídolos nacionales en cada uno de los torneos disputados. A continuación, haremos referencia a varios casos en los que la música ciudadana ha ofrecido su valioso aporte, haciendo énfasis en las primeras cuatro décadas de los campeonatos sudamericanos.

Nos referimos en primer lugar a los tiempos gloriosos del conjunto uruguayo que, en el fútbol de las olimpíadas de París en 1924, entre 22 equipos participantes, fue el único representante de Suramérica, logrando el triunfo en la final sobre Suiza. Esa victoria estuvo precedida por títulos sudamericanos de 1916, 1917, 1920,1923 y 1924.

Se destacaron jóvenes jugadores como Mazzali, Nasazzi, Arispe, Andrade, Piriz, Gestido, Arremont, Borjas, Cea y Figueroa Scarone y Petrone, quienes constituirían la base de los futuros triunfos en los Olímpicos de 1928 y en el primer campeonato mundial de 1930.

En 1927 se compone el tema “uruguayos campeones “con la música del tango “La brisa” de Francisco Canaro y letra de Omar Odriozola, que originalmente se titulaba Dianas de Nuñoa y que fue adaptada para el carnaval de 1927 por José Ministeri “Pepino”. Es un homenaje al triunfo celeste en el Sudamericano de 1926 en Santiago de Chile. La letra fue modificada en sucesivas ocasiones (mundiales de 1930 y 1950)

“Uruguayos campeones de América y del mundo
Esforzados atletas que lograron triunfar
Los clarines que dieron las dianas en Colombes
En la lejana Holanda volvieron a sonar.
Y aquí en Montevideo, en la tierra de Artigas
Su escuela indiscutible, volvieron a mostrar
Y la triple corona del fútbol conquistaron
Su hazaña inigualada es digna de admirar.
En América invictos, invictos en Europa
Del mundo son campeones, de América lo son
Lo mismo que en Colombes, en campos de Nuñoa
Pasearon, victoriosos, el Patrio Pabellón”.

Se puede escuchar “uruguayos campeones”, versión instrumental con el piano de Ricardo Nolé, el contrabajo de Roberto De Bellis y la batería de Miguel Romano, en el siguiente link:

https://www.youtube.com/watch?v=XB2ni4SVPCw

hasta las olimpiadas de 1928, Uruguay había triunfado en el torneo sudamericano en seis oportunidades (1916, 1917, 1920, 1923, 1924 y 1926).  Argentina por su parte, había logrado el título en tres oportunidades (1921, 1925,1927). Se consolidaba así la disputa histórica entre estas selecciones.

Argentina campeón 1927

Como ofrenda a la Selección Argentina triunfadora en el Campeonato Sudamericano de Selecciones 1927 en Lima- Perú, se compuso el tango “Bravo nuestros campeones”, con letra y música de Modesto Papávero. Se grabó en 1927 por la orquesta de Francisco Canaro con estribillo de Charlo.

“Bravo nuestros campeones, muchachos argentinos
Que haciendo gala de cultura y corazón
Lucharon cual leones, para vencer a buenos
Y a nuestra patria brindar nuevo blasón.

Estábamos tranquilos, seguros en vosotros
Nadie dudaba del magnífico poder
De nuestro team completo, tesón, sano optimismo
Firme llevaba la promesa de vencer.”

Se puede escuchar este tema en el siguiente link:
https://www.youtube.com/watch?v=lxPYyj6Vg-U

Después de los Olímpicos de 1928, en los cuales Uruguay triunfa nuevamente, esta vez frente a Argentina, esta selección toma revancha ante su más enconado rival en el sudamericano de 1929 celebrado en su país. Derrota en el Viejo Gasómetro a Uruguay por marcador de 2-0, con goles de Ferreira  y Evaristo  y se proclama por cuarta vez Campeón Sudamericano.

La década infame

Para algunos la denominación de “década infame” corresponde a los pocos éxitos obtenidos en el orden mundial por Argentina en los años treinta, en pleno desarrollo de su fútbol profesional y con el único triunfo en el sudamericano de 1937.

