
Por Alfonso Ramírez Jaramillo
* La experiencia y bagaje de este técnico llevó a Itagüí-Leones a la primera categoría del fútbol profesional colombiano
El profesor Juan Carlos Álvarez Cárdenas, director Técnico de Itagüí-Leones, una persona sencilla y amable con el medio. El Escenario de Los Clásicos lo buscó luego de unos de los entrenamientos de su equipo. Un hombre con un bagaje impresionante, una sencillez como ninguna y una eterna caja de música.
Nació en Belén Rincón. Al cumplir un año se lo llevaron para el barrio Estadio, pero siguió frecuentando la barriada donde nació. Allí vivían unos primos con los que jugaba fútbol. Posteriormente en la Floresta, en el sector de su señora madre y su abuela, jugó en la Selección Santa Lucía; también lo hizo en Pedregal. Más adelante ingresó a jugar en la Liga Antioqueña, en un club llamado D’Arienzo. En el 83 su hermano estudiaba con Juan José Peláez, quien se lo recomienda, y es invitado a una convocatoria que hizo Atlético Nacional. Quedó en la divisiones menores, a la edad de 14 años. El técnico era Luis Cubilla.
Continuó en la reservas de Betacar. En 1987 pasó a las inferiores del DIM. En ese entonces era Julio Comesaña el técnico. Seguidamente llegaron los hermanos Julio y Álvaro Vélez Trillo, dirigentes del Cúcuta Deportivo, e hicieron convenio con otros dirigentes, Guillermo Zuluaga y Elkin Correa. En una práctica fue visto por los hermanos Vélez Trillo y junto al Eléctrico Jaramillo lo invitan a hacer parte del equipo de la capital del Norte de Santander, donde debutó en el profesionalismo.
Luego de su paso por el Cúcuta ingresa a laborar en el Banco Cafetero, donde estuvo año y medio. Al cabo de ese tiempo recibe una llamada de Carlos Navarrete quien dirigía por ese entonces al Deportivo Rionegro, y lo invita a jugar. Allí estuvo tres años con Navarrete, Darío López y Carlos Mario Hoyos.
También estuvo en el Deportivo Antioquia de Itagüí, con Jairo Ríos. Een este equipo jugó al lado de Chomo Cadavid, Ramiro Ruiz, Wilmar Valencia, Omar González, Jader Galeano, Fredy Cortés (hermano de Choto), la sombra Durán, Rubén Bedoya, Walter Gómez, William Villa (hoy preparador físico del DIM) y Edgar Montoya, quien había llegado con él de Rionegro.
Al profesor Álvarez le tocó inaugurar el estadio Ditaires en 1994. “Nos tocó inaugurar el estadio y hacer la pretemporada en él. Era como hoy lo es, una hermosura, no ha cambiado mucho. Estaba nuevo en ese entonces, ahora está en muy buenas condiciones también, después de haber estado tres años cerrado, pero afortunadamente se recupera un escenario lindísimo para venir Leones acá”, dice con gran satisfacción el estratega.
Más adelante pasa al Deportes Quindío, siendo técnico Óscar Quintabani, Allí quedó subcampeón en 1997, eliminando al Independiente Medellín y al Atlético Nacional. Recuerda a su compañeros: Marrero, Marquinho, Lotártaro, Alex Posada, Juan Guillermo Villa, Juan Carlos Quintero, Juan Andrés Aguilar, Elkin Murillo, Alex Escobar, Plácido Bonilla, Daladier Ceballos, Rubén Darío Hernández.
“Sentimos una alegría impresionante. Jugamos la final con el Atlético Bucaramanga en el segundo torneo, el primero lo había ganado el América de Cali. Fuimos a Copa Conmebol. Al año siguiente me llaman a hacer parte del Bucaramanga con Carlos Mario Hoyos como técnico y como asistente Carlos Paniagua, que hoy también lo hace con el Piscis Restrepo en la Selección Colombia Sub-20”, recuerda Álvarez.
Luego pasó al Atlético Bucaramanga. Con el equipo canario le tocó jugar Copa Libertadores de América. Fueron a Ecuador (Guayaquil) a enfrentar a Barcelona; también a Bolivia, a enfrentar a Bolívar de la Paz. Se hizo buena campaña con los bumangueses. Posteriormente pasa de nuevo al Cúcuta hasta 1999, cuando se retira del fútbol.
Su carrera como técnico
Juan Carlos Álvarez empieza a estudiar en el año 2000 en la Universidad Cooperativa de Colombia la carrera de Técnico de Fútbol Profesional, una técnica que le duró dos años,. Salió graduado en 2002. Ya graduado sale a buscar a Carlos Pachamé Rendón, que había dirigido al Deportivo Antioquia. Pachamé lo invita a hacer parte de Florida Soccer, a que dirijiera la sub-15. A este equipo llegaron Jairo Palomino y Giovanny Moreno. Fue entrenador en divisiones menores. Empezó con los niños y fueron quedando subcampeones en la Liga.
En 2004 se compra la ficha para la Primera B Profesional y el profesor Pachamé se lo lleva, junto con Osvaldo Jiménez, para la dirección técnica de ese equipo. Se empezó a hacer una muy buena labor en el estadio Ditaires. Con ese equipo llegaron a la final, que se perdió con Real Cartagena.
Al salir Pachamé de Florida Soccer, Álvarez queda como técnico; pero este, por lealtad y solidaridad, decide salir por ética y agradecimiento al profesor que lo llevó a ese equipo.
