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Fantasía o burla al rival?.. Por Alexis García Vega.

Por Alexis García Vega

 

*El fútbol Colombiano anda de fiesta por estos días.. Yo las recibo vengan del guayo que vengan, como diría un amigo mío, yo no discrimino.

Un gol a lo Messi de Luis Sánchez, juvenil jugador del América de Cali, que descosió la cintura de sus rivales, jugadores de Jaguares de Montería, para entrar al área con el balón atado a sus guayos como cómplice y su habilidad como arma letal, para acariciar a la redonda por debajo y mandarla a besar la red del arco de los visitantes y así definir un partido ya complicado para su equipo.

En Ipiales, en un partido entre el Deportivo Pasto y Millonarios, el autor del gol de la victoria del local Andrey Estupiñan, en una jugada de tiro de esquina, recibe el balón y se manda una bicicleta por encima de la humanidad de MacAlister Silva y Cristian Marrugo, los dos volantes de más ideas de su rival.

Esta jugada desata una reacción de rabia de algunos jugadores, que reprochan el atrevimiento del jugador de Pasto, lo que generó una encuesta nacional que interrogaba si este tipo de jugadas son: ¿Fantasía o burla al rival?

En 1998 jugaban un partido en el Atanasio Girardot de Medellín, el clásico de la época,entre Atlético Nacional y Millonarios, tuve la fortuna de jugar ese dia y anotar un gol. El rival nos empató con un gol magistral, mágico, una pintura de uno de los mejores jugadores que ví en mi vida, Carlos Enrique “ la Gambeta” Estrada.

Este hombre levantó el balón hasta su frente, lo dejó allí y avanzó con él pegado, como con goma, sin posibilidades de quitarselo, lo miramos avanzar, impotentes, sin opción, hechizados por tanta magia, cuando ya estaba en el área le ordenó bajar y lo dirigió con delicadeza, mandando el balón a la red, celebró con sus compañeros, luego fue agredido por los hinchas que le lanzaron toda clase de objetos.

Esperé con paciencia mi turno para darle un abrazo y decirle “Gracias Maestro por la joya” me miró sorprendido, incrédulo, que el capitán del rival lo felicitara por hacerle un gol en contra.

Estos hechos y haber disfrutado el fútbol como un juego, me permite ser parte de los que piensan que estas jugadas son pura fantasía, como decía el gran escritor Uruguayo, Eduardo Galeano “ unas limosnas de fútbol, en los estadios” y yo las recibo vengan del guayo que vengan, como diría un amigo mío, yo no discrimino.

Considero que lo reprochable son las patadas malintencionadas de los que se sienten ofendidos por estas jugadas y atacan a sus rivales, intentando golpearlos por “semejante ofensa”

Qué lástima.

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