Con la iniciación del torneo profesional a partir de 1931, surgieron grandes figuras en los clubes con un gran renombre mundial y alguna participación en las selecciones nacionales. El tango rindió tributo a importantes jugadores de esta época. A continuación, una muestra de ellos.

Taponazo (Che, Ferreyra), por Venancio Juan Pedro Clauso y Armando Tagini. Dedicado a Bernabé Ferreyra. En la Selección Nacional jugó pocos partidos en los Campeonatos Sudamericanos de Fútbol de 1936 y 1937.

Bernabé la Fiera de Miguel Padula, Francisco Laino y Adolfo Dispagna Dedicado al mismo goleador de River Plate y de la selección argentina.

El mortero de Rufino, por Jacinto Regis. Homenaje a Bernabé Ferreyra.

Seoane, por Nolo López. A Manuel Seoane, delantero de Independiente en los años 20 y 30. Jugador de la selección argentina entre 1921 y 1931.

El mortero del Globito. Letra de Francisco García Jiménez y música de Miguel Padula. Dedicado a Herminio Masantonio, ídolo de Huracán. Con la selección argentina jugó en los suramericanos de 1935, 1937,1941 y 1942.

El pampero de Patricios, por Vicente Salermo y Carmelo Saponaro. A Herminio Masantonio de Huracán y de la selección argentina.

El rompedor de Patricios, por Francisco Laino. También para Herminio Masantonio, ídolo de Huracán.

Varallo, por José María Bagnatti. A Francisco Varallo, jugador de Gimnasia y Esgrima de la Plata y después de Boca Juniors. Campeón en los sudamericanos de 1929 y 1937 y subcampeón en el mundial de 1930 con Argentina.

El cañoncito de la Boca (Varallo), por Ítalo Goyeche. Dedicado a Francisco Varallo.

 Gran Pibe de oro, por Pedro Balzano y Domingo Larrosa. Homenaje a Ernesto Lazzatti, número 5 de Boca Juniors. Jugó desde 1934 a 1947.Campeón con Argentina en el sudamericano de 1937.

Arrieta, por Francisco Laíno. Para Arturo Arrieta, puntero izquierdo de San Lorenzo, campeón de 1933.Participó con Argentina en el sudamericano de 1935.

Petronilho, por Savarese, Robertazzi y Toto. A Petronilho de Brito, jugador brasileño, apodado el “diamante negro” de San Lorenzo 1933 y 1934.Jugador de la selección Brasil entre 1928 y 1935.

Capote, por Juan Sánchez Gorio y Nolo López. A Vicente de la Mata, ídolo de Independiente. Jugador de la selección argentina entre 1937 y 1946

El rojo bravo, por Nicolás Trimani y Miguel Padula. A Antonio Sastre, jugador de Independiente en los años 30 y 40. Jugador de la selección argentina entre 1933 y 1941.

Cabecita de oro (“Cherrito”), por Miguel Padula. Dedicado a Roberto Cherro, de Boca y la Selección argentina en los Olímpicos de 1928, en el sudamericano de 1929 y Copa Mundial de 1930.

Década de los cuarenta y Sudamericanos de fútbol

Argentina se volvió fuerte y triunfó en los torneos sudamericanos de 1941, 1945,1946 y 1947. Uruguay ganó en 1942.

Algunas figuras relevantes de esos años también fueron representadas en los temas tangueros.

Boina Blanca, por Alfredo Pisciotti. Dedicado a Severino Varela, jugador de Boca Juniors. Con la Selección de Fútbol de Uruguay ganó la Copa América 1942.

 El “Atómico”, por Américo Pluchino. A Mario Boyé, de Boca y Racing y Millonarios de Colombia años 40 y 50. Con Argentina ganó los sudamericanos 1945, 1946 y 1947.

Al amigo Adolfo Pedernera, por Ernesto Baffa. Goleador de River Plate. Con la selección argentina ganó tres torneos sudamericanos (1941, 1945 y 1946).