Más adelante el técnico Óscar Aristizábal lo invita a que sea su asistente en Deportivo Rionegro. Allí estuvo desde 2006 hasta 2008. Luego Envigado F.C se lleva al profesor Aristizábal. Era el equipo de Jorge Aguirre, Luis Carlos Arias, Sergio Otálvaro, Yuber Mosquera (hoy en el Táchira de Venezuela), Anderson Zapata, Carlos Arboleda (Quintanita). Era un equipazo que había allí”, rememora Álvarez.
Más adelante llega Pedro Sarmiento y lo deja como asistente tre años. “Nos tocó pelear la promoción con Pasto en el 2010; fue muy duro, ganamos 1 x 0 en la capital de Nariño y 2 x 0 en Envigado. Fue en un aguacero impresionante de un 14 de diciembre; lo recuerdo porque es la fecha de mi cumpleaños. Fue aplazado el partido hasta el otro día a las 10 de la mañana, pero se logró salvar la categoría”.
Al año siguiente (2012) se logra el paso a Copa Suramericana. Ese equipo tenía, entre otros, a John Córdoba (hijo de Acisclo Córdoba), Neider Morantes, Yulián Mejía, Fredy Hurtado, Andrés Orozco, Camilo Pérez, Kilian Virviescas, Carlos Álvarez, Jorge Horacio Serna.
El 2013 el profesor Álvarez tiene un relativo descanso y a finales de ese año es llamado de nuevo por Sarmiento y, junto al preparador físico Gustavo Chaverra, cogen las riendas en el 2014 del DIM, equipo que por ese entonces estaba acosado por el descenso.
“Ese año nos tocó quedar en la revista de los 100 años del DIM, participar en la fiesta del centenario rojo. No es fácil, Dios nos puso en el camino esa experiencia y logramos salvar del descenso al Independiente Medellín”, señaló el técnico.
Paso por España
Luego de su salida del DIM en 2104, el profesor Álvarez se va para Madrid, donde una hermana que vive hace 10 años allá. Con unos ahorros toma la determinación y se va a estudiar y hacer pasantías viendo los trabajos del Real Madrid, el Barcelona, a Granada, En esta última ciudad se encuentra con Acisclo Córdoba, quien había jugado con él en Envigado, y lo aloja en su apartamento.
Álvarez se dedica a ver los entrenamientos de estos tres equipos. “Prácticamente me la pasaba mochiliando de ciudad en ciudad; me comía un sándwich con una Coca-Cola”, relata el entrenador de Leones F.C.
Tuvo la oportunidad de ir a la sede donde entrenaba la selección de España. Logra entrevistarse con el técnico Vicente del Bosque:“Una humildad impresionante la de ese señor. Lo esperé en una sala y más se demoraron en avisarle que yo era un muchacho que quería aprender más, que era entrenador y asistente técnico, que él en salir a atenderme. Le vi una humildad impresionante y una enseñanza demasiado grande para tanta gente que cree que sabe todo en la vida y resulta que uno no sabe nada”, recuerda.
Entre las recomendaciones que le hizo Del Bosque estuvo que viera entrenar equipos de tercera división. “Y realmente uno sí aprende mucho, haciendo el paralelo de unos 10 o 12 años como asistente técnico”, dice.
Otra oportunidad con Del Bosque fue que el estratega lo invita a ver cuatro entrenamientos de la selección española en la sede. “Fue una experiencia muy bonita”, apunta
Una de las últimas actividades que hizo en Madrid fue comprar un número considerable de libros de fútbol. “En la librería más famosa de Madrid compré dos millones de pesos en libros. La librería queda en La Gran Vía, donde queda el punto cero del mundo. A la vuelta, en un callejón, un viejito que lleva 60 años vendiendo libros de fútbol; le pregunté qué tenía de nuevo y me respondió que algo tenía».
«Yo de pronto no sé nada de fútbol -dijo el español- pero algo le puedo ayudar. Entonces empecé a comprar que si no paro me quiebro, porque era lo último que tenía de dinero de lo que me había llevado. Esa es mi enciclopedia de hoy en día y todavía sigo estudiando. Quiero estudiar en la AFA virtual y después ir allá a hacer uno o dos meses que es la carrera. Sigo aprendiendo cada día…soy un aprendiz de por vida, aprendo de todo el mundo”, subraya.
Llegada y triunfo con Leones
El profesor Álvarez relata su llegada al nuevo inquilino del fútbol profesional en Itagüí: “En diciembre de 2015 estaba en una finca en Santa Fe de Antioquia paseando con unos familiares de mi esposa . Estando allí me llama el presidente, Carlos Murillo, y me dice: Juan, tenemos 20 hojas de vida acá, la suya nos gusta; si quiere nos sentamos a hablar. Me reuní con el 29 de diciembre y una hora después ya habíamos cuadrado».
«Allí estaba Mauricio Martínez como asistente técnico, que había jugado conmigo, una excelente persona, fuimos compañeros de camerino. Le pedí al presidente a Gustavo Chaverra como preparador físico. Él inmediatamente me dijo que lo llamara y empezamos ese nuevo reto”, señaló.
Como todos en Itagüí Leones, el profesor Álvarez soñaba con su paso a la A Profesional y,alcanzado el objetivo, visualiza así su trabajo en la Liga Águila: “Me veo planificando el trabajo con este grupo de muchachos, y si necesitamos algún otro o dos, seguramente lo traeríamos. Pero yo me veo jugando con Millonarios acá, con Nacional, Medellín».