Capsulas de Carreño

Felicidad e incógnitas.

Por Gilberto Maldonado Bonilla.

 

 

 

* El buen momento futbolístico no invalida la idea que la gran mayoría deben «poner su barba en remojo».
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En eso se resume la actualidad deportiva de Atlético Nacional. Dos partidos bajo la conducción del señor Pedro Sarmiento; dos triunfos y, para regocijo de los amantes de la seguridad por la seguridad, el arco sin registrar gol en contra.

Produce alegría el momento futbolístico de Atlético Nacional; alegría que va más allá del frío y accidental resultado. Hay felicidad porque frente a Jaguares y Deportivo Cali se ve un equipo verdolaga queriendo renacer como, primero, equipo que está en condiciones de brindar espectáculo; y segundo, como producto de lo primero, vienen los resultados.

Parece, solo parece, quedar atrás los resultados producto de un fútbol insulso, cíclico, esperando la bendición de la diosa fortuna. Esperemos que el aforismo de nuestros abuelos, «vaca ladrona no olvida el portillo», no tenga validez el resto de este torneo.

Es inevitable dejar de lado el progreso futbolístico de Atlético Nacional que, ojalá, no sea el momento de lucidez de un enfermo terminal, y entrar en el universo de la duda, de esa duda que es vía para llegar al conocimiento.

¿Por qué estos mismos jugadores «se hicieron los locos con el anterior director técnico? ¿Fueron carboneados o estimulados para darle a los directivos los motivos para salir del señor Hernán Darío Herrera como director técnico del primer equipo?

¿Había un triunvirato técnico atomizado?¿Dos asesores y una cabeza dictatorial sin capacidad de escuchar y tener en cuenta otros argumentos y planteamientos técnicos?

Claro que en el fútbol puede ser más productivo un poco de dictadura que un exceso de democracia y, peor aún, de paternalismo y amiguismo. He ahí la sepultura del anterior director técnico.

¿El despertar, ojalá duradero en el tiempo, de los jugadores no es por cuenta de que se está a la vuelta de la esquina la etapa de renovación de contratos? El buen momento futbolístico no invalida la idea que la gran mayoría deben «poner su barba en remojo».

PD: La moral siempre será de doble fondo. Con el argumento de las «maneras» y poniendo como escudo la «virginidad» e «inocencia» de los niños, los supuestos adalides de la moral le están cayendo con todo al señor Dorlan Pabón por su «celebración oral» tras haber convertido el segundo gol contra el Deportivo Cali.

Cuántos de estos policías de la moral y «las buenas costumbres» no son más vulgares y ordinarios?

Gilberto Maldonado Bonilla

Hincha de Atlético Nacional
Medellín

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