A José Manuel Moreno, por Armando Pontier, al jugador de River y del DIM. Con la selección argentina obtuvo dos copas sudamericanas (1941 y 1947).

A Ángel Amadeo Labruna, por Domingo Gallicchio y Carlos Capella. A Labruna, Integrante de “la máquina de River”. Campeón con Argentina en los Sudamericanos de Guayaquil 1946 y Lima 1955.

Porqué te fuiste Angelito, por Ernesto Baffa y Marcelo H. Griggero, dedicado a Ángel Labruna.

A Natalio Pescia, letra por Luciano Leocata, música de Manuel Meanos, dedicado a Natalio Agustín Pescia, notable defensor del Boca Juniors, décadas de 40´s y 50´s. Campeón con Argentina en los años 1945,1946,1947.

Fibra de campeón, por Vicente Seminaro y Horacio Giordano. A Rinoldo Martino, de San Lorenzo y de la selección. Con la selección argentina ganó los torneos sudamericanos de 1945 y 1946.También jugó con la selección italiana.

 Martino, por Miguel Padula y Carmelo Saponaro. Dedicado a Rinoldo Martino.

Al gran maestro, por Raúl Kaplún y Alfredo Pisciotti. A Rubén Bravo, jugador de Rosario Central y Racing y Santafé de Colombia en los años 40 y 50. Con la selección argentina tuvo varias participaciones.

Norberto Méndez “Tucho”, por Pose y Padini. Jugador del Globito en los 40. Campeón con Argentina en los sudamericanos de 1945,1946 y 1947.

En 1955 el fútbol argentino retornó a los campeonatos sudamericanos, tras una larga ausencia. Merced a una brillante campaña el seleccionado albiceleste se consagró campeón invicto, siendo su desempeño más destacado el triunfo por seis a uno frente a Uruguay.

La Orquesta Símbolo Osmar Maderna, dirigida por el violinista Aquiles Roggero y el pianista Orlando Trípodi, e integrada por los músicos del malogrado autor de “Concierto en la luna”, compuso en forma colectiva un tango para la ocasión, al que denominaron” Argentina Campeón”. Ese mismo año lo llevaron al disco con la voz de Horacio Casares.

“Argentina…
Otra página de gloria
En el libro de la historia
Del deporte se escribió…
Argentina…
Es campeón americano
Por mejores, por más bravos
Caballeros del honor.
Todo el pueblo
Lanza el grito de alegría
¡Nuevamente la Argentina,
¡la Argentina es el campeón!

Mussimesi, Vairo, Conde, Grillo, el pibe Cecconatto
Colman, Cruz, Sola, Leguía, con Dellacha y con Balay
Marrapodi, Cucchiaroni, con Gutiérrez y Bagnato
Y Angelito, el gran Labruna, de la clase magistral…
A Lombardo y a Mouriño, a Vernazza y a Bonelli
A Borello y a Michelli, para todos el laurel
Conquistaron con altura, otro nuevo campeonato
Como triunfan los varones, demostrando su valer.”

Se puede escuchar “Argentina Campeón” con la orquesta Símbolo Osmar Maderna y la voz de Horacio Casares en el siguiente link:

https://www.youtube.com/watch?v=sZn0XqCv3uM

La rivalidad futbolera entre Argentina y Uruguay es histórica. En el campo mundial se manifestó inicialmente en los Olímpicos de 1928 y la Copa Mundial de 1930, ambos torneos con triunfo uruguayo. Esa lucha se expresa en los torneos sudamericanos desde 1916. Hoy la rivalidad persiste, pero han entrado a participar del éxito otros países como Brasil, Chile, Perú, Bolivia, Paraguay y Colombia.

Este fenómeno se vio retratado en varios tangos compuestos para celebrar las gestas de la selección patria o para reconocer el esfuerzo de los ídolos nacionales, en tanto esta música expresa el sentimiento y aclamación de un pueblo por sus deportistas.
[John Cardona Arteaga, Medellín, junio 21 de 2019)

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