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Por María Victoria Zapata B.
*Y son las que siguen sorprendiendo en el Deportivo Independiente Medellín, en el DIM de A1do, como ya se le conoce.
Ayer, ante Patriotas, no fue la excepción. A pesar de la ausencia de los titulares Juan Fernando Caicedo, Larry Angulo, Javier Reina y Didier Delgado y de un muy discreto primer tiempo, el equipo fue nuevamente fiel al libreto que define su estilo de juego: colectividad, orden y transpiración.
Así no mostrara la fluidez de otros partidos ni su volumen de ataque se correspondiera con las expectativas para un encuentro en el que se oficia en condición de local, el DIM volvió a mostrar la cohesión entre sus líneas y conservó su estructura táctica, su fútbol de conjunto y la eficacia en sus llegadas, que se origina siempre en el trabajo que se gestiona en mitad de campo. Andrés Ricaurte, bastión y caudillo en zona de volantes y autor del segundo gol, fue la gran figura del partido.
Un cabezazo de Andrés Cadavid tras el cobro de un tiro de esquina ejecutado por Ricaurte, al minuto 18, abrió el marcador para el DIM.
No obstante la presión que ejerció el onceno visitante en busca del empate y lo parejas que se vieron las acciones en los primeros minutos del complemento, un error garrafal del cancerbero Álvaro Villete, le permitió a Independiente Medellín aumentar la cuenta, con anotación del capitán rojo, al minuto 62.
Un nuevo cabezazo, de Yesid “el mambo” Díaz, al 84, le entregó al DIM el tercer gol de la tarde. El descuento llegó a dos minutos de la conclusión del partido, en golazo de tiro libre ejecutado por el centrocampista Santiago Orozco para un 3-1 final.
Tal como ocurriera ante Deportivo Táchira, el trámite del compromiso fue tranquilo. Patriotas fue un onceno aguerrido y luchador pero carente de ideas, escaso en generación de juego y demasiado intermitente en su ataque. No bastó con su presión y sus ganas, especialmente en los primeros minutos del período complementario, para desbaratar la estructura colectiva del DIM ni para neutralizar su eficacia en el pórtico boyacense, que ayer se manifestó a través de dos golpes de cabeza y el aprovechamiento de un yerro de arquero Villete.
Para destacar de este juego de la cuarta fecha, el debut del juvenil lateral derecho Juan David Mosquera de tan solo 17 años y con una aceptable calificación, el buen momento de Jesús David Murillo, quien cada día se afianza más en su posición de central, el liderazgo de Andrés Cadavid en zona propia, el nuevo rol de Adrián Arregui- saliendo desde atrás, el fútbol exquisito de Andrés Ricaurte, el trabajo en definición de zagueros y volantes y las tres anotaciones que, sumadas a los cuatro goles que se le marcaron al Deportivo Táchira, dan cuenta de una producción más que notable en un equipo que carece de goleador y, hasta ahora, de precisión en sus delanteros.
Y a propósito de goleador, los hinchas estamos a la espera de un pronunciamiento oficial respecto de la situación con el jugador argentino Federico Laurito, no convocado para el juego ante Patriotas y a quien tanto algunos medios deportivos del país como un sector de la afición del cuadro ecuatoriano Liga Deportiva Universitaria Portoviejo ubican nuevamente en este club, del cual fue transferido recientemente al DIM.
Como conclusión, tanto en ese comienzo del campeonato como en el primer partido de Copa, el Deportivo Independiente Medellín tiene personalidad y alma. Hay fútbol y hay motivación. Sea cual fuere su onceno inicial, persiste en su estilo de juego ordenado, práctico y efectivo. Y sean quienes fueren los jugadores convocados, cada uno de ellos rezuma transpiración y sacrificio. Por todos lados se nota la mano del técnico Aldo Bobadilla.
[María Victoria Zapata B.]