El verdadero valor de Nairo. Por Pablo Arbeláez Restrepo

Gladiadores del Tour. El líder Froome, seguido por Valverde, Quintana y Contador. El colombiano se sostuvo, tras la etapa 11, como mejor de los jóvenes y tercero en la general, a 3.09 del keniata. Foto cortesía Movistar Team

Por Pablo Arbeláez Restrepo

Pablo Arbelaez

El grupo de periodistas y sus amigos colombianos estaban apostado a 80 metros del Arco del Triunfo en París y trataban de escoger entre dos temas.

Uno de los asuntos a tratar tenía que ver con la belleza de los Campos Elíseos, en el remate del Tour, y el otro era del porqué Lucho Herrera no había podido ganar cuando tenía «todo» a su favor.

Pero lo que no querían ver la mayoría de quienes estaban allí reunidos, era que Fabio Parra acababa de subir al podio de la Grand Bouclé de 1988, cuando compartió cajones con Pedro Perico Delgado y Steven Rooks. Una verdadera hazaña.

Los animados contertulios, mientras se tomaban las instantáneas para disfrutar de un bello recuerdo parisino, insistían en el tema de Lucho y en lo preciosa que estaba la larguísima avenida. El tema de Fabio Parra entró por fin en escena, pero el dolor moral por el Jardinerito se hacía evidente. Producto del hinchismo que llaman.

Por fortuna, alguien metió la cucharada en medio del registro fotográfico, para decir, voz en cuello: «Este es un momento inolvidable que quedará marcado para la historia. Parra, tercero, Lucho sexto, se ganó una etapa -Fabio, en Morzine- y por primera vez Colombia sube al podio de la ronda gala».

El genio escrutador del conspicuo periodista dio en el blanco. En toda la diana. Ese detalle de Fabio Enrique Parra era clave y podría pasar a la historia como uno de los grandes hechos de los ciclistas tricolores en esta sinigual competencia.

Hoy, que Nairo Quintana es el líder de los jóvenes, tercero de la general y serio aspirante al podio, es un suceso que no es común y corriente. Si bien el pedalista boyacense ya subió al sitio de premiación en París en 2013, siendo distinguido entre los menores de 25 años y segundo detrás del campeón Chris Froome, se trata de un logro inmenso, dada la calidad de los rivales y las características que ha tenido la carrera, hasta ahora.

Revise la larga lista de quienes están por detrás de Quintana y encontrará apellidos tan ilustres como los de Valverde, Contador, Nibali, Thomas, Gesink, Barguil, Rodríguez y un largo etcétera de titanes del pedal. La mayoría de ellos mayores que el escarabajo.

Esto que hace Nairo es de enorme valor. Hay quienes esperaban que él se vistiera de líder. Antes de la Grand Bouclé se anotó que no iba a ser pan comido, lo que confirma un perseverante Froome en los Pirineos. Seguramente, ya con los años y lleguen nuevas generaciones, se mire hacia atrás y se le otorgue la real dimensión de lo grande que realiza el menudo boyacense, quien luchará hasta el final, cerca del Arco del Triunfo, en París.

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4 respuestas a «El verdadero valor de Nairo. Por Pablo Arbeláez Restrepo»

  1. Uriel Bautista Gamboa

    *De Barranquilla: Sobre el Tour y Nairo
    Nairo Quintana, abrió la ventana de la aldea para mirar el mundo, y de repente se vio inmerso en el planeta, como si lo tuviera a la mano y a un pedalazo de sus aspiraciones: la señal es que sigue pedaleando, en la Francia de la Bastilla, sin desmayar y oteando el futuro en la Avenida de los Campos Elíseos.
    Uriel Bautista Gamboa, Barranquilla

    1. *En respuesta a Uriel Bautista
      Esa oda fantástica puede ser un premio al esfuerzo del aguerrido Nairo. El Tour es muy difícil. El dará la pelea hasta el final y si no lo consigue tendrá nuevas y valiosas oportunidades. Por algo es y será el mejor joven de esta carrera. Y si llegare al premio gordo, algo complicado, se convertirá en un regalazo para el país que lo admira. Muchos saludos y gracias por escribir, don Uriel.
      Pablo Arbeláez Restrepo, Medellín

  2. carlos buitrago

    *Por comentario de Pablo Arbeláez
    Es cierto Pablo, Nairo lo está haciendo muy bien, dando la batalla, ante otros grandes que también se preparán para ganar, lo que pasa aquí es que se pasa a los extremos y ese triunfalismo de algunos periodistas que poco conocen lo duro del ciclismo, a los que no les sirve sino ser primero para subirse al bus de la victoria. Lo que lleva a excesos como el de darles ruanas amarillas a los padres de Nairo, eso es ensillar sin traer las bestias, como decimos los paisas.
    Pablo lo que si me preocupa es lo de Rigo, lo veo muy mal cada que empieza la montaña, en el Giro estaba enfermo y ahora que le pasa, su nivel no es el del 2013 y 2014 cuando fue subcampeón del Giro.
    Carlos Buitrago, Medellín

    1. *De Pablo Arbeláez para Carlos Buitrago
      Don Carlos, mil gracias por escribir. Ante todo somos como raza triunfalistas y exitistas. Vemos fáciles triunfos anticipados a los que es difícil llegar. Esto del Tour no es papita pal Loro. Es harto complicado. Lo de Rigoberto es claro: necesita un largo y reparador descanso. Era preferible que hubiera abandonado en el Giro. Paga el sobre esfuerzo. Saludos.
      Pablo Arbeláez, Medellín

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