Capsulas de Carreño

En  el DIM,  mucha defensa, escaso ataque

BOGOTÁ. El duelo entre Germán Gutiérrez (DIM) y Daniel Giraldo (Santa Fe). Un buen empate se trajo de Bogotá pero el cuadro rojo de Antioquia volvió a dejar en evidencia tanto su solidez de mitad hacia atrás  como  su enorme déficit  de mitad hacia adelante. Foto @Dimayor.

Por María Victoria Zapata B.

 

 

 

*El equipo tiene orden pero todavía no tiene fútbol, por lo menos el de los primeros juegos no lo ha vuelto a encontrar».

—-

Con un empate sin goles terminó el partido de la octava fecha, en el estadio El Campín, entre Independiente Santa Fe y el Deportivo Independiente Medellín. Compromiso fecundo  en argumentos defensivos, en ambas escuadras, y escaso en ideas y posibilidades de gol, en los pórticos de Castellanos y Mosquera Marmolejo.

 

La del DIM  fue una presentación calcada de las dos  anteriores, con Boyacá-Chicó y Jaguares, y una copia similar a la casi totalidad de partidos que se han jugado en el presente año, como quiera que volvió a dejar en evidencia tanto su solidez de mitad hacia atrás  como  su enorme déficit  de mitad hacia adelante.

 

Ya hemos visto que  la  gran fortaleza del DIM modelo 2021 es su sistema defensivo,  lo mostró  el equipo en los difíciles  partidos  de la recta  final  Copa Colombia  ante  Junior, Quindío y Tolima,  que le  entregaron el segundo título consecutivo en dicho torneo, y en las ocho fechas transcurridas hasta ahora en Liga, también con Junior y Tolima, además de Patriotas, Bucaramanga y Millonarios y los citados Jaguares, Chicó y Santa Fe, éste último en la tarde anterior.

 

Sin embargo  la consolidación de  un  sistema táctico (4-1-4-1 o 4-5-1, como el de ayer),  que le ha dado  tanta prestancia en zona propia, contrasta con la extrema precariedad de su propuesta ofensiva, que  se insinuó un poco en los primeros partidos, se desdibujó  con el correr de las fechas  y es  prácticamente nula en el DIM  a esta altura del campeonato.

 

Sin generación.

Con Mier tirado por la banda, que no es su fuerte, Reina más en función de marca que de ataque, Sánchez sin mostrar el fútbol de las primeras fechas y  Harrys venido a menos en los últimos juegos debido a un cambio posicional que no le favorece,  la gestión del medio campo  se diluyó por completo y hoy  brilla por su ausencia.

Por ello, en  contraposición con la tranquilidad que genera la zaga roja,  vuelve a inquietar la  carencia de un genuino  armador para el equipo y de un trabajo visible en ataque. Con la nómina actual, ni  Reina ni Mier ni Sánchez ni ningún volante rojo, ya lo hemos comprobado hasta la saciedad,  va a suplir una ausencia que se manifiesta en  el escaso dominio y  manejo del balón, en la inoperancia de la segunda e inexistente línea  de volantes, en la desconexión entre mitad de campo y  delantera y en la pobreza ofensiva del DIM, que se  ha mostrado con todo su rigor en  los últimos juegos.

 

No basta, entonces,  con las bondades del módulo táctico porque  Medellín es un cuadro acéfalo  e intrascendente en su zona neurálgica. Sin elaboración, posesión del balón ni cambios de ritmo, es un equipo plano, lento  y  predecible. Si bien presenta un satisfactorio balance  en resultados y puntos,   la falta de creatividad y velocidad  le  convierten en un equipo  sin  equilibrio  alguno entre defensa y  ataque  y desestimulan  el trabajo de los  delanteros, quienes siempre lucirán huérfanos, a la espera del balón milagroso  o del salvador contragolpe y al margen de un módulo táctico que, por lo visto hasta ahora,  limita y subestima  cualquier acción atacante en el equipo.

¿Cómo llegar al esencial  gol? ¿Cómo alcanzar ese equilibrio que hoy tanta falta le hace al Deportivo Independiente Medellín?  ¿Se requieren modificaciones en el esquema?

 

¿A medias?

No hay discusión acerca de la labor  roja  en materia defensiva, del  sorprendente crecimiento deportivo  del arquero Andrés Mosquera Marmolejo,  de la seguridad defensiva del equipo, que es indiscutible, y hasta del auspicioso debut del central uruguayo Alexis Rolín.

Pero al proceso del técnico Hernán Darío Gómez le falta su otra mitad, que también es fundamental en el fútbol: la de elaboración  y definición. De nada servirán la presencia de un goleador, extremos definidos y la vinculaciones de nuevos delanteros,  si ellos, en el terreno de juego estarán condenados a la soledad, la orfandad,  la mutación de funciones y/o posiciones o a la obligación de bajar en busca de balones y productividad. Hasta los sistemas defensivos contragolpeadores  necesitan equilibrio y  requieren de los delanteros y los definidores.

El fútbol no es solo defenderse. Es también atacar y el  DIM, infortunadamente, NO lo está haciendo. El DIM  está jugando solo en  zona propia,  no tiene expresión ofensiva, con las consecuentes  implicaciones en el comportamiento colectivo del equipo y  su posterior rendimiento.

El mismo Bolillo, en rueda de prensa, hizo  anoche  un diagnóstico  muy claro  del DIM  2021  y del proceso que  bajo su mando se adelanta: “Para nosotros el punto es bueno por el rival que teníamos al frente. El equipo tiene orden pero todavía no tiene fútbol, por lo menos el de los primeros juegos no lo ha vuelto a encontrar»

 

Nada más que agregar.
¨(María Victoria Zapata B.)

Compartir:

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Back to top