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Fumata verde y blanca. Habemus Rey de Copas

Kevin Viveros abrió y cerró la cuenta. De ser últimos en el Grupo F,  ahora Nacional es segundo. Foto @nacionaloficial.


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Por Jorge Iván Londoño Maya.
Columnista Cápsulas.

 

Abarrotado el coqueto de la 74 de capas verdes y blancas que proteger de la incesante lluvia a los heroicos hinchas verdolagas, y a los doblemente heroicos hinchas del Internacional, porque a ellos hay que agregarles todo lo que encierra el largo viaje entre Porto Alegre y la Bella Villa.

 

Nacional ahora si con su uniforme y su nómina oficiales. El Internacional también con los suyo, incluido su capitán Alan Patrick, quien fue el que nos la veló en el partido de ida, al marcarnos los tres goles.

 

Facundo Tello, argentino de puro asado, fue el encargado de dirigir el encuentro. A la  cancha le hicieron tratamiento capilar intensivo para mostrarla tal como es, y además de bien presentada, respondió con creces a la lluvia que se “patió” todo el partido.

 

Este primer tiempo de Nacional, sin lugar a dudas, fue sino el mejor, uno de los mejores que le hemos visto a lo largo del semestre. Maniató a Internacional con presión constante, con llegadas por las puntas y el centro, con jugadores acuciosos que mostraron alma y entrega, y apostaron a lo que se jugaba en ese momento, el renacer del honor y enderezar el camino.

 

Cándido, aún con sus limitaciones, fue pieza fundamental por esa banda, acompañado por Arce con su juego en alza. Por el otro lado el regreso de Marino con su gambeta que brilla como su dentadura, era secundado por Román, que está regresando a su saber. Cardona, que no estuvo fino en sus cobros, por poco nos regala a los 4 minutos, una joya de gol, ante un pase de Román estilo “hacelopues”. Al minuto 7 Marino prende motores y nos regala su famosa jugada “circular”, en la que va dejando rivales y cuando encuentra el campito preciso saca el remate, que esta vez pasó matándole el ojo al paral.

 

En el medio campo son Campuzano y Matheus los que arman el retén para desbaratar cualquier intento de llegada del  “colorado” a predios de Ospina, que a decir verdad fueron escasos. Arias y Tesillo generadores de la salida, bien con pases cortos o de extremo a extremo, al mejor estilo “Henríquez”, que esta vez hace Tesillo, buscando a Marino.

 

Minuto 38, Arce le hace un pase de “ladito” a Cándido, quien sale raudo por su punta, tira el centro con perfume incluido para que Viveros apacigüe el valor con maestría, y aun volteándose, saque potente derechazo que vence al portero Anthoni. Gol que puso las capas de los hinchas “patasarriba”, y a brincar al  cuerpo técnico. Al término de este tiempo, Ospina interviene para evitar el empate.

 

Nos vamos plenos al descanso porque estuvimos en los guayos del Nacional que queríamos ver, del que hace respetar su casa, que impone su fútbol y que entendió que se trataba de un partido de Copa Libertadores y no de uno contra el deportivo tapita.

 

Para la complementaria las acciones se emparejan, y el Inter comienza a mostrar su juego fluido y sus llegadas de riesgo al arco de Ospina, quien se luce con atajadas en todos los estilos y colores.

 

Minuto 54, y Nacional se va de contragolpe comandado por Marino, quien le hace el pase a Arce para que remate y anote el segundo, gol que llegó en el momento preciso, porque era Internacional el que carburaba en el arco de Ospina. Al minuto 62 falto poco para que Viveros marcara el tercero pero adelanta mucho el balón y éste sale del campo

 

Nacional sigue metido en un remolino de pases imprecisos y de balones perdidos. Al minuto 75 se produce una falta de Cándido en el área que es considerada penal, cobra Patrick y con potencia pone el marcador 2 a 1, o sea color de hormiga de quirófano (culona)

 

El técnico Gandolfi hace los cambios que considera. Llama la atención que Matheus no estuvo de acuerdo con su sustitución por Rivero, y llegó al banco chutando botellas.

 

Al minuto 2 de los cinco de adición hay un rechazo largo de Arias, el balón cae cerca al área, y al no ser evacuado por un contrario, le queda pleno a Viveros, que elude a un segundo defensa y de zurdazo anota el tercero. Locura colectiva.

 

Termina pues este partido con devolución de atenciones al Internacional. Con Nacional que en el primer tiempo mostró la jerarquía y que en el segundo tuvo pasajes de amnesia colectiva, que por fortuna no afectó los dos momentos de gol que fueron aprovechados con la mejor eficacia.

 

De ser últimos ahora somos segundos, y de repetirse el extraordinario trabajo hecho en el primer tiempo, en el partido siguiente contra Bahía, seremos primeros. ¡Cómo la ven!

 

“La satisfacción radica en el esfuerzo, no en el logro. El esfuerzo total es la victoria total”. Gandhi.

 

 

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