Por: Wbeimar Muñoz Ceballos
E l DIM fue un equipo de contrastes. Regaló parte del primer tiempo por no amansar el balón, pero salió airoso 1-0. En el segundo acto cuando le declaró la guerra al Huila y envió todas sus fuerzas armadas a campo enemigo, ( aviación, infantería y marina), recibió dos impactos mortales, que cambiaron su ambición por derrota.
Arrancó bien el “poderoso” como dueño de la pelota y la propuesta ofensiva. Aportó movilidad, desmarcaciones colectivas, amplitud y cambios de frente, amén de un disparo de media distancia de Quintero, que bloqueó Breitner Castillo. Sin embargo, los ‘’opitas” se rebelaron y presionando masivamente muy arriba, se hicieron dueños del juego. Le quitaron salida al oponente, obligándolo al rechazo largo, para volver una y otra vez al ataque, oscuro pero asiduo. Buscaron los locales superioridad numérica en la zona de L.C.Arias, fueron intensos en su accionar e hicieron que el rojo corriera tras la pelota.
Desconectado el cuarteto de ataque (Marrugo, Quintero, Viola y Caicedo), el ejercicio del visitante se concentró en defensa. Las llegadas de Ricaurte, Perlaza y Méndez fueron neutralizadas, sobre todo por intervenciones de D. González, más no las intenciones del onceno de casa. Ocurrió que a los 30’ un centro de Marlon para doble remate de JUAN FERNANDO CAICEDO, culminó en el 1-0 a favor del equipo antioqueño. Hasta allí todo era alegría. Ganaba, aunque había perdido la iniciativa y el protagonismo. 0-1. El vencedor parcial tuvo déficit en recuperación y por ende en posesión, posición y dominio.
Si estaba abajo el Huila, no era por falta de actitud, sino porque no tenía filo en sus colmillos. Toda la siembra de la primera parte , la cristalizaron los dueños de casa, cuando apenas transcurrían 16 segundos de la complementaria. Un centro de Ricaurte entre los despistados Arias (L.Carlos y Jorge) aportó el 1-1, en el lanzamiento de CRISTIAN CANGÁ . Un mazazo sicológico para la gente de Zubeldía, que no pudo cambiar la historia, pese a que dejó la gramilla regada de esfuerzos e intenciones.
Como el DIM no se resignaba a la lectura del tablero, comenzó a mejorar en propuesta y manejo del cuero. También en su juego cambiante en orientaciones . Sus tropas de asalto buscaron los terrenos de Breitner. Una manera de decir ‘’mato con otro gol… o muero de pié”. El mensaje fue recibido por el Huila, que reforzó sus trincheras hasta con 10 hombres. Es decir, el balón era rojo y los espacios cerrados amarillos. Le quedaba entonces al anfitrión la posibilidad de un contragolpe, porque a espaldas de Marlon, Mosquera y los Arias se extendió la llanura. La explotó maravillosamente CANGÁ (65’) con una descolgada en la que dejó en ridículo al mal perfilado Jorge Arias y le dobló el guante a David. 2-1.
Cuando el DIM atacó escasearon los agujeros de remate , aunque llegó con 2 cabezazos de Caicedo y Mao . En uno salvó Breitner y en el otro respondió el palo. Mientras tanto, David salvó 2 contras del Huila, propiciadas por Ricaurte y Villarraga.
Ganó el Huila por varias razones : mostró más intensidad, llegadas y profundidad a lo largo de los 90’; hizo fútbol posicional cuando más le convenía en el primer tiempo, aunado a una presión sin pausas; cuando necesitó recogerse y salir de contra, lo hizo muy bien. Un vencedor con variantes y oficio. Y al Medellín le sigue faltando el caudillo en defensa.
La nave roja, puso el alma…pero no le alcanzó su fútbol. Otra vez será.
No les parece ???