
Por Pablo Arbeláez Restrepo
Los peso pluma irán atrás. Esa será la sentencia dominical.
A este dictado de la contrarreloj no se deberá oponer ni el escalador Alex Vuillermoz, quien este sábado le dio el primer triunfo al ciclismo galo en el Tour de Francia.
Es domingo de contrarreloj por equipos de la ronda gala. Una cita esperada, pero con la ausencia de tres tenores ante el cronómetro que se fueron por el efecto de la caída diaria de la primera semana en la ronda gala.
Ante la terrible baja de especialistas como Tony Martín (Etiix-Quick Step), Fabián Cancellara (Trek) y Tom Dumoulin (Giant), los planes previos de estas formaciones se echan a perder. Algo diferente de lo que le sucediera este sábado a Vuillermoz, quien triunfó en los dominios del siempre recordado Bernard Hinault, el muro de Bretaña. Esa era su ilusión previa.
El capo de capos del Etixx, Patrick Lefevere aplica sentencias particulares en la previa «Sin Tony Martín -operado de clavícula la noche del viernes-, no es la misma historia», reconoció a la agencia Afp. Eran claros favoritos desde el inicio de la prueba. Sin embargo, la sexta casilla de Rigo Urán, a 34 segundos, eleva los alientos ante la despedida del Panzer alemán.
Este tramo de 28 kilómetros y medio entre Vannes y Plumelec tiene sus vericuetos. Presenta complicaciones, por lo que los escaladores de las formaciones deberán estar protegidos, dejando que la mayor parte del trabajo lo hagan los potentes rodadores y los explosivos en el remate, que se hará en trazos inclinados.
En el ascenso al muro de Bretaña, donde se presentó la victoria de Vuillermoz (Ag2r) – de 27 años y admirador de Carlos Alberto Betancur-, quien venía de ser tercero en el muro de Huy, se notó que fueron muchos corredores los que no entraron en el paso de los favoritos -guardaban tanque-, del cual se descolgó sorpresivamente el italiano Vincenzo Nibali, serio pretendiente, quien perdió 10 segundos más ante el líder Chris Froome.
A propósito de Froome, el jefe de filas del Sky les pidió a sus compañeros un plus para este tramo contrarreloj, que puede dejar a más de un equipo mal parado de cara a la disputa entre los candidatos. Sabe que ante el equilibrio de fuerzas, cualquier segundo se convierte en preciada renta.
Frente al reto, otro de los que suena fortísimo es el líder de la general por equipos que tiene dos cracks: el estadounidense Tejay van Garderen, mejor joven del Tour de 2012, y el belga Greg van Avermaet. Ambos han tenido un fantástico inicio; son tercero y quinto de la general. Corren sin mayores tropiezos y poseen un elenco como el BMC que se muestra consistente.
«Es un trazado ondulado que presenta curvas interesantes; los ponchadores tendrán un papel a jugar en los relevos, para dar más velocidad al grupo», destaca el belga. «Eso me viene bien. Tengo explosividad y soy capaz de dar relevos de 25 segundos», le dijo el talentoso van Avermaet a la agencia Afp.
El BMC viene de triunfar en la prueba cronometrada del Dauphiné Liberé y es, además, el campeón por equipos del Mundial celebrado en Ponferrada-2014., lo que habla a las claras del potencial del cuadro estadounidense, que mira con recelo al Movistar de Quintana y Valverde, que tiene a tres campeones nacionales frente al crono: Malori, Dowsett y Castroviejo.
Una cita ante el reloj nada fácil, para explosivos, sobre todo con la gran montaña por venir.